(Bloomberg) -- El peso colombiano lidera las ganancias de las divisas latinoamericanas, ya que el alza de los precios del petróleo vinculado a la guerra en Ucrania ayudará a reducir el déficit de cuenta corriente del país, mientras que una inflación mayor a la esperada mantiene al banco central con una postura agresiva. Chile, por el contrario, se ve afectado ya que es un importador neto de petróleo.
El peso colombiano subía 0,4% a 3.808 por dólar. Ni siquiera el fuerte retroceso del crudo durante la jornada ha sido capaz de amortiguar el repunte del peso, ya que el riesgo de un golpe a la oferta mantendrá los precios bajo presión.
El crudo Brent ganaba 2% a US$120,50 por barril en Londres después de haber llegado a los US$139. Los precios de los cereales y los metales también están al alza.
Las acciones en Estados Unidos y Europa recortaron las pérdidas anteriores, lo que contribuyó a allanar el camino para una sesión más benigna en Sudamérica, que sigue brillando con las cuatro monedas con mejor desempeño en el mundo este año.
La inflación colombiana alcanzó el 8,01% a interanual en febrero, superando la estimación del 7,61% y el 6,94% del mes anterior. Se trata de la lectura más alta desde 2016 y llevó a los operadores a aumentar las probabilidades de que el banco central suba la tasa clave en más de 100 puntos básicos en la próxima reunión a fines de marzo.
La curva IBR se desplazaba al alza, con los plazos de dos y cinco años subiendo 19 puntos básicos y 25 puntos básicos, respectivamente.
El aumento del carry a corto y medio plazo mantendrá el flujo de dólares hacia Colombia. Tanto el peso colombiano como el real brasileño son las principales monedas del mundo en lo que va de año, a pesar de la polarización de las próximas elecciones presidenciales.
El peso chileno, por su parte, caía 0,1%, confinado entre el área de 792 por dólar, que sirvió de soporte para el dólar durante los primeros meses del año, y el promedio móvil de 100 días cerca de 821 por dólar, que sigue siendo el indicador técnico más fuerte de la moneda.
La curva Cámara de Chile también sube, ya que se espera que la inflación siga bajo presión a medida que la guerra se prolongue. El informe de inflación de febrero se publicará el 8 de marzo y se prevé que se acelere hasta el 8,3% interanual, frente al 7,7% anterior.
El sol peruano, en tanto, subía 0,2% mientras que la moneda sigue siendo mucho más volátil que en el pasado reciente. El nivel a observar son los 3,70 por dólar; la moneda superó momentáneamente el soporte en febrero, pero no logró ganar impulso.
Se espera que el Banco Central de Perú suba su tasa de interés al 4% en su reunión del 10 de marzo, lo que supondrá su octava alza consecutiva y su séptimo aumento seguido de 50 puntos básicos.
(Parte de la información proviene de operadores de FX familiarizados con las transacciones que pidieron no ser identificados porque no están autorizados a hablar públicamente).
Nota Original:
COP Leads Regional Gains on Oil Rally, Higher CPI: Inside Andes
Davison Santana es un estratega de FX que escribe para Bloomberg. Las observaciones que hace son propias y no pretenden ser un consejo de inversión.
More stories like this are available on bloomberg.com
©2022 Bloomberg L.P.
Últimas Noticias
Hungría introduce un tope en los precios de gasolina y diésel ante las ultimas subidas
Georgia celebra que la UE retire al puerto de Kulevi de nuevo paquete de sanciones
HRW denuncia la ejecución sumaria de 12 camioneros por Al Qaeda en Mali
La CEO de Bluesky, Jay Graber, dimite tras 5 años y Toni Schneider asumirá su cargo como interino
Tras oficializarse el relevo, la firma tecnológica avanza en busca de un nuevo liderazgo permanente mientras la transición marca el comienzo de una etapa centrada en innovación y expansión, según declaraciones de los protagonistas involucrados en el proceso

Irán subraya que "cualquiera que ayude al enemigo" podría ser condenado a muerte en pleno ataque de EEUU e Israel
El portavoz judicial Asghar Yahangir advirtió que personas colaborando con fuerzas adversarias enfrentarán sanciones extremas, como ejecución y pérdida de bienes, mientras persisten tensiones militares y se elevan las alertas a medios de comunicación dentro del país
