Moscú, 30 ene (EFE).- La Iglesia ortodoxa rusa, reconocida por su alineamiento con el Kremlin, abogó este jueves por un férreo control estatal sobre la inteligencia artificial (IA), que considera "más peligrosa que la energía nuclear".
"No debemos pasar por alto la nueva amenaza potencial que puede destruir la vida y la civilización humanas. Es importante que la inteligencia artificial sirva al beneficio de las personas y que las personas puedan controlarla", dijo el jerarca ortodoxo, citado por la agencia TASS.
Según Kiril, la IA debe ser puesto "bajo un estricto control del Estado" y de la sociedad.
Agregó que IA es más peligrosa que la energía nuclear y puede ser utilizada por compañías occidentales como una "herramienta de manipulación política".
"Esto significa que estos programas no son neutrales en absoluto", afirmó, y abogó por el desarrollo de una inteligencia artificial "soberana" de Rusia.
El año pasado también el presidente ruso, Vladímir Putin, destacó la necesidad de apostar por la IA rusa.
Putin aseguró, que la inteligencia artificial no puede ser prohibida, por lo que hay que explotarla en beneficio propio.
"Es una de nuestras prioridades, en primer lugar, en el ámbito económico, pero también en otros", afirmó. EFE
Últimas Noticias
Activistas contra las corridas de toros intentaron acercarse a León XIV en Mónaco
66 países adoptan un acuerdo sobre comercio electrónico en el marco de ministerial de OMC
Varada de nuevo la ballena jorobada liberada de un banco de arena en el Báltico alemán
La ONU avisa de 45.000 desplazados en una semana por la crisis política abierta en el estado somalí de Suroeste
Miles de personas huyen hacia Baidoa en busca de refugio ante el incremento de la violencia por disputas políticas, mientras Naciones Unidas advierte sobre riesgos crecientes para grupos vulnerables y reclama acciones urgentes para proteger a la población afectada

El Papa recomienda "momentos de silencio" a los jóvenes para "acallar el frenesí" de las redes sociales
Durante un emotivo encuentro en Mónaco, el líder de la Iglesia católica instó a las nuevas generaciones a alejarse del ruido digital, resaltando el valor del recogimiento y la reflexión como vías para recuperar bienestar emocional y sentido de comunidad
