Retiran la ciudadanía rusa a un periodista crítico con la guerra de Ucrania

Roman Anin, editor de un medio independiente y residente en Letonia, fue despojado de su pasaporte ruso, acusado de propagar datos considerados engañosos sobre el conflicto militar, confirmaron el Ministerio del Interior y medios estatales

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Roman Anin, conocido editor de medios independientes que reside en Letonia, había adquirido la ciudadanía rusa en 2006 pese a ser originario de Moldavia. El Ministerio del Interior de Rusia comunicó este martes que Anin fue privado de su nacionalidad rusa bajo la acusación de difundir información falsa sobre el Ejército de ese país en el contexto de la invasión rusa a Ucrania, informó la agencia TASS. El medio estatal y fuentes oficiales confirmaron el procedimiento, que afecta a un periodista ampliamente identificado como crítico de la ofensiva militar ordenada por el presidente Vladimir Putin en febrero de 2022.

De acuerdo con los detalles proporcionados por la agencia TASS y recogidos el mismo día por medios internacionales, la decisión de retirada de nacionalidad alcanza a Anin, de 39 años, principal responsable y editor en jefe del portal Historias Importantes. Este medio, designado oficialmente en Rusia como “agente extranjero”, actualmente desarrolla su labor informativa desde territorio letón debido a restricciones impuestas dentro de Rusia. La acusación principal se fundamenta en la supuesta propagación deliberada de datos que las autoridades consideran falsos y que, según los órganos oficiales, afectan la imagen de las Fuerzas Armadas en el marco de la guerra en Ucrania.

La medida adoptada por el Ministerio del Interior ruso se produce tras una serie de antecedentes judiciales que involucraron tanto a Anin como a su colega Ekaterina Fomina, periodista de Historias Importantes. Un tribunal de Moscú los condenó en marzo a ocho años y seis meses de prisión, señalando que ambos cometieron el delito de “difusión deliberada de información falsa sobre las Fuerzas Armadas”, detalló la agencia de noticias TASS. Esta sentencia se enmarca en una política penal intensificada desde el inicio del conflicto, dirigida a frenar la desacreditación pública de las fuerzas rusas.

Según comunicó el Ministerio del Interior y confirmó TASS, Anin había sido considerado desde años recientes un opositor activo a la narrativa oficial sobre la guerra en Ucrania, lo que lo llevó a abandonar Rusia y continuar sus investigaciones y actividades periodísticas desde el extranjero. El retiro de la ciudadanía representa una de las medidas más severas de represalia empleadas contra críticos que no se encuentran actualmente bajo arresto dentro del país.

El portal Historias Importantes, encabezado por Anin y calificado como “agente extranjero” por el aparato regulador ruso, trasladó al equipo fuera del país ante la dificultad de ejercer el periodismo independiente en el territorio nacional. Desde Letonia, el medio ha seguido publicando contenido relacionado con el conflicto y las acciones del gobierno ruso, detalló la agencia TASS y constataron medios de comunicación internacionales que cubren la situación de los medios independientes en el entorno postsoviético.

La revocación de la ciudadanía a quienes se consideran disidentes o propagadores de información “engañosa” ha sido aplicada en ocasiones recientes bajo el marco de la legislación endurecida a partir del inicio de la invasión a Ucrania. Dichos cambios legales permiten a las autoridades actuar contra quienes, según sus valoraciones, representan una amenaza a la seguridad nacional o la reputación de las Fuerzas Armadas mediante sus publicaciones.

El caso de Anin se suma a una serie de acciones administrativas y judiciales que afectan a periodistas rusos en ejercicio o en el exilio, en lo que organizaciones de prensa y observadores internacionales consideran una ofensiva estructural contra los medios no alineados con el Gobierno de Moscú. Según destacaron TASS y medios de comunicación internacionales, estas medidas suelen incluir el bloqueo de plataformas, la catalogación como “agentes extranjeros” y la vigilancia de las actividades de reporteros que operan en el extranjero.

Ekaterina Fomina, la otra periodista afectada con la sentencia de cárcel dictada en marzo, permanecía al igual que Anin fuera de Rusia hasta la fecha del anuncio, motivo por el cual ambos figuraban ausentes del juicio que los condenó a largas penas de prisión. Las acusaciones de difusión de noticias falsas han sido utilizadas de manera intensificada desde febrero de 2022, cuando las autoridades rusas ajustaron el marco legal para perseguir penalmente la información contraria a la línea oficial sobre el conflicto armado con Ucrania.

La agencia estatal TASS y el propio Ministerio del Interior ruso, citados por diversos medios, informaron que la decisión contra Anin implica su pérdida de derechos ciudadanos en Rusia y la imposibilidad de retornar bajo el estatus de ciudadano. De acuerdo con la información difundida por TASS y reproducida por otros medios, el mecanismo empleado por las autoridades responde a lo previsto en normativas recientes, enmarcadas en la profundización de controles sobre la información relativa a la guerra.

El episodio acentúa la situación de los periodistas rusos fuera del país que continúan sus labores de investigación y publicación, enfrentando medidas legales e incluso administrativas como la revocación de ciudadanía, condenas en ausencia o persecución a través de designación como “agentes extranjeros”. Historias Importantes, dirigido por Anin, permanece activo en Letonia, donde el periodista y su equipo continúan publicando reportajes sobre la guerra y los mecanismos de censura implementados por las autoridades rusas, según recogió TASS en su cobertura de la noticia.