Las operaciones de búsqueda activadas tras el accidente aéreo en la bahía de Galveston permitieron localizar el cuerpo de la última persona desaparecida que viajaba en el avión de la Marina mexicana, lo que incrementó a seis el número de fallecidos por el siniestro. Según reportó el medio El País junto a la información oficial de la Marina mexicana, esta actualización fue confirmada a través de un comunicado en el que se detalló que la aeronave cumplía una misión médica cuando se produjo el accidente, dejando solamente dos personas con vida.
La Marina de México puntualizó en su informe, según consignó El País, que en la aeronave viajaban un total de ocho ocupantes: cuatro integrantes de la tripulación militar y cuatro civiles, entre quienes se encontraban un médico, dos enfermeras y un niño de dos años. El organismo precisó que los cuatro miembros navales perdieron la vida, así como el doctor y el menor, mientras que las dos enfermeras sobrevivieron al siniestro.
El accidente ocurrió la tarde del martes cuando el avión, identificado como 'King Air ANX 1209', intentaba aterrizar en el aeropuerto internacional Scholes, situado en Galveston, Texas. De acuerdo con la información difundida por la Marina mexicana y citada por El País, el siniestro tuvo lugar poco después de las 15:17, hora local (22:17 hora peninsular española), durante la maniobra de aproximación de la aeronave a la pista de aterrizaje.
En relación con la misión que motivó el vuelo, la Marina de México especificó que se trataba de una operación sanitaria. La presencia de personal médico y de enfermería confirma la naturaleza humanitaria del traslado, señalaron las autoridades a El País. Hasta el momento, los informes oficiales no han detallado las condiciones específicas de los pacientes que iban a bordo ni su origen, pero sí se informó sobre la identidad de los integrantes del vuelo y los oficios de las personas afectadas.
El despliegue de equipos de búsqueda y rescate comenzó de inmediato en aguas de la bahía de Galveston luego de la desaparición de la aeronave de los radares, detalló El País. Tras intensas labores coordinadas, los rescatistas encontraron primero a las dos supervivientes y posteriormente pudieron recuperar los cuerpos de los fallecidos, incluido el de la persona que permanecía desaparecida hasta horas recientes.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó públicamente sus condolencias a las familias de las víctimas durante una comparecencia ante medios, en la que subrayó que el Gobierno federal se compromete a indagar las causas detrás del accidente. Citada por El País, Sheinbaum declaró que existió una pérdida de comunicación con el avión durante aproximadamente diez minutos, lo que formará parte de la investigación en curso para esclarecer los hechos.
El País informó que las autoridades aeronáuticas mexicanas han abierto un procedimiento formal para analizar posibles causas técnicas, humanas o meteorológicas detrás del siniestro e indicaron que colaboran con agencias estadounidenses debido a la jurisdicción en la que ocurrió el accidente. Elementos de la Marina y peritos internacionales han comenzado a recolectar datos sobre la condición de la aeronave, las condiciones de la pista y las circunstancias al momento de la aproximación.
La noticia ha generado consternación tanto en México como en Texas, debido a la presencia de menores y personal sanitario entre las víctimas, subrayó El País. La operación médica en la que participaba la aeronave cobra especial relevancia en el análisis de la tragedia y la exigencia de esclarecimiento manifestada por las autoridades mexicanas.
Hasta el momento, tanto los nombres de las personas fallecidas como el estado de salud de las sobrevivientes se mantienen bajo resguardo institucional, conforme avanzan las investigaciones y se notifica oficialmente a las familias afectadas, conforme detalló El País. La investigación técnica se mantiene activa, y se esperan más detalles conforme las autoridades mexicanas y estadounidenses logren esclarecer los factores que originaron la caída del avión.