Moscú, 21 ene (EFE).- Decenas de habitantes de la región rusa de Kursk, parcialmente ocupada por tropas ucranianas, volvieron a protestar hoy por falta de vivienda y exigieron una reunión con el gobernador local, Alexandr Jinshtéin, para acelerar la solución del problema.
"Ha pasado casi medio año desde que la gente se vio en la calle y con la más absoluta incertidumbre. No tenemos un lugar de residencia permanente y nos vemos obligados a deambular entre albergues y viviendas de alquiler", dicen los refugiados en un vídeo, publicado por el canal de Telegram Kursk City.
Según los asistentes a la concentración, sus hijos "están olvidando lo que es tener una casa" y sus mayores mueren "en residencias temporales".
"Pero hasta ahora las autoridades regionales no quieren darse cuenta del creciente cúmulo de problemas que han surgido en nuestras vidas y no por culpa nuestra", agregan.
Asimismo, piden una reunión con el gobernador, quien abogó previamente por un diálogo directo con la ciudadanía, recuerdan.
"Si es así, tenga un diálogo directo con nosotros, no se esconda" detrás de intermediarios, agregan.
Se trata de la segunda protesta de los refugiados de Kursk en menos de una semana.
El pasado sábado, los manifestantes, procedentes de varios distritos fronterizos evacuados debido a los combates, demandaron la concesión de certificados de vivienda.
En esa ocasión, Jinshtéin se acercó a los refugiados y prometió continuar las reuniones para solucionar sus problemas.
El gobernador también culpó de la actual situación a los funcionarios de la antigua administración.
En este sentido, aseguró haber remitido material sobre la gestión de algunos de esos funcionarios a las fuerzas de seguridad.
Rusia anunció la semana pasada que había liberado el 63,2 % del territorio de Kursk, ocupado por tropas ucranianas desde el 6 de agosto de 2024.EFE