La defensa de Bolsonaro pide al Supremo que cumpla su condena por intento de golpe en arresto domiciliario

El equipo legal del exmandatario brasileño presentó una solicitud al máximo tribunal argumentando que la salud del político está gravemente deteriorada y que permanecer en prisión podría poner en peligro su vida, citando riesgos “concretos e inmediatos”

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Las condiciones de reclusión a las que podría enfrentarse Jair Bolsonaro suscitaron preocupación en su equipo de defensa, que manifestó que su delicado estado de salud podría agravarse considerablemente si el expresidente de Brasil es ingresado en la Penitenciaría de Papuda. De acuerdo con lo publicado por el diario El País, los abogados de Bolsonaro solicitaron al Tribunal Supremo Federal la sustitución de la prisión por un régimen de arresto domiciliario, basándose en razones humanitarias ante los “riesgos concretos e inmediatos” que implicaría el encarcelamiento para la integridad física y la vida de su cliente.

El medio El País detalló que la petición fue presentada el viernes, apenas unas horas antes de que el juez del Supremo Alexandre de Moraes deba resolver si el antiguo jefe del Ejecutivo brasileño debe ser enviado a prisión en cumplimiento de la condena. En su argumentación, la defensa sostuvo que Bolsonaro atraviesa un estado de salud “extremadamente delicado” como consecuencia de varias complicaciones derivadas de las lesiones sufridas durante el atentado que padeció en 2018, mientras participaba en actividades de campaña electoral.

Bolsonaro fue declarado culpable de planificar y coordinar un plan destinado a prolongar de manera ilegítima su permanencia en el poder presidencial. Según El País, los cargos incluyen intento de golpe de Estado, intento de abolición del Estado de derecho, creación de una organización criminal armada, daño agravado a bienes públicos y afectaciones al patrimonio histórico. El fallo contra el expresidente contempla una condena a 27 años y tres meses de prisión, y una inhabilitación para ejercer cargos públicos que permanecerá vigente por ocho años adicionales una vez cumplida la sentencia.

El equipo legal de Bolsonaro insistió ante el Supremo en que el ingreso en Papuda, donde se albergan detenidos vinculados a diversas organizaciones criminales, supondría un peligro elevado e inmediato para Bolsonaro. Los abogados reiteraron las secuelas de salud derivadas del ataque de 2018, ocurrido cuando recibió una puñalada durante un mitin electoral en el estado de Minas Gerais, y argumentaron que las enfermedades y patologías que presenta en la actualidad lo hacen especialmente vulnerable en un entorno penitenciario.

El País consignó que la Primera Sala del Supremo ya rechazó a inicios de la semana las demandas de la defensa orientadas a “aclarar” puntos del fallo, procedimiento que permite a las partes pedir precisiones o eliminar dudas sobre contradicciones en los argumentos del tribunal. Pese a esa negativa, el recurso fundamentado en razones humanitarias fue introducido en la víspera de la inminente decisión del juez Moraes.

La condena prevé que Bolsonaro permanezca fuera de la vida política al menos hasta 2060, salvo que se conceda alguna reducción, cuando tendría una edad estimada de 105 años. El País destacó que la sentencia contempla una de las inhabilitaciones más prolongadas impuestas recientemente en la región latinoamericana.

Los cargos por los que fue sentenciado incluyen delitos considerados severos en el marco legal brasileño, dada la gravedad de intentar alterar el orden constitucional y organizar acciones armadas contra las instituciones democráticas. El Supremo evaluó la evidencia documental y testimonios presentados durante el proceso, concluyendo, según El País, que existió una organización destinada a atacar el funcionamiento regular del Estado de derecho.

Los abogados defensores señalaron que el entorno de la Penitenciaría de Papuda alberga internos acusados o condenados por delitos graves, lo que aumenta el nivel de amenaza para cualquier recluso de alto perfil, como Bolsonaro. Además, el informe presentado subraya que las condiciones de equipamiento médico y atención no serían suficientes para satisfacer las necesidades específicas derivadas del cuadro sanitario del expresidente.

En su exposición ante el Supremo, la defensa enfatizó el historial médico de Bolsonaro posterior al atentado de 2018, donde se detallan múltiples intervenciones quirúrgicas y episodios de convalecencia prolongada, los cuales, argumentan, justificarían una condena en arresto domiciliario bajo supervisión médica especializada.

El País informó que la decisión en manos del magistrado Alexandre de Moraes será determinante sobre el futuro inmediato del exmandatario, quien permanecería en prisión o pasaría a régimen domiciliario dependiendo del resultado de la evaluación judicial respecto a los argumentos humanitarios expuestos.