
El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) sostuvo que la Inteligencia de Ucrania preparó el asesinato de un alto funcionario ruso en Moscú, utilizando métodos para supervisar el objetivo que incluían la instalación de una cámara oculta en uno de los jarrones del cementerio que visitaría la víctima. De acuerdo con el comunicado difundido por el FSB y reseñado por el medio, las autoridades rusas informaron que lograron frustrar este plan, el cual formaba parte de una operación que Rusia considera como un “atentado terrorista” orquestado por los servicios secretos ucranianos.
Según reportó el FSB, los organizadores del atentado seleccionaron como lugar del ataque el cementerio de la capital rusa, aprovechando la visita del funcionario a las tumbas de sus familiares. El objetivo era aprovechar el momento en el que el alto cargo se encontraba en el camposanto, detalló el organismo, que no precisó la identidad de la persona que iba a ser blanco del intento de asesinato.
El comunicado detalló que al menos cuatro individuos fueron reclutados para ejecutar este atentado. El FSB acusó a Ucrania de utilizar plataformas digitales como Telegram, Whatsapp y otras aplicaciones de mensajería instantánea y redes sociales para identificar y captar a colaboradores o posibles ejecutores de acciones similares. La agencia rusa explicó que parte del monitoreo y la coordinación del plan se realizaba a través de dichos canales en línea, permitiendo la interacción entre los reclutadores y los implicados en la operación.
El organismo de seguridad especificó además que uno de los presuntos implicados en el complot funcionó como fuente principal para esclarecer el procedimiento utilizado y los detalles de la planificación. Según la información proporcionada por el FSB, la colocación de la cámara en el cementerio tenía el propósito de permitir un seguimiento en tiempo real de los movimientos del funcionario, lo cual ayudaría a los atacantes a determinar el momento más oportuno para actuar.
El FSB afirmó también que este episodio forma parte de una serie de intentos de la Inteligencia ucraniana por realizar acciones de este tipo dentro del territorio ruso. “La Inteligencia ucraniana recluta a posibles ejecutores para este tipo de actos mediante Telegram, Whatsapp y otras aplicaciones de mensajería y redes sociales”, sostuvo el organismo en su declaración oficial, citada por el medio. Las autoridades rusas insisten en que el uso de tecnologías digitales y plataformas sociales constituye una herramienta clave en los recientes intentos de organizar atentados dentro de Rusia, situación que genera preocupaciones por nuevas amenazas a funcionarios públicos y la seguridad nacional.
La entidad no proporcionó detalles sobre los arrestos o la identidad de los sospechosos, ni sobre eventuales cargos penales o acciones posteriores tomadas tras la frustración del plan. Por su parte, el FSB tampoco clarificó si existen otras investigaciones en curso relacionadas con incidentes similares, o si las medidas de seguridad en lugares públicos como cementerios serán reforzadas.
El anuncio del FSB se produce mientras continúan las tensiones entre Rusia y Ucrania, con acusaciones mutuas sobre acciones encubiertas y sabotajes en distintos escenarios. Hasta el momento, las autoridades ucranianas no se han manifestado sobre las afirmaciones hechas por el organismo ruso, según reportó el medio.