IFC busca reavivar inversión privada en Ecuador y que sea modelo de crecimiento sostenible

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Quito, 7 may (EFE).- La Corporación Financiera Internacional (CFI, o IFC por su sigla en inglés), el brazo del Grupo Banco Mundial dedicado al desarrollo del sector privado en los mercados emergentes, quiere constituirse como un catalizador de las inversiones privadas en Ecuador con el objetivo de movilizar más fondos y convertirlo en un modelo de crecimiento sostenible e inclusivo a seguir por otros países de Latinoamérica.

Así lo anunció a EFE en Quito la nueva gerente de la IFC para Bolivia, Ecuador y Perú, la argentina Matilde Bordón, en su primera entrevista desde que fue designada recientemente en el cargo, cuya oficina principal estará en Lima.

En Ecuador, la IFC llegará este año a superar los 1.000 millones de dólares invertidos en el país desde 2019, de ellos 279 en 2023 y 260 en 2024, con operaciones enfocadas en la inclusión financiera, el crecimiento sostenible y el incremento de la productividad y competitividad, en sectores como agroindustria, economía azul, salud, educación, infraestructura y energía.

Bordón afirmó que "Ecuador puede tener un efecto demostrativo y ser ejemplo de cómo se puede generar inversión y diversificar las inversiones en distintos sectores, manteniendo las prácticas medioambientales y sociales y con un impacto social importante, sobre todo para hacer frente al desafío del déficit".

Tras haber registrado alrededor de 4.800 millones de dólares de déficit en 2023, equivalente a casi el 5 % del producto interior bruto (PIB) y apenas recibir inversiones foráneas, "Ecuador necesita más que nunca la inversión extranjera y la inversión privada local, y la IFC quiere posicionarse para poder mostrar que la inversión es posible", mencionó la gerente.

 "La IFC cumple un rol contracíclico que hace más relevante nuestra participación en momentos donde no hay tanto financiamiento disponible en mediano y largo plazo para, justamente, garantizar el cierre de las brechas de infraestructura y garantizar la inclusión, productividad y crecimiento", añadió.

Bordón apostó por generar confianza en el país y consideró que la IFC está contribuyendo con "inversiones importantes y claves que generan un efecto demostrativo para el resto de la inversión privada".

"Nosotros no nos guiamos necesariamente por la coyuntura del momento para estar y participar, sino más bien acompañar también en los momentos más complicados de los países", precisó Bordón.

"Y ahí es el rol clave que cumple el IFC como catalizador de este efecto, como demostrativo de que se puede invertir de manera sostenible y teniendo en cuenta el impacto social y medioambiental de la inversión privada para poder así movilizar más fondos privados", señaló.

Entre las últimas inversiones anunciadas por la IFC en Ecuador está un préstamo de 50 millones de dólares al Banco Bolivariano con el objetivo de impulsar el acceso a financiamiento de pequeñas y medianas empresas (pymes) lideradas por mujeres.

También este mismo martes anunció un préstamo de 25 millones de dólares a Grupo Conclina para la construcción de un nuevo hospital en Quito, con el fin de impulsar más servicios de salud asequibles y de alta calidad en Ecuador.

En la segunda mitad de 2023, destinó 70 millones de dólares al Banco Diners Club del Ecuador para ayudar a estudiantes de educación superior que requieren apoyo financiero y 20 millones de dólares al minorista y distribuidor farmacéutico Farmaenlace para financiar el desarrollo de un nuevo centro de distribución y la apertura de 200 nuevas farmacias, incluso en zonas remotas del país.

En 2022 la IFC participó con 40 millones de dólares en el lanzamiento del primer bono azul emitido en Latinoamérica, destinado principalmente al sector camaronero, uno de los productos estrella de exportación de Ecuador, y en 2023 dio un préstamo de 20 millones de dólares de la camaronera Omarsa.

Bordón resaltó que el potencial de la economía azul de Ecuador es enorme, "obviamente gestionando los recursos marítimos de manera sostenible y protegiendo el ecosistema de los océanos", y para ello consideró clave el diseño de soluciones conjuntas entre el Banco Mundial y el IFC.

También, en ese sentido, la gerente de IFC para Bolivia, Ecuador y Perú abogó por impulsar proyectos de asociaciones público-privadas (APP) para cerrar la brecha de infraestructura de hospitales y escuelas, entre otros servicios básicos del Estado.

Fernando Gimeno

Quito, 7 may (EFE).- La construcción del nuevo hospital privado del Grupo Conclina en Ecuador será financiada en parte con un crédito de 25 millones de dólares otorgado por la Corporación Financiera Internacional (CFI, o IFC por su sigla en inglés), el brazo del Grupo Banco Mundial enfocado en el desarrollo de las inversiones privadas en los mercados emergentes.

El Grupo Conclina, que regenta el Hospital Metropolitano de Quito, una de las clínicas privadas de mayor renombre en el país, recibirá el préstamo de IFC para construir un nuevo centro médico en Cumbayá, una zona de reciente expansión de la capital ecuatoriana, según detalló la institución financiera internacional este martes en un comunicado.

El préstamo también será orientado a actualizaciones de la infraestructura existente del Grupo Conclina, incluida la implementación de su transformación digital.

"Este el tercer financiamiento de IFC a Grupo Conclina, identificado como cliente estratégico dado su fuerte efecto demostrativo en Ecuador, impulsado principalmente por los altos estándares de calidad de la institución", señaló el organismo internacional.

"El sistema de salud de Ecuador lucha por mantenerse al día con la creciente demanda de servicios de salud de calidad y atención especializada, exacerbada durante la pandemia de covid-19", añadió.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), Ecuador cuenta sólo con 1,4 camas por cada 1.000 habitantes, una cifra por debajo del promedio regional de 1,9 y el promedio global de 2,7.

"Dados los limitados recursos públicos disponibles para los servicios de salud, el sector privado puede desempeñar un papel clave en complementar la capacidad pública ampliando el acceso a la atención especializada y reducir la carga directa sobre el sector público", sostuvo la IFC.

La nueva gerente de la IFC para Bolivia, Ecuador y Perú, la argentina Matilde Bordón, aseguró que "este nuevo préstamo a Grupo Conclina reafirma el compromiso de IFC en la región de realizar inversiones y asesoría que fomenten las mejores prácticas en atención médica y promuevan el despliegue de tecnologías innovadoras".

"Nos llena de orgullo apoyar a Grupo Conclina en su misión de proveer a Ecuador de servicios médicos asequibles y de calidad", agregó Bordón.

Por su parte, el presidente del Grupo Conclina, José Barahona, dijo en el mismo comunicado que esta iniciativa es "una oportunidad excepcional para contribuir al crecimiento de Quito".

IFC cuenta con una cartera activa de 3.500 millones de dólares en empresas de atención de salud en mercados emergentes. A través de estas inversiones, señaló que apoya a los gobiernos en su objetivo de alcanzar la cobertura universal de salud para 2030.

Entre 2019 y 2024 ha invertido en Ecuador más de 1.000 millones de dólares en diferentes sectores, y en los dos últimos años ha registrado operaciones por 278 y 260 millones de dólares, respectivamente.