La terapia con cacahuetes en dosis bajas podría ayudar a proteger a más niños con alergia al cacahuete

Una investigación en Canadá revela que administrar cantidades mínimas en tratamientos de inmunoterapia oral disminuye el riesgo de reacciones graves y facilita la adherencia al proceso, lo que podría ampliar el acceso para quienes presentan sensibilidad extrema al maní

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La investigación encabezada por el Hospital para Niños Enfermos (SickKids) y el Hospital Infantil de Montreal reveló que cantidades mínimas de maní pueden servir para que los niños con alergia a este alimento mantengan beneficios similares a los de las dosis habituales en inmunoterapia oral, pero con menos efectos adversos y mayor permanencia en el tratamiento. Según publicó la institución en el ‘Journal of Allergy and Clinical Immunology’, esta opción resultaría especialmente relevante para quienes muestran sensibilidad extrema o dificultades con el sabor, ampliando el acceso de estos pacientes a estrategias terapéuticas personalizadas y seguras.

El medio SickKids detalló que la alergia al maní en Canadá afecta a casi el 2% de la población tanto infantil como adulta y su frecuencia continúa en aumento, contribuyendo de forma significativa a los ingresos hospitalarios por reacciones alérgicas graves. De acuerdo con la información difundida, la inmunoterapia oral con maní busca incrementar la cantidad de alérgeno que un niño puede tolerar antes de presentar síntomas, protegiéndolo mejor frente a exposiciones accidentales. El proceso ordinario implica incrementar gradualmente la cantidad de maní ingerida hasta alcanzar una dosis de mantenimiento, la cual se consume regularmente para mantener el efecto protector.

Sin embargo, los tratamientos actuales con inmunoterapia oral requieren altas dosis, sesiones prolongadas y una estricta supervisión médica, factores que dificultan la continuidad debido a molestias relacionadas con el sabor o a reacciones adversas como la anafilaxia. Este panorama podría cambiar con la evidencia presentada por el estudio, que evaluó la seguridad y eficacia de una dosis considerablemente reducida a largo plazo. Según los resultados consignados por SickKids, administrar solo 30 miligramos diarios de maní proporciona el mismo efecto que 300 miligramos en términos de elevar el umbral de reacción alérgica, es decir, la cantidad necesaria para causar una respuesta en el sistema inmunitario.

En el trabajo participaron 51 niños sensibilizados al maní. Según explicó el medio, los participantes fueron divididos aleatoriamente en tres grupos: uno recibió la dosis baja de 30 mg de maní, otro la dosis estándar de 300 mg y un tercero siguió una estrategia de evitación total, es decir, sin inmunoterapia oral. Los dos conjuntos que recibieron inmunoterapia oral con maní exhibieron mejoras importantes y similares en su tolerancia al alérgeno, mientras que quienes solo evitaron los cacahuetes no lograron ese progreso.

De acuerdo con SickKids, los resultados más relevantes apuntan a que el grupo de dosis mínima de 30 miligramos no solo experimentó igual beneficio inmunológico que el de la dosis estándar, sino que también registró menos efectos secundarios, entre ellos una incidencia menor de reacciones adversas severas. Además, ninguno de estos niños interrumpió el tratamiento, lo que indica una mejor tolerancia y adherencia.

Julia Upton, responsable de la División de Inmunología y Alergia en SickKids y codirectora del Programa de Alergia Alimentaria y Anafilaxia, señaló que “nos emocionó descubrir que las dosis de mantenimiento de la ITO de cacahuete pueden ser mucho más bajas de lo que se creía y, aun así, contribuir a resultados positivos. Cuantas más opciones tengamos, mejor podremos apoyar la experiencia de los pacientes y brindar una atención significativa y personalizada”, en declaraciones recogidas por SickKids. Por su parte, Thomas Eiwegger, coautor principal y científico adjunto del programa de Medicina Traslacional, subrayó que la dosis baja “es lo suficientemente pequeña como para que incluso los niños a quienes no les gusta el sabor puedan continuar el tratamiento”.

Moshe Ben-Shoshan, del Hospital Infantil de Montreal y coautor principal, indicó que “el estudio descubrió que cantidades muy pequeñas, que se asocian con menos reacciones, podrían usarse con la misma eficacia que grandes cantidades para la inmunoterapia oral, lo que la hace más segura y accesible para más canadienses, incluso aquellos que son muy sensibles al alérgeno”.

SickKids detalló que nunca antes se habían comparado directamente los efectos de una dosis tan baja con las cantidades estándar en un protocolo de inmunoterapia oral para niños alérgicos al maní. El análisis abre la puerta a que algunas familias elijan mantener una dosis mínima de forma indefinida, mientras que otras podrían considerar aumentarla gradualmente, todo en función de sus propias preferencias y metas de tratamiento.

El equipo investigador remarcó que la reducción significativa de los efectos adversos, sumada a la facilidad de consumo de la dosis mínima, podría disminuir tanto la necesidad de monitoreo médico constante como los abandonos por motivos de tolerancia o insatisfacción con el sabor. Según informó el Hospital Infantil de Montreal, este avance podría facilitar la ampliación del acceso a la inmunoterapia oral con maní para pacientes que previamente quedaban excluidos o enfrentaban barreras insalvables debido a su elevada sensibilidad.

Los autores concluyeron que la inmunoterapia oral con dosis muy bajas de maní representa una alternativa igual de eficaz pero más segura y fácil de implementar, posicionando este método como una opción prometedora para pacientes pediátricos con alergia al maní y contribuyendo a un manejo más personalizado y efectivo de esta condición, según publicaron ambos centros hospitalarios.