Al Sisi consigue un triunfo electoral aplastante que le asegura liderar Egipto hasta 2030

Guardar
Imagen FFBE4W4JP5CC5JV6NEZALTQJ6Y

El Cairo, 18 dic (EFE).- El exmariscal Abdelfatah al Sisi consiguió hoy un triunfo electoral aplastante al ganar con un 89,6 % de los votos, frente al 97 % que obtuvo en los anteriores comicios presidenciales, de 2018, lo que le permitirá dirigir Egipto seis años más.

En un discurso tras ser proclamado ganador, Al Sisi prometió a los ciudadanos seguir construyendo "la nueva república" egipcia ante los grandes "retos" que atraviesa el país, entre ellos las consecuencias de la grave crisis económica y la guerra de la Franja de Gaza.

En una sala abarrotada, el jefe de la Autoridad Electoral Nacional (ANE) de Egipto, Hazem Badawi, anunció que Al Sisi recibió 39.702.451 votos (89,6 %), lo que desató una ola de aplausos entre el público.

Badawi aseguró que estos comicios son los que han contado con "la mayor participación de la historia en Egipto", con un 66,8 % del censo, lo que significa que 44.777.668 personas acudieron a las urnas, de las 67.032.438 con derecho a voto.

Una de las mayores preocupaciones de las autoridades egipcias era la participación, dado que en 2018 fue tan sólo de un 41 %.

De los votos registrados, se contabilizaron como nulos un 1,1 %, indicó Badawi.

En la comparecencia, el responsable de la ANE señaló que "todas las categorías de la sociedad participaron" en estos comicios, en los que no hubo "infracciones".

"Es el menor porcentaje de gastos en las campañas electorales y una neutralidad sin precedentes", subrayó.

En 2017 Al Sisi aseguró que solo permanecería en el poder durante dos mandatos, pero en 2019 impulsó una polémica reforma de la Constitución para seguir al frente del país hasta 2030, año a partir del cual ya no podrá concurrir en unas elecciones, en un principio.

Estas elecciones son las primeras desde que Al Sisi llegó al poder en 2014 en las que concurrieron cuatro candidatos de distinto signo, pero los rivales del exmariscal eran prácticamente unos desconocidos para la población.

En estas elecciones, el segundo candidato más votado fue Hazem Omar, del Partido Popular Republicano (RPP), con 1.986.352 (4,5 %).

A Omar le siguió Farid Zahran, jefe del Partido Socialdemócrata Egipcio (PSE), con 1.776.952 votos (4 %), y el último puesto fue para Abdel Sanad Yamama, cabeza del Partido Wafd, con 822.606 (1,9 %).

Pese a que la comisión electoral dice que no ha habido infracciones, los equipos de observadores de dos de los contendientes de Al Sisi aseguraron a EFE que partidos afines al mandatario "sobornaron" a gente con dinero y comida para ir a los colegios electorales, entre otros tipos de irregularidades ya registradas en anteriores comicios.

Estos comicios han estado marcados por el temor a un posible desplazamiento de palestinos a Egipto desde Gaza, pero también por el descontento generalizado de la población ante la severa crisis económica que atraviesa el país, marcada por una inflación oficial de casi el 40 % y la pérdida de valor de más de la mitad de la libra egipcia.

De hecho, estas elecciones estaban previstas para 2024, pero fueron adelantadas en vistas de las severas e impopulares medidas que el Gobierno deberá tomar para aliviar la crisis y cumplir con los requisitos del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Respecto a la guerra de Gaza, en la que Egipto es uno de los mediadores junto a Catar y Estados Unidos, Al Sisi, de 69 años, afirmó que la población egipcia, no sólo ha votado en las elecciones por él, sino también por la causa palestina.

"Expreso mi gran reconocimiento y agradecimiento a todos los que participaron en este acontecimiento importante (...) Particularmente por esta guerra en curso en nuestras fronteras orientales, que requiere poner todos nuestros esfuerzos para impedir su continuación", aseveró. Agregó que este conflicto "representa una amenaza a la seguridad nacional de Egipto en particular, y a la causa palestina en general".

