La OEA condena el ataque con explosivos que deja tres heridos en el centro de escrutinio en Honduras

Al menos tres simpatizantes del Partido Nacional de Honduras resultaron con lesiones tras una explosión en Tegucigalpa, mientras organismos internacionales advierten del aumento de incidentes violentos ligados al recuento de votos y denuncias por presuntas irregularidades

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El impacto de la explosión en el Centro Logístico Electoral (CLE) de Tegucigalpa se reflejó especialmente en la situación de los tres simpatizantes del Partido Nacional de Honduras que, a la salida de sus labores en el centro, resultaron heridos mientras abordaban un autobús. El hecho activó alarmas dentro de organismos internacionales y reforzó la preocupación sobre la violencia electoral en el país, teniendo lugar en un contexto de tensión agudizada tras la jornada de votaciones del 30 de noviembre. Según informó la Organización de Estados Americanos (OEA), el ataque con explosivos “marca un punto límite en la creciente escalada de violencia” asociada al proceso electoral hondureño.

El organismo hemisférico condenó el atentado y emitió un comunicado en el que manifestó su respaldo a una investigación ágil y exhaustiva por parte del Estado de Honduras para esclarecer el ataque y sancionar a los responsables, de acuerdo con lo difundido por la OEA a través de su cuenta oficial en la red social X. Además, la OEA expresó su deseo de recuperación para las tres personas heridas, todas vinculadas al Partido Nacional, y subrayó la gravedad del incidente para la integridad del proceso democrático.

La agresión se produjo en momentos en que el ambiente político hondureño registra una marcada inestabilidad debido a que, desde el pasado jueves, el CLE lleva adelante el recuento de aproximadamente 2.800 actas que presentan inconsistencias. El proceso de escrutinio, señalado por el medio como escenario de denuncias de fraude, ha generado reiteradas tensiones políticas y ha estado acompañado por diversas acusaciones de irregularidades. Tal como consignó la OEA, este contexto ha derivado en una “exige de los liderazgos políticos, de todos los sectores, una actitud responsable con el país y su futuro, que evite nuevas expresiones de violencia y garantice la continuidad democrática”.

En este escenario, la disputa por la presidencia mantiene un margen ajustado. Nasry Asfura, candidato que cuenta con apoyo destacado del expresidente estadounidense Donald Trump, conserva una ventaja inferior a un punto porcentual sobre Salvador Nasralla. Nasralla sostiene que se produjo un “robo” electoral y ha señalado en reiteradas ocasiones problemas técnicos durante el proceso de conteo, según detalló la OEA. Estas denuncias han contribuido a la atmósfera de incertidumbre que han descrito diversos observadores y que se ve agravada por acontecimientos violentos como el registrado en Tegucigalpa.

La Misión de Observación Electoral de la OEA, presente en Honduras durante el proceso, insistió en la importancia de que se mantengan las garantías democráticas y se prevenga cualquier episodio violento adicional en medio de las labores de recuento. “Condena enérgicamente la agresión sufrida por ciudadanos hondureños que participaban del escrutinio”, señaló la organización, reiterando la urgencia de medidas institucionales destinadas a proteger a los ciudadanos y fortalecer la transparencia electoral.

El medio también reportó que líderes y sectores políticos enfrentan el desafío de contribuir a la pacificación y al restablecimiento de la confianza pública en el marco de la continuidad democrática. Las declaraciones de la OEA insisten en que el grado de violencia reportado, vinculado directamente al conteo electoral y las denuncias por supuestas irregularidades, plantea un reto significativo para las instituciones nacionales y la observación internacional.

La explosión y sus consecuencias inmediatas añaden complejidad al proceso electoral hondureño, ya de por sí marcado por polémicas y desconfianza. El caso sigue en investigación por parte de las autoridades nacionales, mismas que, según han instado organismos internacionales, deben actuar con celeridad y transparencia para responder a la inquietud ciudadana y al escrutinio global sobre el desarrollo y la legitimidad de los comicios.