
British Petroleum (BP) tiene previsto vender su división de lubricantes y abandonar sus planes de recorte de la producción de petróleo y gas, al tiempo que se prepara para alejarse de su estrategia de energías renovables ante la presión de Elliott Investment Management
Según ha informado 'Bloomberg' citando fuentes familiarizadas con el asunto, el consejero delegado, Murray Auchincloss, ha prometido "reajustar fundamentalmente" la hoja de ruta de la petrolera después de cinco años de inversiones en energía limpias.
En este sentido, las personas conocedoras de las intenciones de Elliott apuntan a que si los cambios no son del agrado del grupo inversor, podrían exigir cambios en la dirección de la multinacional británica.
BP tratará de desprenderse de su unidad de lubricantes, que opera bajo la marca Castrol y podría valer unos 10.000 millones de dólares (9.516 millones de euros). Los ingresos podrían destinarse a reforzar el balance de la empresa y a incrementar el dividendo o lanzar programas de recompra.
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