Kiev se queda a oscuras tras un ataque ruso que ha dejado más de dos muertos y 20 heridos

Cerca de 600.000 hogares ucranianos, principalmente en la capital y regiones cercanas, enfrentan cortes por daños graves en la red eléctrica tras una ofensiva aérea de Rusia, mientras equipos de emergencia buscan restablecer servicios esenciales bajo amenaza constante

Guardar

Equipos de rescate en Kiev y zonas cercanas continúan las labores para atender a los heridos y reparar daños materiales luego de una ofensiva aérea lanzada por Rusia que, según informó el Ministerio de Energía de Ucrania a través de su canal oficial, dejó a cerca de 600.000 hogares sin suministro eléctrico. Esta situación afecta principalmente a la capital, así como a la región circundante y a partes de la provincia de Járkov, donde la interrupción de servicios básicos complica la vida cotidiana de la población.

El medio detalló que el Ministerio de Energía ucraniano señaló daños “de consideración” en la red eléctrica como consecuencia directa del ataque ruso ejecutado la pasada noche. La ofensiva se tradujo en más de 500.000 usuarios sin acceso a electricidad en Kiev, 100.000 en la provincia inmediata y hasta 8.000 en la región de Járkov. El organismo informó sobre el despliegue de equipos de emergencia destinados a restituir el servicio en aquellas áreas donde existe la mínima garantía de seguridad para los trabajadores, debido a la recurrencia del riesgo de nuevos ataques en los sectores afectados.

Según consignó el medio, la operación aérea provocó que al menos dos personas perdieran la vida y más de veinte resultaran heridas. Entre los afectados se encuentran adultos y menores, varios de los cuales sufrieron lesiones graves. Las autoridades locales, encabezadas por el jefe de la administración militar, Timur Tkachenko, comunicaron por su canal oficial que equipos de rescate permanecen activos tanto en la atención a los heridos como en las labores para controlar los daños producidos por el impacto de misiles y drones lanzados contra la ciudad.

Durante la madrugada, las alarmas antiaéreas alertaron a la población sobre la magnitud del ataque. La capital y áreas cercanas se vieron expuestas a decenas de misiles balísticos, misiles de crucero y más de quinientos drones. Así lo describió el ministro de Exteriores de Ucrania, Andri Sibiha, quien afirmó que el país enfrentó una “noche difícil” debido a la ofensiva, según reportó el medio. El gobierno local instó a los habitantes a no abandonar los refugios hasta recibir nuevas instrucciones oficiales, ya que varios edificios residenciales sufrieron daños considerables y se presentaron emergencias de incendios tras el impacto de misiles en áreas habitadas.

Uno de los episodios más delicados ocurrió en el distrito de Sviatoshinski, donde, de acuerdo con los reportes del medio, un hombre falleció tras el operativo ruso. El colapso de escombros interrumpió la circulación en calles y avenidas, mientras que varios inmuebles presentaron daños estructurales significativos. Entre los lesionados, ocho personas, incluido un menor de 13 años y una mujer en estado crítico, necesitaron traslado hospitalario. El resto recibió atención médica en el lugar, con algunos casos bajo estrecha observación debido a la gravedad de las heridas.

El jefe militar Tkachenko agregó que las fuerzas aéreas ucranianas identificaron la presencia de misiles de crucero enemigos en el espacio nacional. También detectaron el despliegue de un avión ruso MiG-31K, equipado con un misil aerobalístico Kinzhal, lo que mantiene en alerta a los sistemas defensivos. Las autoridades advirtieron que la amenaza derivada del uso de drones armados persiste sobre Kiev, dificultando todavía más la recuperación de servicios básicos.

El Ministerio de Energía recalcó que la normalización del suministro de electricidad depende de las fluctuaciones en las condiciones de seguridad. Confirmó que las compañías eléctricas trabajan a contrarreloj y priorizan la restitución del servicio en las zonas menos expuestas a nuevos ataques. Según consignó el medio, la interrupción energética no solo afecta hogares, sino también instalaciones críticas como hospitales, sistemas de agua y transporte, lo que agrava la situación humanitaria.

En el contexto político, la ofensiva rusa tuvo lugar poco después de la salida del jefe de la oficina presidencial, Andri Yermak, un cercano colaborador del presidente Volodimir Zelenski, de acuerdo con el medio. La partida de Yermak se produjo tras operativos de las agencias anticorrupción en su domicilio, en el marco de investigaciones por presuntas prácticas irregulares dentro de la administración pública.

El conflicto se mantuvo en el plano internacional a raíz de declaraciones efectuadas por el ministro Andri Sibiha, quien criticó al primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, acusándolo de alinearse con Moscú y facilitar acciones militares rusas, según reportó el medio. Sibiha sostuvo: “Putin volvió a utilizar a Viktor Orbán como cómplice de su terrorismo. En 2024, la visita de Orbán a Moscú fue seguida por el terrible ataque ruso contra el hospital infantil Okhmatdyt de Ucrania. Esta vez, un ataque masivo ruso contra la capital ucraniana justo después de la visita de Orbán y palabras vacías sobre la 'paz'. Putin simplemente está utilizando a estos políticos como actores de su sangriento espectáculo”.

El impacto del conflicto también se reflejó en territorio ruso. Tal como publicó el medio, en la región de Volgogrado, dos personas sufrieron heridas tras un ataque de dron atribuido al Ejército ucraniano. El gobernador local, Andrei Bocharov, informó a través de su canal oficial que el incidente causó daños en un almacén de materiales de construcción y en varios edificios residenciales, aunque los afectados no precisaron hospitalización.

En respuesta, el Ministerio de Defensa ruso informó sobre la destrucción de 108 drones de origen ucraniano durante la noche anterior, según consignó el medio. Las tareas defensivas se repartieron entre distintas regiones como Belgorod, donde se interceptaron 26 drones; Rostov, con 20; Crimea, con 19; Riazán y Krasnodar, con 11 cada una; Volgogrado, con seis; Voronezh, con cinco; Lipetsk, con cuatro; y Kursk, con tres. Además, fuerzas rusas declararon haber neutralizado un dron en cada uno de los siguientes territorios: Astracán, Kalmykia y Mar de Azov.

La situación humanitaria en Kiev y otros puntos afectados sigue en desarrollo, de acuerdo con lo informado por el medio. Las autoridades ucranianas continúan exhortando a la población a mantenerse informada mediante canales oficiales y a seguir las recomendaciones de seguridad, ante la posibilidad de nuevos ataques dirigidos a infraestructuras civiles y servicios esenciales.