La ONU pide el fin de la presencia del Ejército de Israel en la zona desmilitarizada con Siria

Graves restricciones y el aumento de incidentes armados han impedido la labor de observadores internacionales y la asistencia a civiles en los Altos del Golán, mientras Naciones Unidas alerta sobre el deterioro de la seguridad y pide medidas de protección adicionales

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El desplazamiento forzado de residentes y las reiteradas solicitudes de autoridades locales para fortalecer la protección civil demuestran un notable impacto humanitario por la crisis en los Altos del Golán. Según informó el medio oficial de Naciones Unidas, las dificultades en el acceso a servicios esenciales y la creciente inseguridad evidencian un deterioro que ha transformado las condiciones de vida en la región. Este escenario crítico se produce mientras Naciones Unidas insiste en la necesidad de que Israel retire sus fuerzas y equipamiento militar de la zona desmilitarizada con Siria, subrayando el incumplimiento del acuerdo de separación suscrito en 1974 y advirtiendo sobre los riesgos de una escalada en el conflicto regional.

De acuerdo con reportes publicados por Naciones Unidas, la interrupción de los canales de comunicación entre las comunidades fronterizas y los observadores internacionales ha generado complicaciones significativas para coordinar la respuesta ante los incidentes violentos en el área. El reporte detalla que estas limitaciones han contribuido a una percepción de vulnerabilidad entre los civiles, especialmente tras la reciente muerte de trece personas en la zona limítrofe. Además, la ONU ha remarcado la reducción en la capacidad operativa de la Fuerza de Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS), lo que ha impactado de manera directa en las operaciones humanitarias y de protección civil, en una de las áreas más delicadas de la frontera con Siria.

Según consignó el medio oficial de la ONU, la seguridad en los Altos del Golán se ha visto afectada por un conjunto de factores, entre los que destacan el aumento de enfrentamientos armados y la presencia de grupos irregulares como Hayat Tahrir al Sham (HTS). En paralelo, la actividad militar israelí dentro del área bajo mandato internacional ha intensificado la tensión, provocando que la ONU demande la retirada inmediata de tropas y material bélico de Israel. La organización argumenta que la permanencia de estos elementos contradice los compromisos diplomáticos alcanzados entre Israel y Siria en 1974 y representa una amenaza para la estabilidad y para la prevención de conflictos de mayor magnitud.

La presencia de actores armados no estatales y la inestabilidad política en Siria, especialmente tras el cambio de liderazgo con la llegada de Ahmed al Shara a la presidencia, han incrementado la complejidad del contexto local. Según publicaciones de Naciones Unidas, la sustitución de Bashar al Assad por Al Shara derivó en un repunte de operaciones militares descoordinadas y la entrada de grupos armados en la franja fronteriza. Esta situación ha limitado la movilidad de la FNUOS y su capacidad de supervisión sobre el cumplimiento de los acuerdos internacionales, restringiendo la vigilancia y la actuación ante emergencias.

El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, citado por el medio internacional, declaró que los despliegues no autorizados en la zona desmilitarizada suponen una amenaza concreta contra la estabilidad, manifestando la preocupación que generan las incursiones puntuales de las Fuerzas Armadas de Israel. Dujarric subrayó que cualquier presencia extranjera en esa área debe contar con una autorización formal emitida por la misión de paz. Estos planteamientos se sustentan en la documentación interna del organismo, que registra el incumplimiento de este procedimiento por parte de Israel.

Tal como publicó el medio oficial de Naciones Unidas, la falta de coordinación y los movimientos militares autónomos han complicado el ambiente de confianza que requiere la prevención de brotes violentos. Las evaluaciones internas de la FNUOS confirman que la carencia de comunicación y los despliegues militares no concertados alteran los equilibrios de la misión y entorpecen la labor de asistencia. Naciones Unidas considera imprescindible restablecer el respeto a los mecanismos y límites definidos en los acuerdos diplomáticos.

Además de la tensión militar, el contexto político condiciona el margen de maniobra de los observadores internacionales. Según reportó Naciones Unidas, el gobierno de Israel, dirigido por Benjamin Netanyahu, ha manifestado su rechazo a reconsiderar el acuerdo vigente salvo que la franja de seguridad se amplíe hasta las cercanías de Damasco y el monte Hermón. La ONU relaciona esta postura con el agravamiento de las hostilidades y la incertidumbre asociada a la transición de poder en Siria.

Entre las propuestas identificadas por el organismo internacional figura la sugerencia del ex presidente estadounidense Donald Trump, que plantea la apertura de un canal directo de diálogo entre Jerusalén y las autoridades sirias en Damasco. El medio oficial de la ONU indicó que esta iniciativa busca reactivar la cooperación bilateral y limitar la capacidad de intervención de actores externos, en línea con los llamados internacionales para restaurar la seguridad y la comunicación en la región en conflicto.

Reportes recientes insisten en que el debilitamiento de los protocolos de coordinación y observación impacta directamente en la vida cotidiana de la población, afectando la provisión de servicios básicos y los niveles de seguridad previamente mantenidos bajo los mecanismos del tratado de separación. Las comunicaciones de Naciones Unidas recogen las inquietudes transmitidas por residentes y autoridades regionales, quienes expresaron dudas sobre la suficiencia de las medidas de protección ante los episodios de violencia que se han vuelto más frecuentes.

El mandato de la FNUOS, establecido como resultado de los acuerdos suscritos hace cinco décadas, se mantiene como el principal instrumento para garantizar la estabilidad y salvaguardar a las comunidades que habitan los Altos del Golán. Según Naciones Unidas, el refuerzo de la misión y el respeto a los límites pactados constituyen factores claves para evitar un mayor desbalance geopolítico y prevenir consecuencias negativas adicionales para la población local.