Muere una niña palestina por disparos del Ejército de Israel en el norte de la Franja de Gaza

Una menor de once años, identificada como Hamsa Nidal Hauso, perdió la vida tras recibir disparos de militares israelíes en un campo de refugiados en Yabalia, mientras continúa el alto el fuego anunciado en octubre según fuentes palestinas

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Hamsa Nidal Hauso, una niña palestina de once años, murió tras ser alcanzada por disparos efectuados por militares israelíes en el área de Faluya, dentro del campamento de refugiados de Yabalia, al norte de la Franja de Gaza. El hecho ocurrió durante el jueves, en medio de la vigencia del alto el fuego anunciado en octubre de 2025 como resultado del acuerdo entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) para implementar la primera fase de la propuesta presentada por Estados Unidos para el enclave palestino. Según informó la agencia palestina de noticias WAFA, el fallecimiento tuvo lugar pese a la tregua y en un contexto donde continúan registrándose episodios letales ligados al conflicto.

De acuerdo con los datos difundidos por WAFA y recogidos por fuentes médicas locales, Hamsa Nidal Hauso perdió la vida luego de ser alcanzada por disparos durante operaciones de las fuerzas israelíes en la zona. El campamento de Yabalia, situado en el norte del enclave, ha sido escenario de múltiples episodios de violencia desde el inicio de la ofensiva militar lanzada por Israel. Hasta el momento, el Ejército israelí no ha realizado declaraciones sobre el incidente específico en el que murió la menor.

WAFA detalló que el alto el fuego vigente desde octubre de 2025 no ha impedido el surgimiento de nuevos incidentes violentos. El acuerdo de cese de hostilidades surgió a partir de negociaciones entre Israel y Hamás, facilitadas por Estados Unidos, como parte de un intento de desescalar la situación en la zona. Pese a la formalización de la tregua, fuentes sobre el terreno subrayan que las acciones militares y las víctimas civiles continúan reportándose en distintos puntos de Gaza.

Al martes previo al incidente, las autoridades gazatíes habían contabilizado un total de 71.391 fallecidos y 171.279 heridos desde el inicio de la ofensiva israelí, incluyendo 424 muertos y 1.199 heridos desde el 10 de octubre, consignó la agencia WAFA. Además, representantes sanitarios y de equipos de rescate indicaron que aún existen numerosas víctimas atrapadas bajo los escombros o en las calles, a las que no ha sido posible acceder debido a las dificultades que enfrentan las ambulancias y los equipos de Protección Civil para desarrollar labores de rescate y asistencia.

El medio WAFA también apuntó que la situación en el campamento de Yabalia y en otras zonas del norte de la Franja permanece marcada por un alto grado de destrucción. Las reiteradas operaciones militares han deteriorado la infraestructura básica y han afectado la capacidad de respuesta médica y humanitaria ante las emergencias. El número elevado de personas que permanecen sin recibir atención médica o rescate efectivo preocupa a las organizaciones que operan en la región, ya que la imposibilidad de los equipos de emergencia para acceder a determinadas áreas multiplica los riesgos para la población.

Varias fuentes citadas por WAFA remarcaron que la persistencia de víctimas civiles en el marco del alto el fuego se vincula a la presencia continua de operaciones armadas y al clima de inseguridad en puntos sensibles de la Franja. Familiares y habitantes de Yabalia han denunciado la vulnerabilidad de la población infantil dentro de los campos de refugiados, donde las condiciones de vida se ven agravadas por el hacinamiento, la escasez de recursos y la amenaza constante de violencia armada.

WAFA también indicó que la falta de reacción inicial de las autoridades israelíes respecto a la muerte de Hamsa Nidal Hauso genera inquietud entre los residentes y las organizaciones humanitarias presentes en el enclave. Mientras tanto, la utilización de hospitales y refugios improvisados continúa en aumento frente a la saturación de los centros médicos y las carencias de recursos. El episodio en el campo de refugiados de Yabalia se suma a una serie de incidentes reportados durante la tregua, que ponen en cuestión la eficacia de los acuerdos de cese del fuego para frenar el impacto en la población civil.

Según lo que han rescatado fuentes consultadas por WAFA, la situación humanitaria sigue deteriorándose en diferentes sectores de la Franja de Gaza, donde la seguridad de las familias desplazadas o residentes en campamentos permanece en entredicho. La pérdida de Hamsa Nidal Hauso, señalaron trabajadores médicos y representantes comunitarios, refleja el riesgo continuo que enfrentan los menores en áreas contenidas dentro de zonas militarizadas o cercanas a los principales focos de tensión.

Desde el inicio de la ofensiva militar israelí, los informes procedentes de Gaza recopilados por WAFA han registrado un incremento sostenido en los balances de víctimas. Tanto organismos locales como internacionales monitorean la evolución de los combates y evalúan los alcances del alto el fuego, mientras continúan apareciendo casos en los que la población civil queda expuesta a situaciones de peligro incluso durante la vigencia de pactos de paz o treguas. En ese sentido, las cifras actualizadas evidencian la dificultad para garantizar una protección efectiva y el acceso de los equipos de emergencia a quienes lo requieren urgentemente, en medio de un contexto de inestabilidad y precariedad manifiesta en el enclave palestino.