Destinos soñados en los Alpes: el norte de Italia espera viajeros

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ARCHIVO - Vista desde Nago
ARCHIVO - Vista desde Nago sobre el lago de Garda y la comuna de Torbole. Foto: Daniel Karmann/dpa

Un primer espresso italiano, un aperitivo en el lago de Garda o aire de montaña en Bolzano: numerosos hoteles y restaurantes en el norte de Italia esperan a los turistas. 

"Estamos bien preparados y nos alegramos mucho", dice el alcalde de Limone sul Garda, Antonio Martinelli, de 61 años. Su encantador paraje se encuentra en la orilla occidental del mayor lago italiano. A causa de la pandemia de coronavirus aún no abrieron todos los establecimientos.

La bahía de Limone, protegida del viento, y el pintoresco casco antiguo ofrecían antes de la pandemia alojamiento a 1,3 millones de personas al año. En el 2020, la cifra de visitantes cayó drásticamente. Según Martinelli, sin embargo, en las fases de apertura se alcanzaron las 600.000 pernoctaciones. 

Ahora los establecimientos se preparan para esta nueva etapa y los primeros visitantes, a pesar de que el agua del lago aún está un poco fría como para sumergirse en él. "Pero solo cargar un poco de sol ya es bueno", dice el alcalde.

En el lago de Garda, a veces apodado la "bañera preferida de los alemanes" por la cantidad de turistas de ese país que recibe, se habían hecho fuertes las críticas al turismo masivo antes de la pandemia. Ahora, las autoridades se alegran por adelantado por la llegada de viajeros.

Desde el Trentino se dice que en localidades como Riva del Garda o Nago-Torbole no se necesita un test negativo de covid para ingresar a un restaurante o un hotel, al contrario de lo que ocurre, por ejempo, en Tirol del Sur.

El lago de Garda forma parte de las regiones italianas de Venecia, Lombardía y la provincia de Trentino.

Luego de que en Italia se levantara la obligación de cuarentena, viajar se hizo más fácil. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas cosas. Las cifras de contagios están descendiendo, pero aún son elevadas.

Italia exige actualmente que toda persona que ingrese al país presente una prueba negativa de coronavirus de no más de 48 horas de antigüedad, esta puede ser de antígenos o PCR. Además, hay que completar un formulario de ingreso. Eso conviene hacerlo de forma online antes de viajar.

Así como las localidades del lago de Garda, también los destinos turísticos de Tirol del Sur aseguran que cada día hay más camas disponibles para los turistas. "Sobre todo en las zonas en torno a Bolzano, Bresanona y alrededores, en la ruta del vino con el lago de Caldaro, Merano y alrededores y en Val Venosta", informa la agencia de turismo IDM. "Esperamos un buen comienzo de temporada".

En Tirol del Sur las disposiciones sobre el coronavirus son un poco diferentes. Allí, no solo la gastronomía al aire libre está funcionando, sino que también en interiores puede ser antendido todo aquel que presente un test negativo, y no solo los huéspedes del respectivo hotel.

Para ello, existe un "pasaporte covid" especial para Tirol del Sur. Este es necesario para acceder a muchos lugares, por ejemplo, teatros, museos y balnearios. Como eso suena un poco complejo, pero promete más seguridad, las autoridades promocionan un autotest nasal certificado, que es gratuito. "Ya estamos trabajando para poder ofrecer los tests directamente en los hoteles", señala IDM. 

Quien ya haya completado la vacunación o pueda demostrar que superó la enfermedad no necesita este pasaporte.

dpa