Helsinki, 30 dic (EFE).- La compañía naviera Caravelle, propietaria del petrolero Eagle S retenido en Finlandia como sospechoso de haber dañado con el ancla cinco cables submarinos en el mar Báltico, presentó este lunes una petición en un juzgado de Helsinki para que las autoridades finlandesas anulen la confiscación del buque.
Así lo confirmó a medios locales el abogado finlandés especializado en derecho marítimo Herman Ljungberg, quien ha sido contratado por la naviera, con sede en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), para que sea su representante legal en el caso.
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En declaraciones a la televisión finlandesa YLE, Ljungberg criticó a las autoridades del país nórdico por no permitirle estar presente durante los interrogarios que la Policía está realizando a la tripulación del buque como parte de las investigaciones.
"Al parecer, ya se han llevado a cabo algunos interrogatorios. He señalado que deberían contar con asesoramiento jurídico, pero las autoridades han decidido que no es necesario", afirmó.
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Según Ljungberg, el Eagle S ha sido "secuestrado" por las autoridades finlandesas, que por el momento se han negado a explicarle sobre qué base jurídica se tomó la decisión de confiscar un buque que navegaba por aguas internacionales.
Asimismo, señaló que hasta ahora solo ha podido comunicarse con el capitán del petrolero por teléfono satelital, quien le ha asegurado que desconoce cómo se dañaron los cables submarinos.
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El buque, registrado en las Islas Cook, fue detenido por la Guardia Costera finlandesa el pasado miércoles cuando navegaba por aguas internacionales en el Golfo de Finlandia, tras detectarse sendas averías en el cable eléctrico submarino Estlink 2 y en cuatro cables de telecomunicaciones entre el país nórdico y Estonia.
Según la Guardia Costera, en el momento de la detención el petrolero llevaba el ancla sumergida en el mar y cuando los guardacosas instaron a la tripulación a izarla, constataron que se había desprendido de la cadena.
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A continuación, el buque fue escoltado hasta aguas finlandesas y posteriormente conducido hasta las proximidades del puerto de Porvoo (sur del país), donde permanece retenido.
De acuerdo a las autoridades, de haber continuado viaje el navío podría haber dañado también el otro cable eléctrico que une Finlandia y Estonia (Estlink 1) y el gasoducto Balticconnector, que ya sufrió una rotura en un episodio similar ocurrido en octubre de 2023. EFE
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