
La coincidencia temporal entre la visita que realizaron Sajid Akram y su hijo Naveed a la región filipina de Dávao y el posterior ataque en la playa de Bondi, en Sídney, en el cual murieron quince personas en abril, ha suscitado especulaciones acerca de un posible vínculo con grupos extremistas locales. Según informó Europa Press, las autoridades de Filipinas han rechazado con firmeza estas versiones, descartando cualquier evidencia que respalde la existencia de actividades de adiestramiento terrorista en su territorio vinculadas al atentado en Australia.
De acuerdo con Europa Press, la portavoz presidencial Claire Castro desmintió la existencia de pruebas concretas que vinculen a Filipinas con la preparación de los responsables del ataque en Sídney. Castro declaró: “No se han presentado pruebas que apoyen estas afirmaciones sobre un supuesto entrenamiento terrorista en Filipinas”, añadiendo que ninguna información verifica la utilización del país como base para actividades de este tipo. Durante una conferencia de prensa, la funcionaria remarcó que, a juicio del Gobierno, las especulaciones que vinculan a Filipinas con el atentado resultan engañosas y distorsionan la imagen nacional en el exterior.
Europa Press detalló que tanto Sajid Akram como Naveed revisitaron Mindanao meses antes del atentado, lo que llevó a la aparición de reportes y publicaciones que sugerían que buscaban capacitación en células insurgentes, incluso de aquellas relacionadas con Estado Islámico. Este tipo de informaciones generó inquietud entre las autoridades australianas, que continúan investigando posibles vínculos entre los acusados y organizaciones radicales en Filipinas.
No obstante, la respuesta oficial de Manila ha sido contundente en rechazar categóricamente cualquier nexo con actividades insurgentes o formativas de ese tipo. La agencia Europa Press señaló que la posición del presidente Ferdinand Marcos Jr., reafirmada por su portavoz, insiste en la improcedencia de identificar a Filipinas como un campo de entrenamiento extremista sin datos comprobados. El presidente defiende que el país ha adoptado una política de intolerancia frente a acusaciones infundadas que puedan afectar la percepción internacional sobre el archipiélago.
La región de Mindanao, al sur de Filipinas, ha sido una zona marcada históricamente por insurgencia islamista y conflictos armados. Según publicó Europa Press, durante décadas han operado grupos rebeldes en ese territorio, aunque el Gobierno sostiene que las capacidades de estos movimientos han disminuido de forma marcada tras sucesivas operaciones estatales y estrategias coordinadas. Manila reconoce la persistencia de algunas actividades insurgentes, pero niega que estas puedan servir de apoyo o base de formación para agentes extremistas provenientes del exterior.
En el mismo sentido, Castro enfatizó ante los medios que Filipinas “no opera como una zona de entrenamiento” para agrupaciones relacionadas con Estado Islámico ni como refugio para actores terroristas internacionales, destacó Europa Press. Según la portavoz, la insistencia en esta línea de acusaciones carentes de evidencia impulsa un clima de estigmatización que condiciona la posición del país en la lucha global contra el terrorismo.
Por su parte, las investigaciones desarrolladas en Australia buscan establecer las motivaciones y redes de apoyo con que habrían contado los responsables de la matanza de Sídney. Según reportó Europa Press, los cuerpos de seguridad australianos prosiguen las pesquisas para determinar si existen lazos concretos con grupos extranjeros, incluida la posibilidad de contactos o vínculos en Filipinas. Hasta el momento, no se han documentado conexiones verificables entre los atacantes y organizaciones extremistas asentadas en territorio filipino.
El Ejecutivo filipino, según consignó Europa Press, insistió en que cualquier acusación de esta naturaleza debe basarse en hechos comprobados y no en especulaciones. Las autoridades han solicitado evitar la divulgación de versiones que puedan contribuir a la consolidación de percepciones erróneas y dañar la reputación nacional. Castro reiteró, en nombre de la administración de Ferdinand Marcos Jr., que no existen elementos, ni preliminares ni definitivos, que sostengan la tesis de que los autores del atentado en Sídney hayan recibido adiestramiento en Filipinas.
Europa Press también refirió que el Gobierno filipino ratificó su postura de no aceptar denuncias sin fundamento sobre presuntos vínculos terroristas, sosteniendo que este tipo de acusaciones presentan un riesgo para la imagen del país y no encuentran sustento en ninguna información concreta recabada hasta la fecha.
Últimas Noticias
Google lanza Project Genie, su prototipo de IA para generar mundos interactivos
Usuarios de Estados Unidos con suscripción a Google AI Ultra podrán experimentar con la creación y exploración de escenarios virtuales realistas, gracias a la integración de inteligencia artificial avanzada en el nuevo prototipo, con una duración máxima de 60 segundos por sesión

Millones de estadounidenses continuarán bajo peligrosa ola de frío este fin de semana

El técnico brasileño Mano Menezes se compromete a que Perú "vuelva a ser protagonista"

Un juez ordena excarcelar al niño de cinco años Liam Conejo Ramos y a su padre, detenidos por agentes federales

Alcaraz entrena en Rod Laver horas antes de su encuentro con Zverev
