Reino Unido frenó su expansión al 0,1% en el tercer trimestre y rebaja al 0,2% el dato del trimestre anterior

El informe oficial advierte que la economía británica experimentó una desaceleración significativa en la segunda mitad de 2025, afectada por la debilidad en industria y construcción, a pesar de incrementos leves en consumo doméstico e inversión según la ONS

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La Oficina Nacional de Estadística (ONS) del Reino Unido identificó que la formación bruta de capital fijo creció un 1,3% en el tercer trimestre de 2025, superando en un 2,9% la inversión registrada en el mismo periodo de 2024, aunque dicha cifra quedó por debajo del aumento del 1,8% estimado en previsiones anteriores. Este ajuste en los datos de inversión precedió a la publicación de un informe que pone en evidencia la desaceleración de la economía británica, según reportó la ONS: durante el tercer trimestre de 2025, el producto interior bruto (PIB) aumentó apenas un 0,1%, en contraste con el 0,2% anotado en el trimestre previo, tras una revisión a la baja de ese dato.

Según consignó la ONS, la ralentización del crecimiento económico respondió a una revisión metodológica que integró datos adicionales y refinó los procedimientos para la medición de los distintos sectores. La actualización metodológica pretendía representar con mayor exactitud la evolución reciente de la economía británica, atendiendo las particularidades de cada rama productiva. Esta revisión reveló un escenario en el que la actividad creció a ritmo lento durante la segunda mitad del año, impulsada únicamente por algunos sectores clave, según detalló la ONS en su análisis.

En el apartado del consumo doméstico, la ONS informó que el gasto de los hogares aumentó un 0,3% en el tercer trimestre de 2025, una décima más que las estimaciones iniciales, llevando el crecimiento interanual del índice al 0,7%. El gasto público también reflejó un incremento real del 0,4% y alcanzó una expansión anual del 1,6%. Ambos factores sumaron cierto sostén al PIB general, aunque, de acuerdo con la ONS, no lograron revertir la tendencia de desaceleración, dada la debilidad estructural presente en los motores tradicionales de la economía.

La visión sectorial contenida en el diagnóstico de la ONS mostró que los servicios siguieron representando el pilar central del PIB en el periodo bajo análisis. Esta rama, que concentra la mayor parte de la producción nacional, creció un 0,2% entre julio y septiembre de 2025, una cifra inferior a la registrada en el trimestre anterior y que, de acuerdo con la ONS, apuntó a señales de moderación en el sector. El menor entusiasmo del sector servicios resultó determinante para el bajo desempeño del conjunto económico.

El comportamiento de la construcción también evidenció un menor dinamismo que en anteriores periodos. La expansión se limitó al 0,2% trimestral, una reducción significativa si se compara con el 1,2% registrado en el segundo trimestre de 2025. La industria manufacturera, por su parte, experimentó una contracción del 0,3%, aunque la caída resultó más ligera que el descenso del 0,7% del trimestre previo, como subrayó la ONS en su actualización estadística. El retroceso de la actividad industrial continuó funcionando como un freno para el avance del PIB, aunque la menor contracción permitió atenuar parcialmente el impacto negativo.

En el ámbito del comercio exterior, la ONS comunicó que las exportaciones del Reino Unido tuvieron un aumento del 0,2% y las importaciones del 0,3% en el tercer trimestre. Este resultado dejó un aporte marginal del sector externo al producto nacional, estableciendo un contraste con países donde la balanza comercial constituye un motor clave de crecimiento económico. Las cifras del comercio exterior británico mostraron un equilibrio leve y pocos efectos positivos sobre el ritmo de expansión global.

La revisión a la baja de los crecimientos trimestrales, según la ONS, resultó de la introducción de nuevas series de datos y metodologías avanzadas para el cálculo de la actividad sectorial, lo que persigue una imagen más realista de las fluctuaciones y desafíos que enfrenta la economía desde los cambios observados en 2024. El informe de la ONS mostró que el Reino Unido afronta dificultades para sostener una recuperación homogénea en sus sectores principales. El incremento en la inversión y en el consumo, aunque relevantes, no logró compensar la debilidad en los tres ejes clave: servicios, industria y construcción, sector que la ONS describió como fundamental para el vigor del PIB.

La dispersión en el rendimiento de los sectores, conforme al reporte de la ONS, condicionó de manera decisiva el potencial de crecimiento durante la segunda mitad de 2025. El análisis enfatizó que la evolución de la economía nacional depende de la influencia dispar de factores internos y externos sobre los distintos sectores productivos. Según expresó la ONS, la estructura sectorial continuará siendo un factor primordial en el desarrollo de la economía británica, por lo que la recuperación futura requeriría una mayor uniformidad entre los diferentes pilares de la actividad.

En la conclusión del estudio, consignó la ONS que la persistencia del bajo crecimiento obedece al mantenimiento de diferencias importantes entre sectores y a un entorno de incertidumbre tanto nacional como internacional. Esta situación, según las proyecciones del organismo oficial, mantendrá su peso sobre los indicadores de desempeño económico en el horizonte más inmediato, marcando los retos que afronta el Reino Unido para alcanzar una expansión más sostenida y uniforme.