Apuntó que los egipcios que estaban "en las filas" para votarle, "no sólo fueron para elegir a su presidente para un nuevo mandato", sino también "para expresar su rechazo de esta guerra inhumana a todo el mundo".

El Cairo, 18 dic (EFE).- El presidente Abdelfatah al Sisi, que revalidó hoy el cargo para un tercer mandato, seguirá liderando durante seis años más el país de los faraones y buscará remontar a una nación en horas bajas por la crisis económica y la preocupación de la guerra en la vecina Gaza.

A sus 69 años y tras una década en el poder, el exmariscal y antiguo jefe de la Inteligencia Militar del Ejército ha querido dejar claro en repetidas ocasiones quién manda en Egipto.

Pese a haber afirmado en 2017 que solo permanecería en el poder durante dos mandatos, en 2019 impulsó una controvertida reforma de la Constitución para permitirle gobernar hasta 2030, en un principio.

Erigido como único garante de la seguridad en el país, Al Sisi ha buscado que Egipto se desarrolle a golpe de talonario en divisa extranjera, lo que le ha costado ser uno de los Estados más endeudados del mundo.

Una de sus pasiones ha sido el desarrollo de megaproyectos, como la Nueva Capital Administrativa de Egipto, a unos 40 kilómetros de El Cairo y aún en proceso de construcción, cuyo coste se estima en 40.000 millones de dólares.

Para ello, y para otros temas de gasto más corriente, Egipto se ha tenido que endeudar de forma preocupante: 165.000 millones de dólares que debe devolver en medio de una de las crisis más severas de la historia moderna del país, con escasez de divisa extranjera, una inflación oficial que ronda el 40 % y la moneda ha perdido más de la mitad de su valor en el último año.

Estas construcciones e infraestructuras han sido duramente criticadas por una población que supera los 105 millones de habitantes, cuyo poder adquisitivo se ha desplomado mientras el Gobierno ha eliminado subsidios fundamentales para la supervivencia del 80 % de los egipcios.

"Si el precio del desarrollo y la prosperidad de la nación es no comer ni beber, lo haremos", aseguró Al Sisi en un polémico discurso dirigido a la población a finales de septiembre, en el que exhortó: "Vuestros sueños deben ser aún mayores que esto; no dejéis que vuestros sueños sean simplemente un plato de comida".

Al Sisi tiene por delante una complicada situación económica en un escenario donde se espera una nueva devaluación de la libra egipcia, la tercera en los últimos dos años, cuando el valor oficial de la moneda local aproximado es de 32 libras por dólar estadounidense.

En el mercado negro, la libra llega a las 50 unidades por dólar.

El gasto público es otro de los temas que Al Sisi tendrá que abordar, ya que el dinero que pidió prestado para las grandes infraestructuras, cuya construcción da empleo a decenas de miles de personas, parece agotado, sin que la industria del país parezca capaz de absorber tanta mano de obra.

La deuda, contraída durante la última década de mandato de Al Sisi, tiene varios e importantes vencimientos el año que viene, si bien Egipto ha defendido su capacidad de pago, con ingresos programados suficientes, pero con reprogramaciones y negociaciones a la vista.

La privatización de sectores económicos en manos del Estado es otra opción que Al Sisi tendrá que evaluar seriamente en este tercer mandato, una fórmula compleja políticamente, pues para muchos analistas internos y externos, la situación de privilegio de las industrias militares, que impiden una competencia justa, evitará que Egipto obtenga el flujo de capital necesario.

Tras derrocar hace una década el gobierno de los Hermanos Musulmanes, del que fue ministro de Defensa, Al Sisi tomó medidas para garantizar la erradicación de esa organización islamista, declarándola "terrorista" y encarcelando al presidente Mohamed Mursi en "brutales" condiciones hasta su muerte, en 2019, según ONG locales e internacionales.

