
El Gobierno de Japón ha pedido este miércoles evitar un recrudecimiento del conflicto en la península de Corea tras las últimas acciones de Pyongyang, que puso en marcha el martes una serie de medidas para destruir varios tramos de las principales carreteras que unen los dos países en la Línea de Demarcación Militar.
"Estas actividades de Corea del Norte podrían provocar un aumento de la tensión entre el Sur y el Norte, y es importante que esto no conduzca a una escalada de violencia", ha aseverado Kazuhiko Aoki, portavoz del Gabinete japonés.
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Así, ha asegurado que el Gobierno "hará todo lo posible por recopilar, analizar y supervisar la información necesaria sobre futuros acontecimientos en Corea del Norte", al tiempo que las autoridades niponas han confirmado que el país tiene previsto lanzar junto a Corea del Sur y Estados Unidos un panel que sustituya al de la ONU para supervisar el cumplimiento de las sanciones por parte de Pyongyang.
Estos tres países han confirmado que esta nueva organización contará con la participación de once países entre los que se encuentran Francia, Reino Unido y Alemania, y cuya importancia ha sido puesta sobre la mesa después de que Rusia vetara en marzo una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que habría extendido el mandato del comité existente.
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Tras la destrucción de las carreteras intercoreanas, las fuerzas de seguridad surcoreanas han alertado de que Corea del Norte está, además, desplegando "equipamiento pesado" en la frontera 'de facto' entre los dos países, si bien han descartado que se hayan registrado víctimas o heridos entre los militares surcoreanos a causa de las explosiones de esta mañana.
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