Cuba llama a la condena internacional del cierre del espacio aéreo de Venezuela por EEUU

El gobierno cubano expresó su alarma ante la decisión de Washington de restringir los vuelos sobre Venezuela, advirtiendo que tal acción eleva la tensión regional y pidió a la comunidad internacional responder con urgencia para evitar riesgos mayores

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La cancillería cubana dirigió un mensaje a la comunidad internacional solicitando una reacción rápida tras la decisión de Estados Unidos de cerrar el espacio aéreo venezolano. Según divulgó el medio original, La Habana juzga esencial que la respuesta internacional se produzca sin demora para frenar una posible escalada que altere la estabilidad política y de seguridad en América Latina. El gobierno de Cuba plantea que solo el diálogo y el uso de la diplomacia pueden evitar que surjan nuevos focos de conflicto, alertando sobre los riesgos que la medida estadounidense representa para el equilibrio regional.

De acuerdo con la información recogida por el medio, la administración cubana exteriorizó su preocupación al observar antecedentes históricos en América Latina y el Caribe relacionados con bloqueos diplomáticos y crisis humanitarias derivadas de acciones impuestas por potencias extranjeras. En este contexto, las autoridades cubanas advirtieron que el cierre del espacio aéreo sobre Venezuela dispuesto por Estados Unidos podría generar consecuencias negativas para la seguridad continental, así como un incremento del riesgo de episodios de inestabilidad y enfrentamiento en la región.

El comunicado oficial resalta la percepción de Cuba respecto a la decisión de Washington como una muestra de presión militar y psicológica directa hacia el ejecutivo de Nicolás Maduro. Según consignó el medio, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, detalló la postura gubernamental a través de X, una publicación en la que sostuvo: “Condenamos anuncio del gobierno de Estados Unidos de cerrar el espacio aéreo de Venezuela, acto agresivo para el que ningún Estado tiene autoridad fuera de sus fronteras nacionales y debería convocar el más firme rechazo de la comunidad internacional”. Esta declaración, citada por el medio fuente, resume la posición cubana: las restricciones unilaterales vulneran los marcos legales que sostienen la soberanía y la seguridad de los países latinoamericanos.

La medida anunciada por Estados Unidos fue comunicada públicamente por el presidente Donald Trump a través de la red Truth Social, detalló el medio consultado. Trump precisó que “el espacio aéreo permanecerá completamente cerrado sobre Venezuela y sus alrededores”, y agregó que esta decisión afecta tanto a aerolíneas comerciales y pilotos como también a operaciones vinculadas al narcotráfico y la trata de personas. Según la información publicada, el mandatario explicó que la medida busca fortalecer el monitoreo y ampliar las acciones en contra del gobierno de Venezuela y de individuos implicados en actividades ilícitas.

El gobierno cubano, informó el medio, sostiene que la suspensión de vuelos equivale a una violación de las normas internacionales y de los fundamentos jurídicos que rigen tanto la soberanía territorial como el uso del espacio aéreo. Las autoridades de Cuba enfatizaron su argumento de que ningún país está facultado para decidir sobre el espacio aéreo de otra nación, y que adoptar ese tipo de restricciones excede la jurisdicción reconocida en la legalidad internacional.

El medio principal detalló que, tras el anuncio, el presidente Trump hizo nuevas declaraciones en las que sugería la posibilidad de iniciar operaciones dentro del territorio venezolano. Esas comunicaciones incluyeron menciones a una posible presencia militar estadounidense en zonas cercanas a Venezuela y la eventual ejecución de arrestos contra personas asociadas a delitos de narcotráfico. Estas acciones elevaron el nivel de alerta en la región sobre la probabilidad de un incremento en las tensiones y en la confrontación regional.

La cancillería cubana, según recogió el medio, subraya en el comunicado que la aplicación de sanciones extraterritoriales tiende a erosionar las condiciones de paz y facilita la aparición de contextos de aislamiento y posibles crisis humanitarias. En función de ello, el gobierno de La Habana hizo un llamado para que tanto organismos multilaterales como la sociedad mundial expresen su rechazo a la restricción impuesta y manifiesten su inquietud ante el deterioro de la situación regional. Cuba también exhortó a los actores internacionales a exigir el cumplimiento riguroso de los acuerdos y normativas multilaterales actuales.

Según publicó el medio original, las autoridades cubanas consideran que permitir restricciones unilaterales establece un precedente que, de no detenerse, podría aplicarse en otros escenarios y fomentar una mayor injerencia externa en diversas partes del continente. Dicho señalamiento constituye uno de los ejes del reclamo cubano, que insiste en una respuesta colectiva internacional para evitar que este tipo de decisiones se generalicen dentro de la política hemisférica.

El texto oficial difundido, según el medio, cita experiencias previas en las que la imposición de bloqueos y sanciones externas afectó la estabilidad social y la seguridad de los pueblos afectados. El gobierno cubano reivindica el fortalecimiento de los mecanismos diplomáticos y el respeto al derecho internacional como principales herramientas para preservar la seguridad colectiva y asegurar el mantenimiento de la paz en la región.

Las informaciones reseñadas por el medio indican que el comunicado de la cancillería subraya el papel de los líderes políticos, las instituciones regionales y las organizaciones civiles en la contención de situaciones que pudieran derivar en etapas de mayor gravedad. Además, el texto plantea la necesidad de que el esfuerzo internacional se centre en resguardar la soberanía venezolana y promover el diálogo en foros multilaterales como único método legítimo para atender disputas de naturaleza política.

De acuerdo con lo expuesto por el medio, el gobierno cubano interpreta el anuncio estadounidense como un elemento que podría anticipar intervenciones abiertas y alterar el equilibrio geopolítico de América Latina. La declaración gubernamental alerta sobre las repercusiones que este tipo de acciones unilaterales podrían tener y señala que la clausura del espacio aéreo podría marcar un punto de inflexión en las relaciones regionales.

En la parte final del mensaje, reportó el medio fuente, la administración cubana reclama la exclusión de Venezuela de cualquier proceso de aislamiento y reitera que el diálogo debe ocupar el lugar central como vía para afrontar los conflictos. El documento recalca que únicamente la estricta adhesión al derecho internacional y la aversión a la intervención extranjera pueden impedir consecuencias adversas para la estabilidad del continente.