
La designación de Silvia Mansilla como Jefa de Delegación para los Juegos Paralímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, y de Amaia Bilbao como responsable de los Servicios Médicos para esa misma competición, marca un avance concreto en la preparación de la representación española para el evento. Estos nombramientos, revelados durante la reciente Asamblea General y reflejados en el portal oficial del Comité Paralímpico Español (CPE), buscan optimizar la gestión y el acompañamiento de los equipos nacionales en una de las principales citas deportivas internacionales. En este contexto, el órgano rector del paralimpismo nacional aprobó un plan estratégico que establece los ejes de actuación hasta los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Brisbane 2032, según informó el CPE mediante un comunicado difundido tras su reunión más reciente.
De acuerdo con la comunicación oficial del Comité, la reciente declaración del deporte paralímpico como Acontecimiento de Excepcional Interés Público (AEIP) en España ha introducido nuevas oportunidades para las empresas colaboradoras, que ahora acceden a incentivos fiscales específicos. Esta medida, apoyada por la Asamblea General y reseñada en la web del CPE, se identifica como uno de los instrumentos clave para reforzar la viabilidad financiera y fomentar el crecimiento del movimiento paralímpico a nivel nacional en el marco de los siguientes ciclos olímpicos y paralímpicos.
El Plan Estratégico 2025-2032, que obtuvo aprobación en la citada Asamblea, define una hoja de ruta orientada a consolidar el respaldo institucional y privado, atraer nuevos recursos y fortalecer tanto la proyección internacional como la sostenibilidad financiera del deporte adaptado español. Dentro de este esquema, el Comité contempla la creación de un órgano específico para la gestión administrativa y la publicación de un manual que regula el uso del logotipo institucional en proyectos de patrocinio, acorde al propósito de facilitar la colaboración con empresas interesadas.
El presupuesto del CPE para el próximo año, junto al asignado al ciclo de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026, también recibió el visto bueno de la Asamblea General. Según detalló el Comité, este modelo presupuestario apuesta por la diversificación de fuentes de financiamiento y se apoya en la continuidad de las alianzas con entidades que respaldaron el trayecto hacia París 2024. A su vez, se suma la incorporación de nuevos patrocinadores estratégicos, entre los que destacan Indra y Universae, cuya implicación amplía el espectro de colaboración privada que complementa el apoyo del Consejo Superior de Deportes.
El respaldo empresarial, de acuerdo con el CPE, se expande desde el funcionamiento habitual de la organización hasta la preparación y participación del equipo nacional en citas como los Juegos Paralímpicos de Invierno. Las comunidades autónomas también figuran como actores fundamentales en los programas que promueven la formación de nuevos talentos y el relevo generacional, con especial mención a plataformas como Relevo Paralímpico, centradas en la capacitación y detección de promesas del deporte adaptado.
En lo relacionado con la supervisión económica, el Comité Paralímpico Español confirmó la realización de una auditoría de los procedimientos durante el ciclo 2022-2024, en el ámbito del Plan ADOP. Según el informe comunicado por el CPE, los resultados validaron el cumplimiento de los criterios de control y transparencia exigidos, reforzando la confianza tanto de los inversores privados como de los entes públicos en la administración de la entidad.
La estrategia del Comité para el período 2025-2032 se edifica sobre tres pilares fundamentales. El primer eje orienta sus esfuerzos al fortalecimiento de la base y el alto rendimiento, priorizando la continuidad y la progresión de los deportistas. El segundo eje se centra en la sostenibilidad económica, respaldada en la colaboración público-privada que permite ampliar el abanico de recursos financieros. Finalmente, el tercer eje enfoca su acción en aumentar la visibilidad social y mediática del deporte paralímpico, con el objetivo de impulsar la inclusión y promover cambios positivos en la percepción social del deporte adaptado.
Estas líneas de acción se manifiestan en una serie de programas y campañas, alineadas con los objetivos trazados de cara a Brisbane 2032. El CPE destacó que esta estructura responde tanto a las demandas internas de la organización como a los retos internacionales que plantea la evolución del movimiento paralímpico.
En la misma sesión, la Asamblea General trató la planificación detallada para la próxima edición de los Juegos Paralímpicos de Invierno. Según publicó el CPE, se aprobaron los planes de Comunicación y Hospitalidad vinculados a Milán-Cortina 2026, sumado a la confirmación sobre la adquisición de derechos por parte de RTVE para retransmitir íntegramente tanto las pruebas deportivas como las ceremonias inaugural y de clausura. El proceso de diseño y definición de la cobertura audiovisual ya está en marcha, buscando garantizar que la participación española reciba una difusión acorde a la magnitud del evento.
El modelo de gestión institucional adoptado por el CPE se basa en una integración coordinada del sector público y el patrocinio privado, acompañado por una planificación administrativa precisa. Según el propio Comité, la consideración del deporte paralímpico como Acontecimiento de Excepcional Interés Público y la implantación de estímulos fiscales, en conjunto con la validación de auditorías externas de gestión, sitúan a la organización en una posición favorable para captar nuevos fondos, atraer socios y reforzar su presencia a nivel Internacional.
Todas estas acciones y medidas buscan consolidar las bases del desarrollo, la inclusión y la excelencia en el deporte adaptado español de cara al ciclo que culminará en Brisbane 2032, conforme a los planes estratégicos avalados y comunicados por el Comité Paralímpico Español.
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