Nasralla pasa página a la crisis electoral y prepara su "última" candidatura presidencial para 2029

El referente del Partido Liberal inicia formalmente los preparativos para competir por la jefatura de Estado en la próxima contienda, impulsando una plataforma anticorrupción y distanciándose de los recientes cuestionamientos sobre manipulación de resultados y presiones internacionales

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Salvador Nasralla ha comenzado a buscar a quienes integrarán su equipo para nuevos comicios presidenciales en Honduras, adelantando directrices a los diputados de su partido sobre la elección del próximo presidente del Congreso. Según informó Europa Press, el líder del Partido Liberal anunció públicamente que se está preparando para competir por última vez por la presidencia del país en los comicios de 2029, con la meta explícita de erradicar la corrupción de la política hondureña.

De acuerdo con Europa Press, Nasralla hizo este anuncio a través de un mensaje en sus redes sociales. En dicha comunicación, expresó que inicia el proceso para definir a quienes le acompañarán durante 2028 en su última postulación a la jefatura de Estado. Nasralla también aprovechó su pronunciamiento para dar instrucciones claras a los 41 diputados del Partido Liberal, pidiéndoles que respalden solamente a un candidato del propio partido en la elección para presidente del Congreso Nacional. La directriz excluye cualquier apoyo al Partido Nacional, con el argumento de evitar la concentración de poder en una sola fuerza política, situación que, según él, ha favorecido prácticas corruptas entre 2010 y 2022.

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El contexto de la nueva postulación de Nasralla ocurre después de una elección presidencial marcada por denuncias de fraude electoral y de injerencia extranjera. Según detalló Europa Press, los comicios recientes se caracterizaron por interrupciones en el recuento de votos y críticas tanto del Partido Liberal como del oficialista LIBRE a la supuesta interferencia del presidente estadounidense Donald Trump en favor de Nasry Asfura, candidato del Partido Nacional y ultraderechista. El escrutinio de las papeletas, gestionado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), se prolongó más de veinte días debido a retrasos y objetado por irregularidades, lo que agravó la tensión política.

Nasralla, quien hasta ese momento insistía en que su partido había ganado “por amplio margen” y responsabilizaba al CNE del supuesto fraude, decidió dar vuelta a la página y orientarse hacia la próxima cita electoral. Según reportó Europa Press, Asfura fue proclamado vencedor por los órganos electorales y recibió el reconocimiento de autoridades internacionales, incluyendo Estados Unidos y la Unión Europea. Incluso fue recibido por Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, quien transmitió sus felicitaciones y reiteró el interés en promover la seguridad y prosperidad del hemisferio occidental.

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En ese marco, Nasralla enfatizó la importancia de mantener el equilibrio de fuerzas en el Congreso. El dirigente recordó que tanto el Partido Nacional como el Partido Liberal cuentan con 41 diputados, lo que podría favorecer negociaciones para contrapesar el poder en el Legislativo. En su mensaje, reafirmó que “ningún diputado Liberal de los 41 está autorizado para dar su voto al Partido Nacional, ya que el pueblo de Honduras no quiere que el poder total de un solo partido siga corrompiendo la política hondureña como ocurrió entre 2010 y 2022”.

Europa Press aportó también el dato de que la presidenta saliente, Xiomara Castro, propuso mediante decreto la realización de un nuevo recuento electoral. Esta iniciativa fue objeto de críticas de la Unión Europea, que ratificó la validez del resultado originalmente declarado por los órganos electorales de Honduras. Si el cronograma se mantiene, Castro permanecerá en funciones hasta el 27 de enero, momento en que Nasry Asfura tomará posesión como presidente.

El ciclo electoral reciente, las acusaciones de manipulación y la tensión por eventuales presiones externas condicionaron el debate político durante las semanas posteriores a la elección. Según relató Europa Press, la extensión en el recuento provocó incertidumbre y alimentó los cuestionamientos de los principales partidos opositores, acentuando la polarización en la sociedad hondureña. Al anunciar su intención de una última candidatura, Nasralla busca recuperar la iniciativa política y plantear una opción alternativa en el marco de un proceso que, según sus palabras, debe servir para erradicar la corrupción en el aparato estatal.