
Río de Janeiro, 8 jul (EFE).- La economía brasileña comenzó a ver esta semana una luz al final del túnel tras la histórica retracción provocada por la pandemia del coronavirus y tanto el Banco Central como economistas consultados por Efe coinciden en que lo "peor ya pasó" y que las proyecciones más catastróficas no se cumplirán.
El optimismo fue provocado por una serie de indicadores que han sido divulgados en los últimos tres días y que muestran que la actividad en la mayor economía de Suramérica comenzó a reaccionar tras haber sufrido caídas históricas en abril y mayo.
Entre tales indicadores destacan las ventas de automóviles nuevos, que subieron 129,1 % en junio con relación a mayo, y de los usados, que crecieron un 69,18 % en la misma comparación; y la fabricación de vehículos, que dobló desde 43.100 unidades en mayo hasta 98.700 en junio, así como el aumento del consumo de energía, del tránsito en carreteras y de operaciones con tarjetas de crédito.
Pese a que tales indicadores continúa mostrando fuertes caídas en la comparación con el mismo mes del año pasado, dejan evidente un rebote entre mayo y junio.
La Administración de Impuestos reveló igualmente que las transacciones entre empresas registradas ante el fisco alcanzaron en junio un promedio diario de 23.900 millones de reales (4.509 millones de dólares), con un crecimiento no sólo frente a mayo sino también del 10 % en la comparación con el mismo mes del año pasado.
Y el Gobierno divulgó este miércoles que las ventas del comercio minorista reaccionaron incluso antes, en mayo, cuando saltaron un 13,9 % en volumen en comparación con abril, su mayor subida mensual en 20 años, tras el desplome histórico del 16,3 % el mes anterior.
AL RITMO DE LA DESESCALADA GRADUAL
Tales indicadores coinciden con la desescalada gradual de las medidas de distanciamiento social que habían sido impuestas por los Gobiernos regionales para frenar la pandemia, cuyo avance ha convertido a Brasil en el segundo país con más muertes por COVID-19 en el mundo (cerca de 68.000) y con más contagiados (1,7 millones).
Uno de los primeros en conmemorar los indicios de reacción fue el presidente del Banco Central, Roberto Campos Neto, para quien lo peor ya pasó. "Esos datos corroboran la visión de que lo peor ya lo dejamos atrás y que tendremos un crecimiento mejor. Ese inicio de retomada del crecimiento ha sido de una forma hasta relativamente acelerada", aseguró.
"Obviamente la base de comparación es baja (ante los pésimos indicadores de abril y mayo), porque la caída fue grande, pero comenzamos a ver que esta primera fase de recuperación ha tenido la forma que los economistas llaman de "V", que prevé un rebote fuerte tras una caída fuerte", agregó.
El ministro de Economía, Paulo Guedes, es uno de los que más ha insistido en que la recuperación de la economía brasileña tras la pandemia tendrá el formato de "V".
Los economistas son menos optimistas y consideran que una recuperación más sustentable depende primero de que el Gobierno consiga controlar la pandemia y evitar que nuevas ondas de contagios generen nuevas medidas de distanciamiento.
En un informe que divulgó este miércoles, la calificadora de riesgos Moody's afirmó que el consumo, principal motor de la economía en un país de 211 millones de habitantes, se recuperará en la medida en que se estabilicen los nuevos casos de coronavirus.
"Pese a que la confianza del consumidor continúa frágil, los datos apuntan hacia una estabilización del consumo, lo que suscita buenas perspectivas para la recuperación en el segundo semestre", según Moody's.
MEJORA A MEDIANO PLAZO
El economista Mauro Rochlin, profesor de la escuela de economía de la Fundación Getulio Vargas (FGV), considera que los indicadores de esta semana muestran que la economía ya pasó por lo peor pero que no permiten decir que Brasil saldrá del pozo al menos este año.
"Si comparamos con abril, que fue el momento de auge de la paralización, los números son mejores, mucho mejores que los que los especialistas esperaban, pero si comparamos con el mismo período del año pasado vemos una caída expresiva aún. No salimos del fondo del pozo, pero sí hay una cierta sorpresa con la rapidez con la que comenzamos a salir", dijo Rochlin a Efe.
"El segundo trimestre está un poco mejor de lo que temíamos. El Gobierno actuó de forma sin precedentes y atenuó el choque", dijo por su parte Silvia Matos, coordinadora del Boletín Macro de la FGV.
El presidente del emisor considera que los recientes indicadores muestran que la retracción del PIB este año probablemente será menor que la prevista, aunque aún será histórica, y que será necesario revisar las peores proyecciones, incluso la del Banco Central.
Tanto el emisor como los economistas del mercado prevén para 2020 una retracción del PIB de Brasil de cerca del 6,5 %, mientras que los organismos multilaterales son más pesimistas y el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevén contracciones del 8 % y el 9 %, respectivamente.
"En nuestro último informe trimestral preveíamos una caída del 6,4 % en el PIB, pero es probable que sea algo mejor que eso y los datos recientes corroboran esa visión", dijo Campos Neto.
"Los nuevos números nos obligan a revisar las proyecciones y a admitir que nadie había previsto la gran efectividad que tendrían los estímulos ofrecidos de todo tipo, desde subsidios a trabajadores hasta incentivos fiscales a empresas", dijo Rochlin.
Carlos A. Moreno
Últimas Noticias
Partido de Machado reabre su sede y promete acompañar protestas por el cambio en Venezuela
Roban un camión con 12 toneladas de chocolatinas de la marca KitKat de Nestlé
Tailandia anuncia un acuerdo con Irán para permitir el paso de petróleo por Ormuz
Tras varios días de incertidumbre por las tensiones en la región, Bangkok logra pactar con Teherán el desbloqueo de rutas energéticas clave para abastecimiento nacional, mientras otros países del sudeste asiático también alcanzan consensos similares con Irán

Susanna Griso, una novia en capilla con tiempo para celebrar el centenario de la duquesa de Alba
A pocos meses de contraer matrimonio, la conductora organiza cada detalle de su futura boda mientras mantiene su ritmo profesional y participa en homenajes a figuras históricas, demostrando su capacidad de equilibrar compromisos personales y laborales
