
Sindicatos del sector cultural en Francia insisten en que recorrer el Museo del Louvre se ha transformado en “una auténtica carrera de obstáculos” debido al deterioro de las instalaciones y la falta de personal, mientras este lunes el emblemático museo de París mantuvo sus puertas cerradas a visitantes por decisión unánime de más de 400 trabajadores que convocaron una huelga. Según informó BFM TV, la medida se produce tras constantes reclamos sobre precariedad laboral y carencia de recursos adecuados para el mantenimiento y operación del museo.
El cierre, que ocurrió exactamente a dos meses del robo multimillonario de joyas en el recinto, apunta a señalar lo que los sindicatos CFDT y CGT describen como abandono institucional y desinterés por parte de la dirección ante las “urgencias del edificio”. De acuerdo con BFM TV, el sindicato comunicó oficialmente su intención de huelga a la ministra francesa de Cultura, Rachida Dati, el pasado 8 de diciembre, donde definieron la situación como insostenible tanto para empleados como para el público.
El contexto de esta protesta incluye hechos recientes que han impactado la seguridad y funcionamiento del museo. Entre ellos destaca el robo ocurrido hace dos meses, donde fueron sustraídas joyas con un valor estimado en 88 millones de euros. Además, BFM TV detalló que en noviembre el Louvre tuvo que cerrar una de sus galerías debido al deterioro asociado a la antigüedad de la edificación. Apenas dos semanas antes de la huelga, se reportó también una fuga de agua dentro del recinto, acentuando la urgencia de intervenciones estructurales.
La decisión de cerrar el museo respondió a la preocupación de los trabajadores por las particulares condiciones de trabajo que, aseguran, están estrechamente ligadas a la experiencia y seguridad de los visitantes. Según consignó BFM TV, los empleados han denunciado la constante sobrecarga de tareas ante una plantilla insuficiente, lo que agrava la tensión y multiplica los descuidos en la conservación de las obras.
En el preaviso de huelga enviado al Ministerio de Cultura francés, los sindicatos criticaron con firmeza que las necesidades del edificio, catalogado como uno de los museos más visitados del mundo, no sean atendidas con la premura y dotación presupuestaria necesarias. El medio BFM TV mencionó que los representantes sindicales remarcaron la falta de inversión, el abandono en áreas clave de mantenimiento y la escasez de recursos materiales y humanos fundamentales para el adecuado funcionamiento y seguridad del sitio.
A raíz de estos factores, las organizaciones laborales recalcaron que los empleados han quedado expuestos a una presión creciente, agravada por la notoriedad internacional del lugar y el incremento del flujo de visitantes. Según publicó BFM TV, los sindicalistas han advertido que la imagen de referente cultural global del Louvre está en entredicho si persisten las actuales condiciones.
La protesta se desarrolla dentro de un contexto más amplio de debate sobre la financiación de los espacios culturales en Francia y el papel del Estado en su protección, aspecto en que los sindicatos insisten ante la opinión pública y las autoridades. Por el momento, no se ha anunciado una fecha para la reapertura normal del museo ni una respuesta satisfactoria por parte de la administración hacia las demandas de los trabajadores, informó BFM TV.