Oftalmólogos rechazan el Plan Veo por permitir la prescripción de gafas por optometristas

Las principales organizaciones médicas especializadas advierten que delegar la graduación de lentes en optometristas implica riesgos legales y para la salud infantil, y exigen que solo médicos especialistas autoricen ayudas visuales en menores tras una evaluación clínica completa

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Las organizaciones médicas especializadas en oftalmología han solicitado formalmente al Ministerio de Sanidad que modifique el procedimiento del Plan Veo, con el propósito de que los médicos oftalmólogos sean los únicos facultados para prescribir ayudas visuales a menores de edad, tras una exhaustiva evaluación clínica que incluya refracción bajo cicloplejia. La petición se fundamenta en la preocupación por la seguridad jurídica y sanitaria de la población infantil, de acuerdo con lo recogido por Europa Press.

El comunicado conjunto, publicado por Europa Press, incluye la adhesión de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), la Sociedad Española de Estrabismo y Oftalmología Pediátrica (SEEOP), la Sociedad Española de Contactología (SEC) y la Sociedad Española de OftalmoPediatría (SEDOP). Según explicaron estas sociedades científicas, la práctica de delegar la prescripción de gafas en optometristas dentro de ópticas, sin una evaluación médica oftalmológica ni la realización de refracción bajo cicloplejia, implica riesgos tanto legales como para la salud ocular de los menores. Denunciaron que este planteamiento constituye una infracción de la normativa vigente al considerarse un ejemplo de intrusismo profesional y, además, se aleja de la evidencia científica y las directrices de buenas prácticas clínicas, especialmente en el ámbito pediátrico.

Los especialistas en oftalmología resaltaron, en declaraciones recogidas por Europa Press, que poseer la formación y los conocimientos necesarios les permite no solo identificar y corregir defectos refractivos, sino también diagnosticar otras alteraciones visuales y sistémicas. Explicaron que la evaluación consistente incluye tanto la historia clínica como la exploración completa del sistema ocular. Dentro de este proceso, la refracción bajo cicloplejia resulta un paso imprescindible, ya que implica la administración de colirios ciclopléjicos, procedimiento que solo puede ejecutar un médico debido a los potenciales efectos secundarios —como somnolencia, confusión, alucinaciones o ataxia— que podrían aparecer en los pacientes pediátricos.

De acuerdo con la información de Europa Press, los oftalmólogos advierten que la prescripción de gafas no puede ser un acto aislado, sino que debe formar parte de un abordaje integral que incluya la valoración de la motilidad ocular, la visión binocular y la exclusión de patologías subyacentes de gravedad. Recalcaron que únicamente el médico oftalmólogo puede descartar enfermedades que, si no reciben diagnóstico precoz, pueden derivar en complicaciones graves. Afirmaron además que los ópticos-optometristas carecen de la formación necesaria para asumir responsabilidades relativas al diagnóstico, la prescripción y el tratamiento de trastornos visuales en menores.

Las sociedades firmantes recalcaron durante su comunicado —según detalló Europa Press— que el hecho de derivar a menores a ópticas para revisiones, sin pasar por una valoración oftalmológica, incrementa el riesgo de no detectar enfermedades graves. Esta situación podría derivar en responsabilidades legales para quienes disponen la derivación a establecimientos no acreditados, dado que los ópticos carecen de la cobertura legal necesaria en caso de errores diagnósticos o terapéuticos.

El uso de fármacos para la refracción bajo cicloplejia, tal como subrayaron los especialistas y reportó Europa Press, es una competencia restringida a los médicos. Recordaron que la administración de medicamentos por parte de profesionales no médicos está explícitamente prohibida, regulada y sancionada legalmente.

En su propuesta, las sociedades científicas defienden la continuidad del modelo actualmente vigente, donde la colaboración entre ópticos-optometristas y oftalmólogos se limita a la realización de pruebas de refracción y actividades de rehabilitación bajo la supervisión directa del especialista en oftalmología. De esta manera, el prescriptor principal y responsable del diagnóstico y el tratamiento sigue siendo el médico, a fin de garantizar la seguridad y la calidad en la atención de los menores, explicó Europa Press.

Según subraya el comunicado citado por Europa Press, el mayor riesgo de mantener el procedimiento actual del Plan Veo radica en que los niños podrían recibir ayuda visual basada únicamente en una graduación óptica insuficiente, sin descartar patologías visuales potencialmente graves que requieren detección y seguimiento médico. Las sociedades científicas sostuvieron que los controles médicos inadecuados durante la infancia pueden influir negativamente en el pronóstico y la evolución de problemas visuales en el medio y largo plazo.

Asimismo, los oftalmólogos pusieron de manifiesto, según informó Europa Press, que cualquier intervención en menores debe ajustarse a altos estándares de calidad y seguridad clínica, lo cual solo puede conseguirse mediante la evaluación y el seguimiento por parte de médicos especializados. Por este motivo, insistieron ante el Ministerio de Sanidad en la necesidad de que toda prescripción de lentes correctores a menores esté precedida por una revisión médica completa y un diagnóstico adecuado basado en la evidencia científica.

A lo largo de su comunicación, las entidades firmantes transmitieron el mensaje de que defender la exclusividad del médico oftalmólogo en estas funciones protege tanto el interés sanitario de los pacientes pediátricos como el cumplimiento de la legislación vigente, reiterando que la prioridad es evitar complicaciones visuales que podrían pasar desapercibidas en actuaciones no médicas.