Las actividades de paramilitares norirlandeses agravan el "sinhogarismo", según informe

Guardar

Dublín, 5 dic (EFE).- Los grupos paramilitares en Irlanda del Norte siguen ejerciendo "control" sobre las comunidades en las que aún operan, 25 años después de los acuerdos de paz, con actividades intimidatorias que agudizan el problema del "sinhogarismo".

Así lo recoge este martes el último análisis de la Comisión de Informes Independientes (IRC, en inglés), un órgano establecido en 2017 por los Gobiernos británico e irlandés para vigilar a las bandas paramilitares de la región.

El informe destaca que los principales grupos protestantes, la Fuerza de Voluntarios del Ulster (UVF) y la Asociación de Defensa del Ulster (UFA), continúan reclutando a nuevos miembros y están "muy involucrados" en una "amplia gama de actividades delictivas", a pesar de que se declararon en tregua hace casi 30 años.

La IRC también indica que varias bandas disidentes del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), opuestas al proceso de paz, están "operativas", entre las que destaca al denominado Nuevo IRA, la más numerosa y responsable de la mayoría de las acciones terroristas perpetradas en los últimos años.

El análisis, el sexto hasta la fecha, señala que debe darse una implicación "voluntaria por parte de los propios grupos" para iniciar "un proceso formal de transición" que desemboque en la disolución de las bandas en tregua.

En paralelo, recomienda a las instituciones de gobierno norirlandesas más esfuerzos para atajar el sectarismo, la pobreza o las adicciones y, al mismo tiempo, promover la inversión, la creación de empleo y la educación para contrarrestar la influencia de los paramilitares en sus comunidades.

A este respecto, la comisión reconoce que "no ha ayudado la inestabilidad política" que afecta a la región, donde el Gobierno de poder compartido entre nacionalistas proirlandeses y unionistas probritánicos está suspendido desde hace casi dos años.

Asimismo, recuerda que los avances económicos logrados tras el fin del pasado conflicto, el llamado "dividendo de paz", "no se han notado en toda Irlanda del Norte", donde algunas comunidades, sobre todo protestantes, "sienten que se han quedado atrás en cuestión de empleo y oportunidades".

Con mucha frecuencia, estas comunidades son también aquellas donde prevalece la presencia paramilitar", expone el informe, que agrega que el alza del coste de la vida también está afectando de manera "desproporcionada" a zonas "ya deprimidas socioeconómicamente".

En términos cuantitativos, la IRC revela que la intimidación de los grupos paramilitares provocó que 194 hogares entraran en la lista de los "sintecho" elaborada por las autoridades en 2023, 45 más que en el periodo anterior.

De ese total, 111 casos de sinhogarismo se registraron en el distrito municipal de Ards y Down Norte, al este de Belfast, donde sigue abierta una disputa entre paramilitares protestantes por el control del tráfico de drogas. EFE

ja/prc/ad