Mueren tres palestinos, entre ellos un menor de 15 años, por el derrumbe de un edificio en la Franja de Gaza

Las víctimas fueron localizadas en el oeste de la ciudad, donde las infraestructuras sufren daños estructurales graves tras ataques y temporales. Autoridades advierten sobre el riesgo constante y piden ayuda urgente para proteger a los civiles del enclave

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Mahmud Basal, portavoz de la Defensa Civil de Gaza, afirmó que la situación en la Franja de Gaza “es muy grave”, ya que numerosas edificaciones han dejado de ser refugios seguros tras los daños ocasionados por dos años de operaciones militares israelíes, ahora empeorados por tormentas invernales recientes. Basal, citado por el diario ‘Filastín’, medio vinculado al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), indicó que el colapso de infraestructuras representa un grave peligro para la población y pidió a las autoridades locales e internacionales que intervengan de manera urgente para asistir y proteger a los civiles afectados por las condiciones meteorológicas y las consecuencias del conflicto armado.

Según informó la agencia de noticias palestina WAFA, al menos tres personas perdieron la vida tras el derrumbe de un edificio situado en el oeste de la ciudad de Gaza, uno de los cuales era un adolescente de 15 años identificado como Rimas Bilal Hamuda. El siniestro ocurrió en el campamento de refugiados de Al Shati, en el norte de la Franja, un área que ha sido blanco previo de ataques aéreos israelíes y que, además, sufrió daños adicionales debido a las fuertes lluvias y vientos que azotan la región. Tras el accidente, varios heridos fueron trasladados a centros hospitalarios para recibir atención médica, detalló el medio WAFA.

El portavoz de la Defensa Civil de Gaza señaló que la serie de derrumbes recientes obedece al estado de vulnerabilidad de las infraestructuras, tras repetidas ofensivas militares y la acción de fenómenos naturales adversos. Basal lamentó que, en las actuales condiciones, “los edificios ya no son un refugio seguro para la población”, una situación que hace más urgente la intervención internacional y local, así como el envío de recursos para la protección y la asistencia humanitaria a los residentes del enclave.

De acuerdo con lo publicado por la agencia WAFA, la construcción colapsada ya había sufrido daños por un bombardeo israelí anterior, lo que aumentó el riesgo para sus ocupantes. El impacto de los incidentes recientes se suma a una crisis humanitaria que se prolonga desde el reinicio de las hostilidades en octubre de 2023, cuando el ejército israelí lanzó una ofensiva tras los ataques del 7 de octubre.

El Ministerio de Salud del enclave palestino comunicó oficialmente que, desde el inicio de la última ofensiva israelí, el número de víctimas mortales asciende a 71.419 personas y el de heridos a 171.318. Las cifras incluyen 442 muertes y 1.240 heridos desde el 10 de octubre de 2025, fecha en que se implementó el más reciente alto el fuego. El mismo ministerio indicó que tras ese acuerdo se han recuperado 697 cadáveres en zonas de las que se replegaron las fuerzas israelíes.

El medio Filastín recogió también el llamado de la Defensa Civil de Gaza, que reiteró la necesidad de apoyo y protección inmediata para los civiles ante la dificultad de garantizar su seguridad en los inmuebles afectados tanto por la ofensiva militar como por las tormentas. La acumulación de daños estructurales impide a muchas familias permanecer en sus viviendas o encontrar refugios alternativos seguros.

Las autoridades en Gaza y diversas organizaciones locales han señalado que el deterioro de las infraestructuras críticas y la escasez de materiales de reconstrucción agravan los riesgos para la población. Mientras tanto, la comunidad internacional y las agencias humanitarias estudian nuevos mecanismos para incrementar la ayuda, en un contexto en el que la entrada de asistencia enfrenta obstáculos logísticos y restricciones impuestas tras el cierre de rutas y bloqueos, según información recogida por WAFA.

El episodio del derrumbe en el campamento de refugiados de Al Shati representa un caso más en una serie de accidentes similares reportados durante el último periodo, reflejando el impacto acumulado de las operaciones militares y las adversidades meteorológicas sobre la vida cotidiana de los habitantes del enclave.