Qué hacer ante las temidas manchas de humedad en la pared

ARCHIVO - Es aconsejable revisar periódicamente si no se produjeron manchas oscuras o decoloraciones en alguna pared o en el cielorraso, ya que podrían indicar que existe una pérdida de agua. Foto: Andrea Warnecke/dpa
ARCHIVO - Es aconsejable revisar periódicamente si no se produjeron manchas oscuras o decoloraciones en alguna pared o en el cielorraso, ya que podrían indicar que existe una pérdida de agua. Foto: Andrea Warnecke/dpa

Un día se mira hacia el techo y de repente, ahí está: la mancha de humedad o agua. Cuando esto sucede hay que actuar de inmediato y averiguar la causa, ya que una mancha de este tipo suele ser un indicio de un daño mayor relacionado con el suministro de agua en la vivienda. Incluso aunque la mancha se seque, eso no significa que el riesgo haya pasado.

De acuerdo con los especialistas, hay varios motivos por los que se puede formar una mancha de agua. A veces se debe a problemas de la estructura, como la rotura de una tubería, tubos mal impermeabilizados o una lavadora defectuosa. Otras veces, se deben a un factor externo, como una lluvia fuerte o una inundación. También es posible que se deban a un problema de construcción de la casa.

La humedad se puede deber incluso a un sótano mal impermeabilizado. A veces ingresa en él agua por los sitios de la pared externa por los que pasan las tuberías de entrada o salida a la casa.

Los dueños de viviendas deberían chequear regularmente si se han formado manchas oscuras en las paredes o el techo. Los cambios de color en la pintura también pueden ser un indicio de humedades. Muchas veces se las nota más una vez que se secan.

Por lo general, en estos casos, se cree que el problema ya pasó. Pero esto suele ser un error. Aunque la pared parezca seca, se puede formar moho de todas formas. Por otra parte, los especialistas advierten que si se trata de agua que entró por una teja defectuosa del techo, por ejemplo, probablemente con la próxima lluvia el agua se filtre por el mismo sitio.

Otros indicios que apuntan a una posible filtración en la casa son eventuales manchas de sal o de agua en la parte inferior de la pared, los hongos y el olor a humedad. En esos casos, el daño suele estar ya bastante avanzado.

El agua condensada en las ventanas también puede ser una señal de que en algún lado hay una pérdida de agua y que debido a ello la humedad ambiente es más alta de lo normal. También hay que investigar si se escuchan goteos o ruidos de agua que fluye.

Si el daño es una mancha de agua, los especialistas recomiendan observarla bien. Un experto puede reconocer tan solo por su color si se trata de una mancha nueva o más vieja.

Si, tras la lluvia, la mancha es más grande y se vuelve a secar luego, podría ser que el techo o el muro no estén bien impermeabilizados. Pero si crece sin secarse, es probable que se trate de una tubería rota o de un problema de impermeabilización, lo que hace que pierda agua permanentemente.

Otro problema adicional es que la mancha no se origina siempre en el lugar defectuoso. Los especialistas advierten que el agua busca su camino y se expande por donde le es más fácil pasar. Siempre busca ir hacia abajo, incluso debajo del piso o el cemento.

A veces, las manchas de agua se encuentran en lugares poco habituales, como por ejemplo detrás de un cuadro en la pared. En esos casos, se suele deber a que, al colgar el cuadro, el clavo perforó alguna tubería. Es posible que este problema no se observe de inmediato ya que, al principio, el mismo clavo tapa el orificio. Pero en algún momento, el agua se escapa y se hace notar.

Siempre es conveniente llamar a un profesional, sobre todo cuando no se sabe siquiera cuál es el origen del problema. Pero hasta que llegue, conviene anular el paso de agua en la tubería afectada. También es conveniente buscar los planos de la vivienda para saber dónde y cómo están ubicadas las tuberías.

También es importante avisar al seguro, ya que si el daño se amplía innecesariamente, éste puede negarse a cubrirlo.

Para reconocer una filtración, el experto puede evaluar con cuidado las tuberías mediante un endoscopio. Otras veces, es más fácil y rápido ir picando la pared hasta llegar a la zona defectuosa. Sin embargo, esto no es tan fácil: siempre existe el riesgo de dañar la tubería con el martillo y el cincel.

Una vez que se encuentra la zona afectada, un análisis en el laboratorio puede ayudar a determinar qué causó la rotura. A veces se trata de una deficiencia en la misma construcción. Otras, las tuberías se vieron dañadas al congelarse porque la vivienda no fue bien calefaccionada durante el invierno, por ejemplo.

Los daños causados por el agua suelen aparecer de repente y no es tan fácil solucionarlos. Además, como las manchas pueden surgir en zonas poco visibles del piso o la pared, como por ejemplo detrás de un mueble, cuando se las detecta suelen representar ya un problema algo mayor.

En líneas generales, se recomienda tener siempre en cuenta la antigüedad de la construcción y las tuberías, ya que su vida útil es limitada. Sin embargo, hasta que no aparecen los daños, es difícil saber cuánto más durarán. 

Por otra parte, cuando surge un primer daño en una instalación vieja, lo más probable es que en un tiempo previsible y no muy lejano aparezcan otros.

dpa