
El Instituto Nacional de Estadística (INE) revisó a la baja en una décima tanto el crecimiento trimestral como el interanual de la economía española durante el segundo trimestre del año, dejando el incremento trimestral en 0,7% y el anual en 2,9%. Con este ajuste, y tomando en cuenta los últimos datos de Contabilidad Nacional publicados este martes, se confirma que el Producto Interior Bruto (PIB) avanzó un 0,6% en el tercer trimestre de 2024, una cifra ligeramente inferior a la observada entre abril y junio. Según consignó el INE, la economía nacional registra así una ralentización, marcada especialmente por la evolución del sector exterior.
El INE detalló que este desempeño económico se apoyó casi exclusivamente en la demanda interna, mientras que el sector exterior significó un lastre: las exportaciones descendieron 0,6% en comparación con el trimestre previo, con lo que dejaron de aportar de modo positivo al PIB tras varios períodos de incremento. El efecto neto de la demanda exterior restó siete décimas al crecimiento global entre julio y septiembre, frente al impulso de 1,3 puntos que proporcionó la demanda nacional.
De acuerdo con los registros oficiales publicados por el INE, la tasa de crecimiento interanual del PIB se situó en 2,8% durante el tercer trimestre, la menor cifra desde finales de 2023 y una décima por debajo del dato registrado en el trimestre previo. El Ministerio de Economía, dirigido por Carlos Cuerpo, destacó que el PIB acumuló su noveno trimestre consecutivo con crecimientos iguales o superiores al 0,6% respecto al periodo inmediato anterior.
El departamento dirigido por Carlos Cuerpo explicó que el motor de este dinamismo residió en el consumo y la inversión dentro del país, pese al escenario internacional de incertidumbre geopolítica y comercial. El gasto en consumo final de los hogares creció un 1,1% en el tercer trimestre, lo que supone un aumento de tres décimas respecto al periodo anterior. El gasto público también aumentó un 1,3%, alcanzando su mayor incremento desde el tercer trimestre de 2024, mientras que la inversión repuntó hasta un 2,1%, 1,3 puntos por encima de la marca del segundo trimestre y su mayor avance desde fines del año anterior.
Según publicó el INE, la demanda interna fue el único contribuyente positivo al crecimiento interanual del PIB, sumando 3,8 puntos porcentuales. La demanda externa, en contraste, restó un punto porcentual. En términos interanuales, el consumo experimentó un crecimiento del 2,8%, dos décimas menos que en el trimestre anterior. Dentro de este rubro, el consumo de los hogares progresó hasta el 3,2%, una décima menos, y el gasto público desaceleró dos décimas hasta ubicarse en 1,7%. La inversión mostró una aceleración interanual de casi tres puntos frente al segundo trimestre, llegando así a una variación del 8,1%.
El Ministerio de Economía señaló que estos datos consolidan las previsiones del Gobierno y de organismos nacionales e internacionales, que proyectan para 2025 un crecimiento del PIB español igual o superior al 2,9%. Según las estimaciones oficiales recogidas por el INE, España mantendría el liderazgo en crecimiento dentro de las economías avanzadas de la Unión Europea, duplicando la tasa media del bloque comunitario.
El Gobierno destacó también que, considerando la evolución de la economía hasta el cierre del tercer trimestre y la información disponible sobre el último tramo del año, la economía nacional acumula ya un incremento del 1% para el inicio de 2026, lo que según las autoridades económicas aporta una base positiva para la confianza de empresas, inversores y trabajadores en el país.
En el desglose del sector exterior, el descenso de las exportaciones contrastó con la evolución de las importaciones, que aunque mantuvieron un alza, redujeron su ritmo siete décimas respecto al trimestre previo, situándose en 1,3%. El contexto internacional, condicionando tanto el comportamiento de las exportaciones como la evolución del sector exterior en su conjunto, sigue limitando la contribución positiva de este ámbito al crecimiento global.
El INE confirmó que todas las revisiones y cifras presentadas son consistentes con los datos avanzados a finales de octubre, proporcionando un panorama detallado sobre la composición y dinámica de la actividad económica española durante el verano de 2024. De este modo, los elementos internos continúan desempeñando el papel principal en el sostenimiento del avance económico, en contraste con la evolución del entorno internacional y el impacto de la demanda externa sobre las cuentas nacionales.