X presenta una contrademanda y actualiza sus Condiciones del servicio para prohibir el uso de la marca 'Twitter'

En respuesta al intento de Operation Bluebird de lanzar un servicio bajo el antiguo nombre, la plataforma liderada por Elon Musk reforzó sus políticas legales y comerciales, reiterando la propiedad exclusiva de símbolos e identidad vinculados a la marca original

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El requerimiento formal que Operation Bluebird presentó ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos para que X Corporation pierda la titularidad sobre las marcas “Twitter” y “tweet”, alegando abandono tras el cambio de nombre de la red social y el cese en el uso de ambas denominaciones, marcó un nuevo punto de conflicto. De acuerdo con TechCrunch, la intención de Operation Bluebird es lanzar una nueva plataforma social denominada “Twitter.new” el año próximo, lo que desencadenó la respuesta legal y comercial de X, la compañía propiedad de Elon Musk.

Tal como reportó TechCrunch, X actualizó sus Condiciones del servicio con entrada en vigor prevista para el 15 de enero de 2026, incluyendo explícitamente una cláusula que prohíbe el uso de las marcas “X” y “Twitter” sin el permiso expreso y escrito de la empresa. La nueva versión de los términos de uso aclara: “Ninguna disposición de las Condiciones le otorga derecho a usar el nombre X o el nombre de Twitter, ni ninguna de las marcas registradas, logotipos, nombres de dominio, otras características distintivas de la marca ni otros derechos de propiedad de X o Twitter, y no podrá hacerlo sin nuestro consentimiento expreso por escrito”. Antes de esta modificación, los términos solo referenciaban la marca “X” para este tipo de restricciones y no incluían el nombre anterior de la plataforma.

La empresa de Musk decidió no solo incorporar esta actualización contractual, sino que también presentó una contrademanda contra Operation Bluebird como parte de su estrategia para frenar el intento de relanzamiento bajo el antiguo nombre. En dicha documentación, X Corporation destaca que es el titular exclusivo de las marcas “Twitter” y “tweet”, además de otros elementos asociados a la marca, incluyendo el logotipo del pájaro azul que identificaba a la red social antes del cambio de identidad.

Según describe TechCrunch, X Corporation acusó a Operation Bluebird de intentar “robar la mundialmente famosa marca Twitter”, señalando en el documento presentado que la startup “no tiene ningún derecho y reconoce expresamente que no es propietaria de las marcas de Twitter”. La plataforma sostiene que la propuesta de Operation Bluebird significa revivir Twitter usando “el nombre, la combinación de colores, el estilo comercial y el logotipo que los consumidores de todo el mundo asocian con Twitter”.

TechCrunch precisó que, tras la adquisición de Twitter por parte de Elon Musk en 2022, la plataforma fue rebautizada como X, integrándose plenamente bajo la estructura de X Corp. y abandonando públicamente tanto la denominación anterior como la clásica imagen del pájaro azul. Esta transformación motiva la principal línea argumental de Operation Bluebird en su petición para que las autoridades de marcas estadounidenses declaren el “abandono” de los registros pertenecientes a X Corporation.

Además, Operation Bluebird no solo requirió la cancelación de los registros de marca previos, sino que solicitó a la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos la aprobación para registrar el nombre “Twitter” con el fin de emplearlo en su futura red social. El medio TechCrunch detalló que la startup busca asociar su proyecto digital no solo con el nombre original, sino también con los elementos visuales y comerciales que identificaron a la plataforma antes del cambio de gestión.

Desde el entorno de X Corporation, la decisión de reforzar las políticas legales y comerciales responde a la necesidad de proteger lo que consideran derechos de marca aún vigentes, pese a la sustitución del nombre comercial y de la identidad visual en la plataforma. TechCrunch relató que, con la actualización de sus Condiciones del servicio y la presentación de la contrademanda, la compañía de Musk persigue reservarse cualquier derecho relativo al uso del nombre “Twitter” y del término “tweet”, descartando cualquier posibilidad de que estos activos pasen a manos de nuevos competidores o proyectos emergentes.

Con la modificación contractual, X amplía el alcance de su control al abarcar tanto la nueva denominación corporativa como la antigua, de manera expresa, bloqueando así iniciativas que pretendan utilizar recursos asociados a la marca original. La disputa generada por Operation Bluebird sienta un precedente relevante en la gestión de marcas tecnológicas tras procesos de rebranding, subrayando los desafíos legales implicados en la transición de identidades corporativas en el entorno digital global, según recoge TechCrunch.