La OCU y Euroconsumers reclaman a la FIFA transparencia y precios fijos en el Mundial de 2026

Usuarios y asociaciones europeas advierten sobre prácticas injustas en la venta de tickets para la próxima cita futbolística, alertan que cambios constantes y falta de opciones afectan la igualdad de acceso y reclaman reglas que eviten aumentos inesperados

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La revisión periódica de precios mediante el sistema dinámico, adoptada para la venta de entradas del Mundial de Fútbol de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, representa un motivo de preocupación creciente entre asociaciones de consumidores y aficionados. De acuerdo con la cobertura realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y la federación Euroconsumers, grupos de seguidores del fútbol junto a diversas plataformas de usuarios han alertado que este modelo expone a los interesados a variaciones imprevisibles en las tarifas, incrementando los costes en función de la demanda y generando incertidumbre respecto al acceso igualitario a los eventos.

La OCU y Euroconsumers han solicitado a la FIFA que implemente precios fijos y transparentes para las entradas del torneo, según detalló el medio. Estas organizaciones sostienen que la práctica de tarificación dinámica, en la que los valores pueden modificarse en tiempo real en respuesta al interés y la demanda, no resulta adecuada en contextos como los espectáculos y eventos en vivo, especialmente en una cita de la magnitud del Mundial. Tal como consignó el medio, ambas agrupaciones han mantenido encuentros con la directiva de la FIFA para exponer estas inquietudes, sin que hasta el momento se haya generado un compromiso concreto por parte del organismo rector del fútbol mundial. La FIFA ha informado, en respuesta, que los precios serán sujetos a revisión periódica en función del sistema dinámico, lo cual supone que los seguidores podrían afrontar cifras en aumento en función del interés que susciten los partidos.

Según explicó la OCU en un comunicado recogido por el medio, este método convierte la lealtad de los seguidores en un factor de penalización, puesto que quienes muestran disposición para adquirir entradas con antelación, ante la incertidumbre sobre los precios, pueden terminar pagando cantidades sustancialmente mayores. El sistema, que puede tener sentido en contextos donde los consumidores disponen de varias alternativas para comparar y elegir productos o servicios, se vuelve problemático cuando sólo existe un canal oficial para la adquisición de entradas y una única entidad organizadora, puntualizó la organización.

La OCU destacó que, a diferencia de un mercado competitivo, la singularidad del organizador y del canal de venta para el Mundial de 2026 imposibilita la comparación de precios o la búsqueda de mejores ofertas. De acuerdo con el medio, esto conduce a una situación que los representantes de los consumidores consideran injusta, ya que los aficionados quedan atrapados en un mercado cautivo. Las consecuencias que enfrentan los seguidores son concretas: incremento de precios para el mismo asiento, cambios en las tarifas que carecen de transparencia y previsibilidad, y la dificultad para grupos familiares y fanáticos habituales de acceder a las entradas, alertaron las asociaciones citadas.

Además, Euroconsumers y la OCU advierten que los efectos de este sistema redundan en la pérdida de confianza en los responsables de la organización, según recoge la cobertura. Ambas entidades insisten en que el fútbol debe constituir una experiencia cultural al alcance de todos, y no un espacio de experimentación para maximizar ingresos mediante algoritmos. El medio señala que las asociaciones afirman: “Sin alternativas, los aficionados quedan expuestos a precios imprevisibles e injustos”, en alusión a la situación actual en la que no se ofrecen canales competitivos ni posibilidades de elección para los consumidores.

En respuesta a estas circunstancias, OCU y Euroconsumers han intensificado su campaña “Lo que pagamos por lo que no tiene precio”, lanzando un vídeo dirigido a la FIFA en el que ilustran los efectos negativos de la tarificación dinámica sobre la accesibilidad e inclusión. Según la información publicada, el mensaje central de la campaña subraya que estos valores constituyen bases fundamentales del sentido comunitario del fútbol, los cuales resultarían afectados si se restringe el acceso en función de la capacidad de pago.

Euroconsumers, junto con Football Supporters Europe, mantiene su presión ante la FIFA a fin de que se elimine el sistema de precios variables para el Mundial, y se sustituyan por tarifas concretas y transparentes anunciadas previo a la venta. Además, han solicitado que la FIFA establezca mecanismos de colaboración con organizaciones de consumidores destinados a garantizar un proceso de distribución de entradas equitativo, enfatizando la necesidad de reglas claras para evitar incrementos súbitos y evitar la exclusión de los seguidores menos favorecidos, según reportó el medio.

El debate se ha centrado en la demanda de soluciones que garanticen igualdad de acceso, frente a la estrategia adoptada por la FIFA que opta por ajustar los precios a las fluctuaciones del mercado. OCU y Euroconsumers concluyen que, en la actualidad, los consumidores no disponen de alternativas ni competencia cuando se trata de adquirir entradas para el Mundial, lo que agravaría el riesgo de abuso y desprotección en el acceso al evento.