Copenhague, 30 ene (EFE).- El Gobierno noruego anunció este jueves la transferencia de 275 millones de coronas noruegas (unos 23 millones de euros) a la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos (UNRWA) en una jornada en la que la actividad de dicha organización humanitaria ha quedado ilegalizada en territorio israelí y en los territorios palestinos ocupados.
"Gaza está en ruinas y la UNRWA es más necesaria que nunca. El hecho de que entren en vigor leyes israelíes que pueden impedir efectivamente a la UNRWA operar en Palestina es extremadamente dramático", declaró en un comunicado el ministro del Interior noruego, Espen Barth Eide.
Eide afirmó que ahora mismo todos los esfuerzos deberían concentrarse en mantener el alto el fuego en Gaza e instó a la comunidad internacional a proporcionar a la UNRWA apoyo político y financiero para que todos los refugiados palestinos en la región puedan seguir recibiendo "asistencia y servicios vitales".
El Gobierno de España pidió este jueves la suspensión de la aplicación de las leyes aprobadas por el Parlamento de Israel que impiden las operaciones de la UNRWA "en los territorios palestinos ocupados".
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores español expresó "su más profunda preocupación" por el impacto de estas normas en la situación humanitaria de la Franja de Gaza y el resto de los territorios ocupados.
Este jueves entraron en vigor de dos leyes que vetan la continuación de las actividades educativas y sanitarias de la UNRWA en territorio israelí, así como cualquier contacto con el Gobierno hebreo.
Israel acusa a la UNRWA de tener vínculos con Hamás, aunque de momento solo ha presentado pruebas no concluyentes contra una docena de sus alrededor de 13.000 trabajadores en la Franja de Gaza. EFE
Últimas Noticias
(AMP) El G7 concluye sin acuerdo sobre liberar conjuntamente reservas de petróleo: "No estamos aún ahí"
Los ministros de Finanzas del grupo de las siete principales economías han finalizado conversaciones sin avanzar en una acción coordinada sobre sus reservas estratégicas, aunque mantienen abierta la posibilidad de medidas ante la volatilidad energética global y el aumento de precios
