LONDRES (AP) — El gobierno británico aprobó el martes un plan atrasado y que excede el presupuesto para un tren de alta velocidad que conecte a Londres con el centro y norte de Inglaterra, pese a la oposición de ambientalistas y legisladores de su propio partido.

El primer ministro Boris Johnson, que a lo largo de su carrera política ha sido entusiasta de proyectos de construcción de gran escala, dijo que su gabinete ha dado “luz verde” al proyecto, conocido como High Speed 2 (Alta Velocidad 2), o HS2.

Johnson reconoció que la nueva línea de tren había estado plagada de malas gestiones pero agregó que no se desvió del “valor fundamental” de construirla.

“Este país está siendo refrenado por nuestra infraestructura inadecuada", sostuvo Johnson ante los legisladores en la Cámara de los Comunes.

“Podemos tratar de arreglárnoslas con las rutas existentes de norte a sur… o podemos tener el valor de tomar una decisión, sin importar qué tan difícil y polémico sea, eso brindará prosperidad a cada rincón del país", dijo.

Johnson aceptó que hay una oposición generalizada al plan, pero afirmó que “todo proyecto de gran infraestructura ha enfrentado opiniones en contra en este momento crucial".

Aprobado inicialmente hace cinco años, el proyecto se ha visto afectado de manera repetida por retrasos y revisiones. De acuerdo con el plan original, los trenes empezarían a operar en 2026, pero Johnson dijo el martes que el servicio podría iniciar en 2030.

Johnson prometió controlar los costos y aseveró que habría cambios en la manera en que el proyecto es gestionado y un ministro sería asignado exclusivamente para supervisar su realización.

El primer tramo de 225 kilómetros (140 millas) de la línea conectará Londres con Birmingham, la segunda ciudad más grande de Inglaterra, con trenes que viajarán a una velocidad de hasta 360 kph (225 mph). Una segunda sección en forma de Y ampliará la ruta a las ciudades norteñas de Manchester y Leeds.