Marco Rubio y Rutte abordan en una llamada "la importancia" de la seguridad en el Ártico

En una conversación telefónica, altos cargos de Estados Unidos y la OTAN analizaron el escenario actual en torno a la protección de la región polar y los desafíos geopolíticos que enfrenta la Alianza junto a sus socios europeos

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Fuentes de la OTAN señalaron que, en la última cumbre celebrada en La Haya, los países miembros decidieron incrementar su gasto militar, lo que ya tiene impacto en Groenlandia. De acuerdo con la información difundida por Europa Press, las autoridades del bloque alertaron sobre una mayor atención al Alto Norte, impulsada por la necesidad de mejorar la conciencia situacional, la capacitación de las fuerzas y la realización de ejercicios militares, con el fin de garantizar un estado de preparación adecuado frente a los desafíos que presenta la región ártica.

Según informó Europa Press, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, mantuvieron una conversación telefónica el viernes durante la cual resaltaron la importancia que reviste la seguridad en el Ártico para los aliados de la Alianza Atlántica. En ese intercambio, ambas autoridades analizaron los factores que hacen que el control y la protección de la región polar cobren relevancia estratégica, especialmente en el contexto de iniciativas impulsadas por Washington. Estados Unidos insiste en reclamar el control de Groenlandia, argumentando razones de seguridad nacional y describiendo la isla como un enclave "muy estratégico".

La OTAN recalcó, según reportó Europa Press, que la seguridad de cualquier Estado miembro se basa en el principio de defensa colectiva, el cual se extiende a toda Europa, el Ártico y el Atlántico Norte. Esta posición institucional se planteó en respuesta a las pretensiones expresadas por la administración encabezada por Donald Trump, que ha reiterado en diversas oportunidades sus intenciones respecto a Groenlandia, justificando el interés con el argumento de que el dominio estadounidense en esa área fortalecería su seguridad y la del resto de los miembros aliados.

De acuerdo con fuentes de la Alianza Atlántica citadas por Europa Press, la reciente conversación entre Rubio y Rutte no solo se centró en la protección del Ártico, sino que también abordó otros desafíos geopolíticos actuales para la OTAN y sus socios europeos. Entre los temas tratados sobresalió la guerra en Ucrania y las implicaciones que la continuidad del conflicto tiene para la seguridad europea. Desde la perspectiva estadounidense, la administración de Donald Trump desempeña un papel de mediación entre Moscú y Kiev, con el propósito de alcanzar un acuerdo que ponga fin a la invasión rusa iniciada hace casi cuatro años. Ambas partes manifestaron su interés en lograr un desenlace negociado de la guerra, subrayando la necesidad de que la solución sea calificada como "justa y duradera".

El portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott, manifestó a Europa Press que el intercambio telefónico incluyó un análisis sobre los riesgos y desafíos que enfrenta el Ártico, escenario marcado por el interés de diferentes potencias en su control geopolítico. Pigott puntualizó que los puntos de vista coinciden en la urgencia de abordar la seguridad ártica desde un enfoque multilateral y cooperativo que fortalezca a los aliados atlánticos frente a posibles amenazas externas.

Washington sostuvo, según consignó Europa Press, que la política de Estados Unidos en defensa de Groenlandia persigue asegurar la estabilidad de la región y contrarrestar el avance de actores externos en el área. En este sentido, el argumento estratégico subrayado por la administración Trump enfatiza el valor geopolítico de la isla, especialmente en relación con los movimientos militares de Rusia, cuyas operaciones en el Polo Norte han sido observadas de cerca tanto por Estados Unidos como por la OTAN.

Por su parte, la Alianza Atlántica, según informaciones recopiladas por Europa Press, recordó que la intensificación de actividades y ejercicios militares en el Alto Norte forma parte de su plan para consolidar la seguridad colectiva y garantizar que las fuerzas aliadas estén capacitadas para operar en condiciones climáticas extremas, propias del entorno polar. El aumento del gasto en defensa anunciado tras la cumbre de La Haya refleja la preocupación de los países miembros ante el incremento de los riesgos y la competencia estratégica en zonas tradicionalmente menos disputadas.

La conversación entre Rubio y Rutte, reportó Europa Press, cobra relevancia en este contexto de renovada competencia internacional por el control del Ártico, donde la estabilidad, los recursos naturales y la posición geográfica han reactivado el interés tanto de potencias occidentales como de otras naciones. La atención de Estados Unidos hacia esta región también responde a la evolución de nuevas rutas marítimas y al potencial económico que encierra el deshielo de parte del territorio polar, factores que contribuyen a la definición de políticas de seguridad nacional para los próximos años.

La OTAN, según datos aportados por Europa Press, insiste en coordinar estrategias entre sus miembros para mantener la vigilancia y protección en los puntos clave del Ártico y el Atlántico Norte, combinando la recopilación de inteligencia, la presencia naval y el desarrollo de capacidades tecnológicas que permitan reaccionar ante eventuales desafíos. La aplicación del principio de defensa colectiva aparece en este marco como una garantía compartida entre los países de la Alianza frente a cualquier riesgo en la región, lo que refuerza la importancia de los compromisos asumidos en cumbres recientes.