Un estudio liderado por la UCM reconstruye la evolución del lobo ibérico a partir de fósiles de más de un millón de años

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Un estudio científico liderado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid ha logrado reconstruir parte de la historia evolutiva del lobo ibérico gracias al análisis de restos fósiles hallados en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca y datados en más de un millón de años.

El estudio, liderado por la catedrática Nuria García y la investigadora Raquel Blázquez-Orta, ambas del departamento GEODESPAL de la Facultad de Ciencias Geológicas de la UCM, analiza restos dentales de la especie extinta Canis mosbachensis, considerada antecesora de los lobos actuales.

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La investigación, publicada en la revista científica 'The Anatomical Record', revela cómo estos antiguos cánidos experimentaron cambios progresivos en tamaño corporal, dentadura y hábitos alimenticios hasta evolucionar hacia 'canis lupus', especie a la que pertenece el actual lobo ibérico, 'canis lupus signatus'.

Según los resultados, los ejemplares más antiguos de 'canis mosbachensis', correspondientes al Pleistoceno Inferior y comienzos del Pleistoceno Medio, presentaban rasgos morfológicos más primitivos y un menor tamaño que los lobos modernos.

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En cambio, los individuos más recientes muestran características anatómicas más próximas a las de los lobos actuales y una tendencia hacia una dieta más carnívora.

El trabajo analizó 87 ejemplares actuales y fósiles de lobo ibérico y los comparó con 108 restos dentales de cánidos recuperados en distintos depósitos de la Trinchera del Ferrocarril de Atapuerca durante los últimos 25 años.

La primera autora del artículo, Raquel Blázquez-Orta, señaló que el patrón identificado "probablemente representa una etapa intermedia de esta transición evolutiva desde la especie ancestral hacia los lobos modernos".

En el estudio también han participado investigadores del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Universidad Rovira i Virgili y el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana.