Los Ángeles (EE.UU.), 7 dic (EFE).- La ausencia del español Riqui Puig en las filas de Los Angeles Galaxy para la final de la MLS de este sábado da los aficionados de los Red Bulls un soplo de esperanza para conquistar su primer título de liga, aunque los galácticos, pese apenados, confían en su equipo más que nunca.
"Que Riqui no esté nos duele, pero no nos va a detener para ganar", dice a EFE un aficionado de los Galaxy a las afueras del estadio Dignity Health Sports Park, donde tendrá lugar el encuentro que coronará al campeón de liga de Estados Unidos.
El hecho de jugar en casa y de poder animar al equipo desde la grada ofrece a la afición galáctica la confianza suficiente para alzar el título de mejor equipo de la MLS por sexta vez en su historia.
Aunque ausente en la pista tras desgarrarse el ligamento cruzado en la final de la Conferencia Oeste contra los Sounders la semana pasada, el furor que despierta Puig se palpa en los alrededores del estadio, con centenares de aficionados portando su camiseta y consignas de apoyo al jugador.
A Mike y Fred, padre e hijo respectivamente y aficionados de los Bulls, también les da pena no ver en el terreno a Puig, a la que consideran "la estrella que marca la diferencia" de los Galaxy, pero creen que su ausencia les ayudará a "tomar la revancha" por la victoria de los Dodgers sobre los Yankees en la final de béisbol.
"He ido a múltiples eventos deportivos, pero nunca he estado en una final, así que estamos listos para ganarla", dijo a EFE Fred, quien viajó desde Nueva Jersey, donde reside, hasta Los Ángeles solo para tratar de ver a su equipo ganar su primera liga en el estadio donde la perdió en 2008. EFE
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