Las fuerzas de seguridad sirias se incautan de un cargamento de misiles tierra-aire en la frontera con Irak

Un despliegue especial permitió ubicar una vivienda usada para ocultar proyectiles SAM-7 y frustrar el tránsito ilegal de armas, mientras crecen los esfuerzos oficiales y aliados para frenar el avance de agrupaciones armadas en esta área clave

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El decomiso de decenas de misiles tierra-aire modelo SAM-7 por parte de las fuerzas de seguridad sirias se produjo tras una serie de redadas orientadas a desarticular los circuitos clandestinos de armamento en la frontera con Irak. De acuerdo con información divulgada por el Ministerio del Interior sirio, el operativo se efectuó en una vivienda ubicada en la ciudad de Al Bukamal, tras el análisis de datos concretos que apuntaban al resguardo y tráfico de material bélico hacia el territorio nacional.

Según publicó el Ministerio del Interior a través de su canal oficial en Telegram, la acción coordinada partió de información precisa sobre un intento de introducir estos misiles antiaéreos de forma ilegal, lo que motivó un despliegue especial de la Dirección de Seguridad. El hallazgo consistió en una considerable cantidad de proyectiles SAM-7, armamento que tiene implicancias directas en contextos de conflicto armado por su capacidad de derribo de aeronaves.

El medio detalló que la operación incluyó un despliegue de técnicas de vigilancia y una incursión planificada en la residencia señalada, con la participación de agentes especializados en la lucha contra el tráfico ilícito de armas. Luego de asegurar el arsenal, las fuerzas sirias abrieron una investigación formal destinada a identificar a los responsables, quienes podrían enfrentar cargos severos por tráfico de armas y por comprometer la seguridad nacional. Según el Ministerio del Interior, la causa judicial ya se encuentra en desarrollo y las autoridades siguen trabajando en la localización de los implicados.

Estas acciones se desarrollan en el marco de una escalada reciente en las operaciones de seguridad, tanto de las fuerzas sirias como de la Coalición Internacional contra el Estado Islámico, precisó el Ministerio. Esta fase de operativos aumentó notoriamente tras el fallecimiento de tres ciudadanos estadounidenses el pasado 13 de diciembre, cerca de Palmira, en un suceso atribuido a integrantes del grupo yihadista Estado Islámico. A partir de ese incidente, las autoridades intensificaron bombardeos dirigidos y otras acciones militares contra posiciones y depósitos que se vinculan a la mencionada organización extremista.

El Ministerio del Interior reportó en Telegram que las fuerzas nacionales, en conjunto con aliados internacionales, han logrado destruir instalaciones, silos y depósitos de armamento pertenecientes a estructuras asociadas con Estado Islámico. Durante estos operativos, se ha empleado una combinación de recursos, incluyendo aviones de combate, helicópteros de ataque y artillería pesada, para neutralizar objetivos definidos como prioritarios. Fuentes oficiales de seguridad cifran en al menos cinco el número de fallecidos resultantes de estos bombardeos realizados bajo el mando estadounidense.

El decomiso de misiles SAM-7 en Al Bukamal se integra a la serie de esfuerzos que busca frenar la circulación ilegal de armamento y desarticular redes de grupos armados activos en la región fronteriza. El Ministerio del Interior sirio enfatizó en su canal oficial que las operaciones de rastreo y prevención seguirán en marcha en los puntos de mayor vulnerabilidad, con énfasis especial en la frontera con Irak, donde la presión de agrupaciones extremistas ha elevado los niveles de tensión y ha derivado en respuestas coordinadas de mayor intensidad.

La investigación abierta persigue esclarecer la estructura y ruta del tráfico de armas, con el fin de determinar la procedencia de los misiles y establecer conexiones con redes regionales o internacionales que intentan abastecer de equipamiento militar a diversos actores en el conflicto sirio, reiteró el Ministerio según lo difundido en Telegram. Las autoridades subrayaron que sus acciones, tanto en el decomiso como en las operaciones posteriores al atentado de diciembre, buscan garantizar la seguridad y limitar las capacidades operativas de los grupos armados en el territorio.