
La Coruña (España), 5 sep (EFE).- El Pazo de Meirás, la Casa Cornide o dos estatuas del escultor y arquitecto Mestre Mateo (siglo XII) son bienes que el dictador español Francisco Franco dejó en herencia en la región de Galicia (noroeste) a su familia y, 45 años después de su muerte, son objeto de polémica y reclamación judicial por las administraciones públicas.
Los litigios se inscriben en un contexto de movimientos sociales y políticos de recuperación de la memoria de los republicanos vencidos en la Guerra Civil española (1936-1939) y represaliados posteriormente durante la dictadura del general Franco, que acusan a su familia de "expolio" del patrimonio público.
Esta misma semana, la Justicia condenó a la familia a devolver el Pazo de Meirás, un palacete situado en la localidad gallega de Sada (La Coruña), la residencia de verano de Franco, uno de los símbolos de su régimen (1939-1975) y la propiedad más controvertida.
UNA COMPRAVENTA "FICTICIA"
La magistrada de La Coruña Marta Canales sentenció que pertenece al Estado español y que la compraventa del 24 de mayo de 1941, con la que el dictador lo registró a su nombre, fue una simulación, una "ficción", lo que determina su "nulidad".
La sentencia, que la familia anunció que recurrirá, concluye que el inmueble, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2008, fue un regalo que se hizo en su momento al jefe del Estado español y no a Francisco Franco a título personal. Así que los herederos deben devolverlo sin recibir compensación alguna.
El inmueble ya había sido previamente vendido, en 1938, a una entidad (la Junta Pro Pazo del Caudillo) que buscaba conseguir el edificio como residencia veraniega para el dictador, y que se le donó en 1941, por lo que la Abogacía del Estado argumentó en el pleito que Franco, en realidad, no pagó nada por él.
Esa junta compró el edificio a los herederos de la reconocida escritora gallega Emilia Pardo Bazán (1851-1921), según la última documentación conocida.
OTRA BATALLA JUDICIAL PERDIDA
Otra batalla judicial perdida por los nietos del general, sus parientes vivos más cercanos, fue la sentencia del Tribunal Supremo español avalando la decisión del Gobierno, que dirige el socialista Pedro Sánchez, de trasladar sus restos en 2019 del complejo monumental estatal del Valle de los Caídos a un cementerio de las afueras de Madrid.
Vencedor de la Guerra Civil, fue jefe del Estado hasta que murió (1975) y recibió sepultura con todos los honores en la basílica de aquel monumento, donde también reposan los restos de miles de víctimas de ambos bandos de la contienda.
LA CASA CORNIDE
El mismo futuro judicial podría esperarle a la denominada Casa Cornide, en La Coruña, también en manos de la familia Franco y en venta, que en su día albergó la sede del Ayuntamiento de la ciudad.
Un informe histórico encargado por el Consistorio coruñés constata que Franco adquirió el inmueble de forma "fraudulenta", una de las bases para reclamar judicialmente su titularidad, aseguró la alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, el pasado mes de julio.
El estudio sostiene que el Ayuntamiento vendió el 2 de agosto de 1962 la Casa Cornide a Pedro Barrié de la Maza por 305.000 pesetas (la moneda española de entonces) en una subasta "fraudulenta", éste la vendió cuatro días después a la mujer del dictador, Carmen Polo, por 25.000 pesetas, con una minusvaloración del 1.200 %.
Otro informe histórico artístico está en fase de preparación para declarar el inmueble BIC, que "es la manera de blindar la titularidad pública de la vivienda", dice Rey, por lo que, según estima, será cuestión de meses que se consumen las acciones judiciales.
El abogado del Estado jefe en Galicia, Javier Suárez, no descarta esta posibilidad al afirmar esta semana que la "solidez" de la sentencia que obliga a la familia Franco a devolver el Pazo de Meirás podría "dejar abierta" la vía a presentar otra reclamación por la Casa Cornide.
LAS ESCULTURAS
Por el contrario, otro caso se resolvió a favor de los Franco, el de dos esculturas del maestro Mateo, artífice del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela (patrimonio de la humanidad) y que un juzgado de Madrid reconoció como propiedad de los herederos del dictador.
El Ayuntamiento compostelano recurrió la sentencia para recuperar las dos figuras, que representan a Abraham e Isaac, también declaradas BIC, junto a otras siete atribuidas a Mateo y su taller procedentes de la desaparecida portada exterior occidental del famoso templo.
El alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, aseguró este viernes que van "a por todas", con más documentación para demostrar la propiedad.
OTROS BIENES
También el consejo de administración del Puerto de Vigo (provincia de Pontevedra) decidió reclamar judicialmente los terrenos junto a la ría puestos a la venta por la familia Martínez Bordiú de Cubas, sobrinos de Carmen Franco, hija del dictador, pues considera que ese suelo está en zona de dominio público.
Allí está ubicado el Museo de Rande, habilitado en una antigua conservera de pescado conocida como "Fábrica el alemán", en alusión a Otto Gerdtzen Boyé, a quien varios historiadores identifican como suministrador de wolframio extraído en Galicia para el ejército nazi.
Además de estos bienes y otros ya vendidos, partidos como el nacionalisra gallego BNG y otros colectivos denuncian que también fueron expoliadas las pilas bautismales de San Xián de Moraime o el Pazo de Bendaña en Dodro, obras de arte, fuentes, balaustradas y escudos que fueron trasladados desde otros pazos para el dictador.
Elizabeth López
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