Trípoli, 6 abr. El Alto Consejo de Estado y el Parlamento libio celebraron este miércoles la primera reunión preparatoria del comité conjunto 6+6 (compuesto por seis integrantes de cada institución) para redactar las leyes electorales necesarias para la convocatoria de comicios, informó el portavoz parlamentario, Abdullah Blehaq.
El recién creado comité pretende presentar a finales de mayo los mecanismos y el calendario, sobre la enmienda constitucional consensuada, que posibilite la celebración de elecciones legislativas y presidenciales este año 2023.
Las dos instituciones acordaron recientemente, tras meses de bloqueo, enmendar la base constitucional para posibilitar la convocatoria de elecciones, pospuestas en diciembre de 2021; sin embargo, el borrador no aborda los elementos más controvertidos que debe definir ahora el comité.
Uno de los principales escollos de las negociaciones recae en permitir la candidatura de personal militar o con doble nacionalidad, supuestos que abren la puerta a la concurrencia del mariscal, Jalifa Haftar, con nacionalidad estadounidense, y hombre fuerte en el este del país.
El presidente del Parlamento, Aguila Saleh, ha sugerido plantear un plazo de 15 días al candidato presidencial, si es elegido, para renunciar a su segunda nacionalidad.
Un miembro del Alto Consejo de Estado, Muhammad Moazeb, consideró ayer que el nombramiento de este comité reducido 6+6 queda impugnado por actuar en nombre de las dos instituciones para determinar cuestiones constitucionales tan polémicas como la elegibilidad de las candidaturas presidenciales.
El presidente del Alto Consejo de Estado, Jaled al Mashri, nombró por decreto sin llevarlo a votación a los seis miembros representantes de esta institución, ya que gran parte de ellos rechaza la base constitucional enmendada.
El enviado de la ONU para Libia (UNSMIL), Abdoulaye Bathily, ha pedido que la legislación esté vigente en junio para que las elecciones puedan tener lugar este año.
La suspensión de los comicios presidenciales, convocados el pasado 24 de diciembre de 2021, volvieron a estancar el interminable proceso de transición político que Libia comenzó con el derrocamiento de Muamar Gadafi en 2011.
Actualmente, Libia vuelve a tener dos administraciones enfrentadas desde que el Parlamento designó hace un año un nuevo Ejecutivo paralelo, con sede en Sirte, al considerar que el Gobierno de Unidad Nacional (GUN), establecido en Trípoli, había expirado por suspender los comicios en 2021.
Saleh, con apoyo de Egipto, propuso la formación de otro gobierno interino para acompañar el proceso electoral, un nuevo punto de fricción que podría, según analistas, volver a retrasar el proceso electoral.
El Parlamento libio fue elegido en las elecciones de 2014, sin que se hayan vuelto a convocar comicios legislativos desde entonces, y los 2,8 millones de electores libios nunca han votado en presidenciales en más de una década de transición. EFE
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