Los ganaderos protestarán el 15 de enero en la frontera con Francia ante el "desamparo" por la dermatosis

UPA y ENBA llaman a productores nacionales a una movilización en Irún, tras exigir a las autoridades un enfoque más firme ante el aumento de focos de dermatosis nodular en Francia y la falta de respuesta institucional en España

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UPA reportó que el pasado 23 de diciembre envió una petición formal al director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, Emilio García Muro, solicitando información precisa sobre la evolución de la dermatosis nodular contagiosa (DNC) en Francia y el riesgo para las explotaciones españolas, pero hasta el momento las autoridades del Ministerio de Agricultura no han respondido a dicha solicitud. En este contexto, las organizaciones agrarias UPA y ENBA han convocado a los ganaderos de vacuno de todo el país a manifestarse junto a la frontera con Francia en Irún, Guipúzcoa, el 15 de enero, según informó el comunicado difundido por ambas entidades y reportado por varios medios de prensa agropecuaria.

El progresivo avance de la dermatosis nodular contagiosa en territorio francés mantiene en estado de alerta al sector ganadero español. Según detalló UPA en su nota, se han detectado nuevos focos de la enfermedad en zonas francesas próximas a la frontera española, lo que incrementa la percepción de amenaza para las explotaciones ubicadas especialmente en la Cornisa Cantábrica y en Cataluña. De acuerdo con la información publicada, el motivo principal de esta protesta es el sentimiento de “desamparo” denunciado por los productores, quienes acusan a las autoridades españolas de mantener una actitud pasiva ante una posible expansión de la enfermedad hacia explotaciones nacionales.

La protesta, de acuerdo con UPA y ENBA, busca que el Ministerio de Agricultura actúe con mayor determinación y dialogue con la Comisión Europea respecto a los protocolos de control sanitario y las medidas preventivas para evitar la entrada y propagación de la DNC en España. Según publicó la organización, se reclama que la calificación sanitaria oficial de la dermatosis nodular contagiosa se modifique para igualarse a la que actualmente afecta a la lengua azul: de este modo, en caso de detectarse animales infectados en una explotación, solo se sacrificarían los positivos y no se procederían a vaciar completamente las fincas, siempre y cuando esta medida no implique restricciones a la exportación de ganado.

UPA ha subrayado que esta modificación resulta esencial para reducir el impacto económico sobre los ganaderos si la enfermedad cruzara la frontera. El medio consignó que otro de los ejes centrales de las reclamaciones consiste en exigir al Gobierno español que permita, y financie, la vacunación íntegra de las comunidades autónomas colindantes con Francia que así lo soliciten. Además, la petición de los colectivos ganaderos contempla un mayor control sobre las importaciones de ganado vivo procedentes del país vecino o, en caso de agravarse la situación, la aplicación de una prohibición temporal para estas entradas.

El comunicado difundido por las organizaciones también especificó que, ante la posibilidad de detectar un foco positivo, las ayudas estatales deberían cubrir varios aspectos: la indemnización por sacrificio del ganado afectado, la reposición de animales, la compensación por cese temporal de la actividad productiva, el lucro cesante derivado, así como el abono del valor de mercado de las explotaciones temporalmente interrumpidas por la crisis sanitaria.

Según informó el medio que difundió el comunicado, UPA y ENBA aclaran que la actuación decidida de las autoridades resulta fundamental para garantizar la viabilidad del sector, reducir la incertidumbre de los productores y evitar consecuencias económicas negativas para las numerosas familias y pequeñas explotaciones ganaderas afectadas por la DNC en caso de un brote en suelo español. La manifestación del 15 de enero busca, tal como subrayaron las organizaciones, forzar una reacción por parte del Ministerio de Agricultura ante la inacción observada hasta la fecha y poner fin a la sensación de desprotección que, según los ganaderos, predomina actualmente en el sector vacuno nacional.