Urtasun ve "blanqueamiento del genocidio" en Eurovisión y celebra que RTVE se retire

El titular de Cultura ha criticado la postura de la organización del famoso certamen musical ante la participación de Israel y respalda la postura española recordando la necesidad de defender los derechos humanos y la paz en todos los ámbitos internacionales

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El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, defendió la salida de España del Festival de Eurovisión señalando que la medida representa el respeto por los derechos humanos en el ámbito internacional. De acuerdo con declaraciones recogidas por la prensa durante su asistencia a la 31 edición de Manga Barcelona en el recinto de Gran Via de Fira de Barcelona, Urtasun subrayó que la decisión de RTVE de no participar responde a la necesidad de adoptar una postura firme ante lo que describió como "una decisión incomprensible por parte de Eurovisión de permitir que se blanquee un genocidio". Según informó la agencia Europa Press, el ministro calificó esta medida de la radiotelevisión pública como correcta y alineada con la defensa de principios fundamentales.

En sus comentarios, Urtasun expuso que el Festival de Eurovisión ha dado cabida a la participación de Israel pese a las críticas y demandas internacionales que señalan a ese país por sus actuaciones en conflictos en Oriente Medio. Tal como publicó Europa Press, Urtasun argumentó que "el boicot cultural y deportivo a un Estado que practica un genocidio es imprescindible", situando este tipo de respuestas como parte de la responsabilidad de la comunidad internacional frente a violaciones de derechos humanos. El ministro insistió en la función de la cultura como herramienta al servicio de la paz y reiteró la importancia de establecer límites cuando se perciben conductas que atentan contra la integridad de poblaciones enteras.

El medio Europa Press detalló además que Urtasun considera valiente la decisión de RTVE y remarcó el papel de las instituciones públicas en la defensa activa de la paz. Durante su comparecencia ante los periodistas, el titular de Cultura insistió en que la exclusión representa no solo una respuesta puntual, sino un precedente en la manera en que los certámenes culturales pueden contribuir a debates globales sobre la legitimidad de la presencia internacional de países acusados de vulnerar derechos fundamentales.

RTVE, emisora pública de radio y televisión, ha formalizado su salida del certamen, una postura respaldada desde el Ministerio de Cultura, que observa en la iniciativa una oportunidad para reafirmar el compromiso estatal con los derechos humanos y la paz, según consignó Europa Press. Esta medida se sitúa en el contexto de un creciente debate en el continente acerca de la legitimidad de la participación de países inmersos en conflictos y de la efectividad de los boicots deportivos y culturales como instrumento de presión internacional.

Ernest Urtasun, al tomar partido en este asunto, se suma a un sector de la opinión pública europea que considera que la participación de Israel en eventos internacionales, como Eurovisión, ofrece una imagen legitimadora ante una comunidad internacional crítica. Europa Press reportó que la posición del ministro incluye la creencia de que la cultura no debe servir para encubrir hechos graves, sino para promover valores universales.

La controversia generada por este tema trasciende el ámbito musical y alcanza el debate sobre el alcance y los límites de la diplomacia cultural. Diversos colectivos y personalidades han solicitado en las últimas semanas que los organizadores del festival reconsideren la postura respecto a Israel, basando sus alegatos en denuncias públicas y resoluciones de organismos internacionales que apuntan a supuestos crímenes cometidos contra la población civil.

El medio Europa Press explicó que el argumento central de quienes critican la inclusión de Israel es que el certamen, al mantenerse ajeno a la situación política, omite el impacto que su decisión tiene sobre la percepción internacional del conflicto. Frente a ello, la retirada de España pretende marcar distancia y manifestar el rechazo a normalizar acciones que, para el titular de Cultura, constituyen graves atentados contra los derechos fundamentales y el derecho internacional humanitario.

La determinación de España ha sido destacada como ejemplo de la posible influencia que las acciones de los Estados pueden tener en la definición de los estándares éticos en el marco cultural y deportivo, detalló Europa Press. Ernest Urtasun finalizó su intervención enfatizando la obligación de los actores culturales a rechazar cualquier práctica que pueda interpretarse como una validación de conductas lesivas para la paz y los derechos humanos.