Legisladores leales a Evo Morales no renunciarán al oficialismo para mantener sus escaños

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(Corrige décimo párrafo)

La Paz, 24 feb (EFE).- Legisladores leales al expresidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) aseguran que no renunciarán al Movimiento al Socialismo (MAS) para evitar un proceso por "transfugio político" y la pérdida de sus escaños, a pesar de que este lunes varios militantes 'evistas' renunciaron al oficialismo para seguir a su líder, quien presentará su candidatura presidencial con otro partido.

Morales anunció recientemente que se participará en las elecciones presidenciales del 17 de agosto con el partido Frente para la Victoria (FPV), después de firmar un acuerdo que establece que el exmandatario será el "único candidato" de esa agrupación.

"Vamos a cumplir con lo que establece la norma como siempre lo hemos hecho. Hemos sido elegidos por la sigla del MAS hasta la gestión 2025 y así vamos a culminar la gestión", dijo a EFE el diputado oficialista Renán Cabezas, del bloque fiel a Morales.

Cabezas dijo que el 'arcismo', la facción oficialista que respalda al presidente Luis Arce, espera que los diputados y senadores que responden a Morales o 'evistas' se sumen a la renuncia al MAS para retirarles "los escaños y curules" que obtuvieron en las elecciones de 2020.

Si renunciamos "podrían (los 'arcistas') quitarnos los escaños y apropiarse de la Asamblea Legislativa y aprobar todas las normas sin ninguna resistencia. Nosotros vamos a hacer una estrategia para mantenernos hasta el final de la gestión", agregó.

Las normas bolivianas establecen que existe "transfugio político" cuando se asume una militancia distinta al partido por el que alguien fue elegido y que el escaño pertenece al partido y no a la persona que fue electa.

La división en el Parlamento de Bolivia entre 'arcistas' y 'evistas' ha impedido que se aprueben varias leyes de interés del Ejecutivo, especialmente los préstamos externos con los que el Gobierno busca contrarrestar la escasez de dólares que sufre el país desde principios de 2023.

Esta jornada, decenas de seguidores del MAS acudieron a las oficinas departamentales del organismo Electoral para presentar sus documentos de renuncia al partido y brindar su respaldo a Morales.

En un acto simbólico en la ciudad de La Paz, ante la sede del Tribunal Supremo Electoral (TSE), varios seguidores 'evistas' pusieron en el piso las banderas azul, blanco y negro, que representan los colores del MAS, para luego empacarlas en una maleta, mientras que las mujeres indígenas hicieron lo mismo con sus polleras o faldas azules.

Teresa Morales, exministra del Gobierno de Morales, mencionó a EFE que una de las principales consecuencias de que los seguidores del expresidente llamaran a una "renuncia masiva" al MAS será que ese partido sufrirá "una disminución importante".

Según el TSE el MAS tiene más de un millón de militantes inscritos, cerca del 56 % de bolivianos que están afiliados a alguna agrupación política.

Otra consecuencia, según la exministra, sería que el MAS podría "desaparecer" en la próxima elección si Arce se presenta para su reelección, puesto que, a su juicio, el mandatario no alcanzaría del 3 % mínimo de la votación por la baja aceptación de su gestión, y esto provocaría la anulación del partido.

En noviembre, el exmandatario dejó de ser jefe del MAS después de un histórico liderazgo de casi 30 años, después de que los órganos Judicial y Electoral validaran el nombramiento del dirigente Grover García como líder del oficialismo, quien es afín al mandatario Arce.

La división en el MAS comenzó tras la crisis política de 2019, cuando Morales alegó un "golpe de Estado" en su contra durante las elecciones de ese año y luego de exilió en Argentina.

Arce y Morales están distanciados desde finales de 2021 por diferencias en la administración del Ejecutivo y el control del partido oficialista. EFE