La nueva etapa de la investigación de los trasplantes de órganos de cerdos transgénicos

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Carmen Rodríguez

Madrid, 8 ene (EFE).- Tim Andrew vivió nueve meses con un riñón de cerdo genéticamente modificado, hasta que hubo que extirparlo, también era de ese animal el primer hígado no humano trasplantado a una persona, aunque acabó muriendo. La investigación en xenotrasplantes ha comenzado una nueva etapa liderada por Estados Unidos y China.

La falta de órganos humanos ha hecho que la ciencia se pregunte si los de cerdo serían viables. Una investigación que ha dado pasos importantes, especialmente el último año, cuando además EE.UU autorizó los primeros ensayos clínicos, pero que tiene un largo camino por delante.

El nuevo impulso comenzó hace unos cuatro años, en especial gracias a la técnica de edición genética CRISPR, que permite hacer las modificaciones en los cerdos "con suma facilidad, en comparación con lo que era antes", dijo a EFE Rafael Matesanz, fundador de la Organización Nacional de Trasplantes española.

En 2021 empezaron los xenotrasplantes de riñones de cerdos modificados genéticamente a personas en muerte cerebral y en 2022 se hizo el primero a un receptor vivo, fue de corazón y el paciente falleció a los dos meses.

Durante el año recién terminado se "han dado pasos muy importantes en pro de conseguir la gran panacea: órganos procedentes de cerdos que sirvan realmente para trasplantes", agregó.

El pasado año, se hizo el primer trasplante de hígado a un vivo, el de pulmón a una persona en muerte cerebral o el récord marcado por Andrew, hasta que hubo que retirarle el riñón por rechazo, frente a los cuatro meses que lo mantuvo Towana Looney, una mujer también estadounidense.

Este último fue realizado en 2024 por un equipo del hospital Langone Health, de la Universidad de Nueva York, dirigido por Robert Montgomery, quien destacó a EFE que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU (FDA) autorizó, también en 2025, los primeros ensayos clínicos con riñones.

El tiempo desde el primer xenotrasplante de riñón de cerdo editado genéticamente a una persona en muerte cerebral, que se hizo en la NYU Langone en 2021, hasta la primera inscripción de un paciente en un ensayo clínico "ha sido extremadamente rápido".

Esta autorización es, dijo, lo que se necesitaba para "que el xenotrasplante se convierta en la corriente principal del tratamiento de la enfermedad renal crónica".

Los ensayos para la aprobación definitiva "tardarán unos años en completarse y, si los resultados demuestran seguridad y eficacia, el xenotrasplante (de riñón) se generalizará de inmediato".

La FDA también autorizó en 2025 otro ensayo, que aún no ha empezado, para xenotrasplante de hígado, no como terapia definitiva, sino como puente hasta lograr uno humano, agregó Matesanz.

Los ensayos clínicos "lo cambian todo", porque se pasa de un uso para casos muy concretos a algo estructurado. Se compararán datos para ver si las supervivencias son razonables y "se tardará, al menos, un par de años en valorar si merece la pena seguir".

 Una carrera tecnológica

Tanto el primer xenotrasplante de un hígado de cerdo genéticamente modificado a un vivo, como el de pulmón a una persona en muerte cerebral, que se mantuvo estable y funcional durante los nueve días de seguimiento, los realizaron investigadores chinos.

Estados Unidos y China protagonizan los últimos avances en este campo y Matesanz considera que "en estos momentos hay, por así decirlo, una carrera tecnológica" entre ambos.

"Lo difícil -precisó- no es colocar el órgano, sino generar los animales con las mutaciones genéticas adecuadas" para evitar el rechazo y enfermedades. El rechazo es, con diferencia, el mayor obstáculo y "se trata de dar con el puzzle genético para que ese órgano sea tolerado".

En Estados Unidos hay empresas como Revivicor (United Therapeutics) y eGenesis, y en China, al menos otras dos, dedicadas a crear cedos transgénicos, que tienen desde más de 60 mutaciones a solo tres, agrega.

Hay que ver "quién da con la fórmula perfecta", acertar qué moléculas hay que suprimir y añadir, y, cuando se logre, casi todas las empresas adoptarán una parecida.

 La batalla por el riñón

Hasta el momento, los grandes avances se han dado en xenotraplante de riñón, un órgano que ha demostrado que es capaz "de realizar todas las funciones fundamentales durante largos periodos de tiempo", destacó Montgomery.

Además es el órgano que se hacen, "con diferencia", más trasplantes entre humanos, "por lo que disponer de otra fuente de riñones tendrá un impacto enorme".

 Los xenotrasplantes tienen, "desde el punto de vista ético, muchísimas aristas" y Matesanz considera que el de la supervivencia es el fundamental, sobre todo con el riñón, que no es un órgano vital dadas las otras opciones actuales.