"Ha realizado la temporada de su vida": Karl-Heinz Rummenigge, presidente del Bayern, se esperaba la concesión este jueves del trofeo FIFA The Best a su goleador Robert Lewandowski, un trabajador nato que al fin logró superar sus propios límites y tomó una nueva dimensión en 2020.
Porque si el polaco, goleador en serie desde hace años, ha tenido que esperar a sus 32 años para alcanzar el trofeo individual supremo de "mejor jugador FIFA", es sin duda a causa de sus dificultades en el pasado para brillar en las grandes ocasiones.
Sin rival en la Bundesliga (cinco veces máximo goleador en las últimas siete temporadas), a menudo brillante en fase de grupos de la Champions con el Bayern -al que llegó en 2014-, durante mucho tiempo se apagaba su estrella en las rondas eliminatorias de la Liga de Campeones.
Después de su póker antológico en semifinales contra el Real Madrid en 2013 con el Dortmund, nunca más -hasta este año- fue decisivo en las últimas instancias de la Champions.
Reservado pero orgulloso, Lewandowski a veces sufrió por considerarse poco valorado por el panorama futbolístico internacional. En 2016 finalizó 16º en la carrera por un Balón de Oro ganado por Cristiano Ronaldo, y expresó su frustración con una línea de emoticonos de llantos y risas, antes de tratar el galardón de France Football de 'cabaret'.
- Recital ante el Chelsea -
Pero todo cambió a comienzos de 2020. En octavos de final, él solo se valió para aplastar al Chelsea con tres goles y cuatro pases de gol en dos partidos (3-0, 4-1).
Después marcó e hizo marcar en la exhibición contra el Barcelona en cuartos de final (8-2), y contra el Lyon en semifinales (3-0), antes de ceder el protagonismo en la final a Kingsley Coman, autor del gol de la victoria ante el París SG (1-0).
Lewandowski finalizó el ejercicio en Champions con 15 dianas en su casillero, a dos del récord de CR7.
Y en la clasificación histórica de la competición acaba de dar alcance al legendario Raúl, en tercera posición, con 71 goles. Pero muy lejos aún de Cristiano Ronaldo (134 goles) y de Messi (118 goles).
"Robert es el jugador más completo del fútbol mundial", lanzó Lothar Matthäus, Balón de Oro 1990.
"Él dio un paso al frente la pasada temporada y se convirtió en aún mejor. Él pasó a ser además uno de los líderes del vestuario del Bayern", añadió la antigua gloria del club bávaro.
La UEFA ya concedió a Lewandowski su propio trofeo de mejor jugador del año.
El hecho de haber conquistado un repóker de títulos con su club (Copa/Bundesliga/Champions/Supercopas de Alemania y de Europa) contribuyó sin duda a la valorización de los jugadores del gigante bávaro.
Ahora sólo le queda por delante conquistar en febrero el Mundial de Clubes para lograr un histórico 'sexteto'.
- 'Mi marido es una máquina' -
Trabajador infatigable, el hombre que fue fichado por el Dortmund con 21 años cuando jugaba en el Lech Poznan, progresó mucho los últimos años a la hora de diversificar su juego. Capaz de bajar para participar en la elaboración del juego, con buen manejo de espaldas, es algo más que un buen finalizador.
No escatima una gota de sudor para participar en la presión defensiva sobre el rival.
Su rigor en la preparación, su profesionalidad en los entrenamientos, su preocupación por la alimentación, también son citados como ejemplares en el Bayern. En el vestuario sus compañeros lo apodan "The Body" por su cuerpo esculpido y musculoso.
"Mi marido es una máquina", sentenció recientemente su esposa Anna, exinternacional polaca de karate, quien le sirve de 'coach' personal y controla su régimen alimentario.
"Es un modelo absoluto de profesionalismo, una condición para permanecer mucho tiempo en el más alto nivel", resume Oliver Kahn, exarquero del Bayern.
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