Preocupado por el control absoluto de la información, la lucha contra el terrorismo, la seguridad y su visión sobre el desarrollo de Egipto, el actual presidente ha sido muy duro con todo aquél que interfiera con su discurso.

"No escuchéis lo que dicen otros. Escuchadme solamente a mí, ya que yo no soy un hombre que miente y le da la vuelta a las cosas, solo velo por el interés mi país", dijo en 2016 en uno de sus numerosos discursos televisados, de oratoria marcada por el sarcasmo desmedido.

Según Amnistía Internacional, durante la última década miles de personas han sido encarceladas tras "juicios masivos manifiestamente injustos ante tribunales militares o de emergencia".

Mientras que Human Rights Watch estima que hasta 60.000 personas fueron detenidas por motivos políticos en Egipto desde que Al Sisi llegó al poder.

Estas y otras organizaciones denuncian que la última década ha presenciado "graves violaciones de derechos humanos", mientras que el Gobierno egipcio justifica que ha tenido que hacer frente a la "inestabilidad y el caos" generado por la revolución de 2011, que tumbó al régimen del exdictador Hosni Mubarak tras 30 años en el poder.

El Cairo, 18 dic (EFE).- El jefe de Estado egipcio, Abdelfatah al Sisi, prometió hoy a sus ciudadanos seguir construyendo "la nueva república" egipcia ante los grandes "retos" que atraviesa el país, entre ellos las consecuencias de la grave crisis económica y la guerra en la Franja de Gaza, tras ser reelegido como presidente de Egipto por tercera vez.

"Soy consciente del tamaño de los retos que hemos pasado y los que todavía estamos haciendo frente. Y reafirmo que soy consciente de que el héroe de estos retos es el gran ciudadano egipcio que hizo frente al terrorismo y su violencia, aguantó la reforma económica y sus consecuencias", aseguró en un discurso televisado tras revalidar su cargo como presidente del país con un 89,6 % de los votos.

También renovó el compromiso de seguir esforzándose para "continuar construyendo la nueva república que intentamos construir según una visión común que nos une, en un país democrático que junta a todos sus hijos respetando la Constitución y las leyes".

El presidente, de 69 años, afirmó que la población egipcia no sólo ha votado en las elecciones por él, sino también por la causa palestina.

"Expreso mi gran reconocimiento y agradecimiento a todos los que participaron en este acontecimiento importante, durante esta etapa particular en el que el país hace frente a varios retos a todos los niveles", indicó.

Particularmente por "esta guerra en curso en nuestras fronteras orientales que requiere poner todos nuestros esfuerzos para impedir su continuación (...) Representa una amenaza a la seguridad nacional de Egipto en particular, y a la causa palestina en general".

Apuntó que los egipcios que estaban "en las filas" para votar por él, "no sólo fueron para elegir a su presidente para un nuevo mandato", sino también "para expresar su rechazo de esta guerra inhumana a todo el mundo".

Egipto es uno de los mediadores junto con Catar y Estados Unidos de la guerra en Gaza y ha intervenido en las treguas y liberaciones de los rehenes.

Además, desde Egipto han entrado los camiones de ayuda humanitaria al enclave palestino a través de Rafah, el único paso que no está controlado por Israel.

El jefe de la Autoridad Electoral Nacional (ANE) de Egipto, Hazem Badawi, proclamó a Al Sisi como vencedor de unos comicios con "la mayor participación de la historia en Egipto", un 66,8 %, lo que significa que 44.777.668 de personas acudieron a las urnas de las 67.032.438 con derecho a voto.

Al Sisi recibió 39.702.451 votos (89,6 %), frente al 97 % de los comicios de 2018, mientras que el segundo candidato más votado fue Hazem Omar, del Partido Popular Republicano (RPP), con 1.986.352 (4,5 %).

Estos comicios han estado marcados por el temor de un posible desplazamiento de los palestinos a Egipto, pero también por el descontento generalizado de la población ante la severa crisis económica que atraviesa el país, marcada por una inflación oficial de casi el 40 % y la pérdida de más de la mitad de la libra egipcia.