Sherpas nepalíes van en busca de nueva ruta en la montaña Cho Oyu

El monte Cho Oyu es la sexta montaña más alta del mundo y forma parte de los "ochomiles", los 14 picos que superan los 8.000 metros de altura. Todas ellos se encuentran en el Himalaya.

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ARCHIVO - Vista de la cordillera del Himalaya con el Monte Everest. Una nueva ruta de ascenso a uno de los picos de más de 8.000 metros más populares será una nueva atracción para los escaladores extranjeros. Foto: Sina Schuldt/dpa

El monte Cho Oyu es la sexta montaña más alta del mundo y forma parte de los "ochomiles", los 14 picos que superan los 8.000 metros de altura. Todas ellos se encuentran en el Himalaya.

El Cho Oyu tiene 8.188 metros y es considerada entre los expertos una de las montañas más accesibles para escalar. 

Según la Base de Datos del Himalaya, más de 4.000 personas ya hicieron cumbre en la montaña con el nombre tibetano "Diosa Turquesa", que se erige en la frontera entre Nepal y la región autónoma del Tíbet. Solo el monte Everest, la montaña más alta del mundo, fue conquistada por 6.000 personas más.

Ahora, dos grupos de guías de montaña, sherpas, de Nepal esperan atraer a más escaladores extranjeros al monte Cho Oyu a través de una nueva ruta de ascenso más accesible.

Hasta ahora, la ruta que casi todo el mundo utiliza comienza en el Tíbet. Los sherpas buscan un camino hacia la cumbre de montaña que comience en su país.

Actualmente, el lado nepalí del monte es considerado el más peligroso. Según el alpinista y bloguero estadounidense Alan Arnette, allí se registran más avalanchas y hay más rocas y, por lo tanto, se necesitan mucho más conocimientos técnicos.

Los guías, sin embargo, ven potencial para abrir una nueva ruta en la vertiente sur del Cho Oyu, según destacan en una entrevista con dpa.

China, por ejemplo, no concedió ningún permiso a extranjeros para escalar sus montañas en el Himalaya desde 2020 como parte de su estricta política contra el coronavirus. Estas autorizaciones de ascenso se requieren en China y Nepal.

Los sherpas señalan que China es incluso más restrictiva  independientemente de la pandemia. El Gobierno chino no quiere autorizar muchos viajes al Tíbet, una región políticamente sensible, y para evitar un atasco de escaladores en las montañas.

Además, el precio de un permiso de escalada al Cho Oyu en la temporada alta de primavera desde el Tíbet ronda los 9.000 dólares, mientras que en Nepal solo cuesta 1.800 dólares.

La misión de los dos equipos de sherpas, cada uno de los cuales cuenta con unos doce integrantes, ocupó los titulares de muchos diarios en Nepal. La razón es que algunos de los sherpas se encuentran entre los mejores guías de montaña, una información algo que también confirmó la Base de datos del Himalaya.

El jefe de uno de los equipos, Gelje Sherpa, de 29 años, escaló 12 de los 14 "ochomiles" e integró la primera misión invernal en el K2 (8.611 metros), la segunda montaña más alta del mundo, que se localiza en la frontera entre China y Pakistán.

Los ascensos en invierno se consideran especialmente difíciles por las bajas temperaturas y el viento.

El líder del otro grupo, Mingma Dorchi Sherpa, escaló el Everest (8.840 metros) y la cuarta montaña más alta del mundo, el Lothse (8.516 metros), el mismo día. Su compañero, Pemba Sherpa ya escaló el Everest doce veces.

Ahora los sherpas buscarán una nueva ruta y fijarán cuerdas en los lugares más difíciles. Pemba cuenta que están buscando lugares donde los escaladores puedan ir aclimatándose a la altura, para guardar suministros y bases para campamentos, como así también posibilidades de aterrizaje para los helicópteros en caso de tener que realizar evacuaciones de heridos o de muertos.

Varias empresas de expedición y otros patrocinadores interesados en el proyecto aportaron dinero y equipos, como tiendas de campaña, alimentos, cuerdas y tanques de oxígeno por unas 15 millones de rupias (127.000 dólares).

Los guías creen que este presupuesto es un poco ajustado para la misión, que probablemente durará dos meses, pero han resuelto emprenderla de todos modos. Ellos cuentan con que la culminación exitosa del proyecto les dará no solo más prestigio, sino también más trabajo como guías de montaña.

Muchos de los experimentados montañistas, sin embargo, no están convencidos del plan. El bloguero Arnette, por ejemplo, cree que la ruta tibetana siempre será más fácil y, por lo tanto, atraerá a un público más amplio. Pero agrega que también depende de la estrategia de marketing de una posible segunda ruta de ascenso.

Los avezados sherpas, en tanto, están convencidos de que con su plan muy pronto le aportarán más ingresos a los habitantes del Himalaya en Nepal, entre ellos, a los numerosos guías de montaña, portadores, hoteles y casas de té.

dpa