
Las consecuencias del bombardeo en Ain al Hilweh han motivado advertencias de Naciones Unidas sobre el riesgo de que los enfrentamientos recrudezcan y amenacen la seguridad de miles de civiles en Líbano. Según reportó ONU Noticias, el ataque llevado a cabo por el ejército israelí sobre este campo de refugiados palestinos, el mayor en territorio libanés, dejó al menos 14 personas muertas y desencadenó llamados internacionales a preservar el alto el fuego establecido el año pasado entre Israel y Hezbolá.
La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) ha elevado su presencia en la región, reforzando acciones dirigidas a mantener la tregua y promoviendo la implementación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta resolución exige la retirada de las fuerzas israelíes al sur de la línea Azul y respalda una presencia intensificada de fuerzas internacionales. ONU Noticias detalló que estos esfuerzos buscan evitar una escalada armada tras el reciente bombardeo, contextualizado en la proximidad del primer aniversario del acuerdo de cese de hostilidades alcanzado entre Israel y Hezbolá en 2023.
António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, transmitió inquietud sobre los informes del bombardeo y solicitó el cumplimiento del cese de hostilidades vigente. Por medio de su portavoz, Stéphane Dujarric, expresó que "es fundamental evitar cualquier acción que ponga en peligro a civiles y abstenerse de iniciativas que agraven la tensión en la región". Según consignó el medio ONU Noticias, Dujarric resaltó el papel de FINUL y de Jeanine Hennis-Plasschaert, quien ocupa desde mayo de 2024 la posición de coordinadora especial de Naciones Unidas para Líbano, al mantener comunicación constante con las partes involucradas para disminuir la posibilidad de nuevos enfrentamientos y garantizar la protección de poblaciones vulnerables.
El ejército israelí argumentó que la operación respondió a la presencia, en el área, de supuestos miembros del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), que utilizarían el campamento como centro de entrenamiento. Sin embargo, esa explicación fue rechazada tanto por la milicia palestina como por portavoces de la comunidad afectada. Según un comunicado citado por el diario ‘Filastín’, cercano a Hamás, "no existen instalaciones militares en los campamentos palestinos en Líbano" y el ataque impactó en un campo deportivo abierto utilizado en su mayoría por jóvenes residentes del área. El texto añade: "Las víctimas fueron un grupo de jóvenes que estaban en el campo en el momento del ataque".
La organización Hezbolá calificó el hecho como un “crimen contra Líbano y su soberanía”, utilizando palabras difundidas por el medio Al Manar, y consideró que el bombardeo constituye una "flagrante violación" del pacto suscrito con el gobierno que encabeza Benjamin Netanyahu. Además, Hezbolá advirtió que cualquier permisividad por parte de las autoridades libanesas frente a estos ataques podría aumentar la frecuencia y la gravedad de los mismos, y señaló que una respuesta limitada resultaría insuficiente ante la magnitud del incidente.
ONU Noticias consignó que los bombardeos por parte de Israel en territorio libanés se han repetido después de la formalización del alto el fuego, con el gobierno israelí justificando estos operativos como respuestas a actividades relacionadas con Hezbolá. Las autoridades israelíes rechazan que tales acciones impliquen una ruptura del cese de hostilidades, pero tanto el gobierno libanés como Hezbolá han criticado esta postura y han denunciado la persistencia de ataques.
El enfrentamiento entre Israel y Hezbolá volvió a escalar tras los eventos del 7 de octubre de 2023, lo que derivó en varios episodios de violencia hasta el acuerdo de alto el fuego. El reciente ataque contra Ain al Hilweh ha aumentado la preocupación internacional ante la posibilidad de que la frágil estabilidad derivada de meses de hostilidades llegue a su fin. Voceros de la ONU han advertido que un incremento de las tensiones podría exponer a un alto número de civiles, en su mayoría refugiados, a nuevas situaciones de peligro.
La Resolución 1701 del Consejo de Seguridad sigue vigente como referencia para la comunidad internacional respecto a las obligaciones de Israel de retirar sus tropas al sur de la línea Azul. Según reportó ONU Noticias, las Fuerzas de Defensa de Israel aún mantienen cinco posiciones dentro del territorio libanés, lo cual constituye uno de los factores principales de fricción en la zona.
El organismo internacional mantiene mecanismos de comunicación abiertos entre las partes mediante mediadores, con el propósito de disminuir la tensión y proteger a la población expuesta. El ataque en Ain al Hilweh ha despertado alertas sobre un eventual repunte de la violencia y un posible incremento en el número de víctimas civiles. Naciones Unidas insistió en su reclamo al respeto del alto el fuego y pidió a todos los actores que implementen medidas para asegurar la vida y la integridad de quienes residen en las zonas afectadas, de acuerdo con lo informado por ONU Noticias.
Últimas Noticias
El secretario general de la OEA pide demostrar que la región puede vivir en paz

Argentina designa la Fuerza Quds iraní como organización terrorista

Ocho muertos en tres avalanchas en los Alpes austríacos
Unión de Santa Fe y Defensor Sporting igualan en un amistoso marcado por golazos
Al menos cinco personas muertas en dos avalanchas en Austria
