España defiende en la ONU que "la fuerza jamás trae democracia" y que los recursos naturales son de Venezuela

El representante español ante la ONU expresó alarma por la acción militar estadounidense que derivó en la detención de Nicolás Maduro, subrayando la importancia de preservar la soberanía nacional y exhortando a priorizar el diálogo para resolver la crisis en Venezuela

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El respeto a los recursos naturales como parte de la soberanía venezolana cobró protagonismo durante la sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la situación en Venezuela, según reportó Europa Press. Héctor Gómez, embajador de España ante la ONU, utilizó ese argumento para enfatizar la posición oficial de su país frente a la reciente intervención militar de Estados Unidos que resultó en la detención de Nicolás Maduro, exigiendo que la comunidad internacional no repita acciones similares que, en su opinión, representan un precedente para la región con implicaciones en la convivencia internacional.

Según detalló Europa Press, durante su intervención Gómez manifestó la “profunda preocupación” del gobierno español y señaló la operación militar estadounidense como un “precedente muy preocupante con implicaciones para la región”. Enfatizó que el respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas, especialmente los relacionados con la soberanía, la integridad territorial de los Estados y la prohibición del uso o la amenaza de la fuerza, resultan esenciales para la convivencia entre países. Gómez subrayó que España respalda firmemente un orden internacional sustentado en reglas claras y principios universales.

El diplomático español indicó ante el Consejo de Seguridad que “la fuerza jamás trae democracia”, subrayó Europa Press. Asimismo, advirtió acerca del peligro que entrañan prácticas que buscan imponer la estabilidad o la democracia mediante acciones militares, insistiendo en que una solución real para Venezuela solo podrá surgir mediante un diálogo amplio entre los propios venezolanos, protagonizando un proceso pacífico y democrático. Insistió en que “solo puede venir a través de un diálogo extenso entre venezolanos, con una solución venezolana pacífica y democrática”, según recogió Europa Press.

Gómez también recordó que la reciente operación estadounidense en Venezuela contiene elementos que pueden impactar la seguridad y la paz regionales. Expresó su preocupación por el interés mostrado por el presidente estadounidense, Donald Trump, en los recursos petroleros de Venezuela, después de que Estados Unidos anunciara el inicio de un período de control sobre el país sudamericano. “Los recursos naturales del país son parte de su soberanía”, afirmó el embajador, según publicó Europa Press, dejando constancia del rechazo español a que factores económicos externos motiven intervenciones unilaterales.

La posición de España ante la situación en Venezuela incluye, según puntualizó Gómez ante el órgano de Naciones Unidas, el reconocimiento de que la lucha contra el crimen organizado constituye una prioridad regional. No obstante, remarcó que esta lucha debe enfocarse por vías de cooperación internacional y no a través de actuaciones militares multilateralmente no legitimadas. El embajador delineó que la defensa de los derechos humanos y las libertades públicas en Venezuela constituye otra prioridad para España, pero aclaró que cualquier condena a violaciones o amenazas a esos derechos debe producirse respetando siempre la legalidad internacional.

Europa Press reportó que Gómez recordó la postura del gobierno español respecto a la reelección de Maduro en 2024, indicando que España optó por no reconocer ese resultado electoral. Reafirmó que la política española se ha caracterizado por “condenar cualquier violación y amenaza a los Derechos Humanos en Venezuela”, reiterando que estas censuras deben realizarse “solo… desde el respeto a la legalidad internacional”.

En su intervención, el representante español expuso la voluntad de su gobierno de colaborar activamente para unir a la sociedad venezolana y contribuir a una salida en paz. Recalcó que “la fuerza jamás trae más democracia”, y apostó por el diálogo y la búsqueda de mecanismos que alejen la imposición de soluciones por la vía militar o la injerencia exterior. De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Gómez recalcó que la estabilidad que España espera para Venezuela debe alcanzarse por medios pacíficos, con amplio consenso ciudadano y enmarcada en principios de respeto a la soberanía nacional.

El pronunciamiento del embajador Gómez detonó reacciones dentro del propio Consejo de Seguridad, pues estableció una línea clara respecto al papel que espera España de la comunidad internacional ante la crisis venezolana. Europa Press remarcó que el gobierno español busca evitar cualquier acción o precedente que pudiese desencadenar tensiones adicionales y que apuesta por una actuación guiada por la cooperación multilateral y el respeto a las normas internacionales.

Quedó reflejado en la sesión del Consejo de Seguridad que España asume que el futuro de Venezuela pertenece a los propios venezolanos y que su papel será promover fórmulas basadas en el diálogo, la paz y la legalidad internacional, afirmando que la defensa de los derechos humanos no puede desligarse del pleno respeto a la soberanía de la nación sudamericana.