Corea del Sur amenaza con "acciones legales" a los responsables del despliegue de drones en territorio norcoreano

Las investigaciones en Seúl avanzan tras el cruce de acusaciones por el uso de aeronaves no tripuladas que han generado fricciones en la península, mientras Pyongyang reclama disculpas y el gobierno surcoreano niega cualquier vínculo oficial

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El asesor de Seguridad Nacional de Corea del Sur, Wi Sung Lac, explicó que las autoridades siguen con la investigación para determinar quiénes están detrás de la incursión de drones en Corea del Norte, y advirtió que cualquier persona hallada responsable enfrentará sanciones. Según detalló la agencia de noticias Yonhap, la situación se agravó después de que la hermana del líder norcoreano, Kim Yo Jong, exigiera una disculpa pública por parte del gobierno surcoreano, argumentando que el hecho constituye una provocación dirigida por actores estatales rivales. Esta demanda se produjo tras la difusión de imágenes, proporcionadas por Pyongyang, que muestran restos de vehículos aéreos no tripulados abatidos por las fuerzas norcoreanas sobre la ciudad de Kaesong.

De acuerdo con la información publicada por Yonhap, Seúl ha rechazado categóricamente cualquier vínculo directo del gobierno o del ejército surcoreano con la operación. Las autoridades surcoreanas explicaron que no han realizado ningún tipo de maniobra con drones sobre territorio norcoreano y sugirieron la hipótesis de que los responsables podrían haber sido civiles actuando de manera independiente. Mientras tanto, la administración surcoreana reaccionó amenazando con iniciar procedimientos legales contra quien resulte responsable, sin hacer distinción entre individuos o posibles asociaciones no oficiales.

Tras el incidente, Pyongyang responsabilizó formalmente al gobierno surcoreano y reiteró la solicitud de disculpas a través de declaraciones emitidas por Kim Yo Jong. Ella atribuyó el episodio a “hooligans del Estado enemigo”, incrementando la presión diplomática sobre Seúl. El medio Yonhap reportó que las fuerzas de Corea del Norte actuaron para interceptar y neutralizar los drones que, según sus comunicados, ingresaron a la zona durante el fin de semana reciente.

El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, quien ha intentado en los últimos meses establecer bases para una distensión entre ambas naciones, afronta ahora un nuevo punto crítico en la relación bilateral. El gobierno surcoreano remarcó que, pese a la postura de Pyongyang y las acusaciones surgidas tras el suceso, Corea del Norte ha utilizado vehículos aéreos no tripulados en repetidas ocasiones dentro de áreas surcoreanas, lo que forma parte de un historial extendido de incidentes entre ambos Estados, según consignó Yonhap.

El episodio se suma a una serie de intercambios que han ocasionado fricciones crecientes en la península. Funcionarios surcoreanos recalcaron que la investigación se centra tanto en la identificación de los responsables directos como en el esclarecimiento de los móviles. El asesor Wi Sung Lac fue enfático al afirmar: “si hay algo que requiera un castigo, lo habrá”, tal como recogió Yonhap. Las autoridades reiteraron su compromiso con la rendición de cuentas, sin limitar la pesquisa al ámbito gubernamental o militar.

El suceso ha atraído la atención internacional, ya que se produce en un contexto delicado para la seguridad regional. El incremento de incidentes vinculados con tecnologías aéreas remotas ha sido motivo de disputas constantes entre los dos países. Tanto Corea del Norte como Corea del Sur han intercambiado acusaciones por el despliegue y la interceptación de drones, lo que según especialistas citados por Yonhap complica los esfuerzos diplomáticos de las autoridades involucradas.

Yonhap reportó que funcionarios surcoreanos reiteraron su intención de mantener canales diplomáticos abiertos para evitar una escalada mayor. Sin embargo, la firmeza mostrada por Seúl ante la posibilidad de participación de actores internos ajenos a la Administración parece ir en paralelo con la negación del gobierno de aceptar responsabilidades institucionales ante las demandas norcoreanas.

Las imágenes divulgadas por Pyongyang, que muestran los restos de los drones abatidos, han circulado intensamente en medios estatales norcoreanos. Según lo consignado por Yonhap, la ciudad de Kaesong, lugar donde las fuerzas norcoreanas interceptaron los dispositivos, ha sido escenario de enfrentamientos y otros incidentes de naturaleza similar en el pasado. La divulgación mediática pretende reforzar, según Seúl, la versión norcoreana sobre lo ocurrido y aumentar la presión política en el contexto de la actual coyuntura.

Mientras prosiguen las investigaciones, tanto las autoridades políticas como las fuerzas de seguridad surcoreanas mantienen bajo análisis cualquier evidencia que permita esclarecer la procedencia de los drones y el propósito detrás de su incursión en territorio norcoreano. Las consecuencias de este episodio, según distintas fuentes citadas por Yonhap, podrían afectar el clima de negociaciones y afectar los esfuerzos para una reducción de la tensión militar en la zona.