Pekín advierte del aumento de las restricciones comerciales de la UE contra China

El Ministerio de Comercio manifestó inquietud ante nuevas barreras regulatorias en licitaciones y proyectos tecnológicos, mientras instó a Bruselas a no imponer medidas “discriminatorias” y advirtió sobre posibles respuestas si la presión europea continúa sobre compañías chinas

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El portavoz del Ministerio de Comercio de China declaró que las autoridades nacionales observarán detalladamente la evolución de las regulaciones europeas y mantienen la posibilidad de tomar medidas de respuesta si continúan las presiones por parte de la Unión Europea sobre las compañías chinas. Con este posicionamiento, destacado en diversas publicaciones y replicado por medios internacionales, Pekín trasladó su preocupación por la aplicación de controles y requisitos regulatorios adicionales impuestos, según su análisis, de forma selectiva sobre empresas de origen chino. La noticia principal que motivó estas declaraciones reside en el aumento reciente de restricciones comerciales y regulatorias de la Unión Europea contra China, como ha venido informando la prensa oficial y recogió el medio que difundió este escenario.

Según publicó el medio, el Ministerio de Comercio de China alertó sobre el efecto que tienen estas acciones en la exclusión de firmas chinas respecto de licitaciones públicas en países miembros del bloque comunitario, lo que limita tanto la expansión como la consolidación de proyectos financiados por capital procedente de China. Bruselas, a través de la Comisión Europea, implementó el Reglamento de Subvenciones Extranjeras (FSR, por sus siglas en inglés), con el objetivo de examinar los posibles apoyos estatales recibidos por empresas chinas y establecer si representan una ventaja desleal para la competencia dentro del mercado común de la UE.

El medio precisó que Pekín interpretó la aplicación de este marco normativo y la “ola reciente de investigaciones” sobre compañías del país, en particular del sector de tecnología y plataformas digitales, como una práctica discriminatoria y orientada a crear un entorno restrictivo de cara a la operatividad empresarial y la inversión. Estas investigaciones se centran en posibles subvenciones públicas y su impacto en el acceso a proyectos europeos, mientras que autoridades chinas subrayaron que tales procedimientos, a menudo imprevistos, impiden que las empresas consoliden inversiones y aumenten su presencia en cadenas de valor estratégicas en Europa.

En declaraciones reseñadas por el medio consultado, voceros del Ministerio de Comercio insistieron en que la relación bilateral enfrenta una etapa de tensión, acentuada por la intensidad de inspecciones y la imposición de nuevos controles regulatorios que afectan las posibilidades de expansión de empresas chinas. China solicitó formalmente que Bruselas utilice los instrumentos regulatorios de manera temperada, sin recurrir a prácticas que, a juicio del gobierno asiático, impidan un marco comercial justo y predecible para todas las partes interesadas.

El informe también refirió la reacción frente a expresiones recientes del presidente francés, Emmanuel Macron, relativas a la posible introducción de aranceles específicos para equilibrar el comercio entre la Unión Europea y China. Pekín planteó que tales planteamientos incrementan las tendencias hacia el proteccionismo y obstaculizan un trato igualitario entre los actores de ambos bloques. Además, las autoridades chinas enfatizaron la importancia de evitar medidas de exclusión y de mantener la equidad en los procedimientos de licitación y acceso a proyectos tecnológicos e industriales europeos.

El reporte recogido por el medio especializado detalló que las compañías afectadas incluyen tanto conglomerados industriales consolidados como empresas emergentes del sector tecnológico, cuya capacidad de participación en licitaciones y proyectos de infraestructura quedó restringida ante las nuevas normas. Como consecuencia, se espera una incertidumbre persistente para el flujo de inversiones y para la viabilidad de nuevas iniciativas lideradas por China en Europa durante los próximos años.

El Ministerio de Comercio reafirmó, según la publicación, que mantendrá la vigilancia sobre las resoluciones adoptadas y que cada decisión proveniente desde Bruselas será analizada con detenimiento para considerar acciones de “respuesta necesarias”. Según expuso el medio consultado, la continuidad de la política europea en cuanto a regulaciones y controles podría, según China, generar nuevas limitaciones y represalias equivalentes en el intercambio comercial y operativo entre ambos bloques.

Conforme a lo consignado en los distintos informes reproducidos por la prensa oficial y otros canales especializados, Pekín reiteró el llamado a la Comisión Europea para abstenerse de prácticas consideradas “represión irrazonable” y a preservar los principios de equidad, justicia y previsibilidad en las relaciones comerciales. La posición del gobierno de China apunta a evitar un agravamiento mayor de la situación y queda sujeta a los desarrollos políticos y administrativos del bloque europeo en materia de comercio e inversiones para los próximos meses.